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Amancio: “Pude haber fichado por el Barça”

Entrevista con la leyenda gallega del Real Madrid

Desde que llegó al Real Madrid procedente del Deportivo de la Coruña, Amancio Amaro (A Coruña, 1939) fue demostrando el nivel que atesoraba en sus botas. ‘El Brujo’, como era conocido, se consagró como una de las grandes referencias del fútbol europeo de los 60 y los 70, y es considerado una de las leyendas más importantes del Real Madrid.

Pregunta: ¿Cómo se encuentra, Don Amancio?

Respuesta: Bien. Muy bien.

P. ¿Añora sus tiempos como jugador en Coruña?

R. No, añorar no. El tiempo transcurre, he tenido una vida que no me puedo quejar. Digamos que se han cumplido sueños que uno no pensaba conseguir y todo ha salido rodado para mí, no echo de menos otros años.

P. ¿Por qué y cuándo le empezaron a llamar el Brujo?

R. No sé. A un periodista fue al que se le ocurrió llamarme así, pero no sé por qué. Imagino que por mi estilo de juego, ¿no?.

P. Puede que por los regates.

R. Claro. No creo que haya otra razón. No es que yo fuera del fútbol hiciera alguna pócima… (Risas)

P. ¿Es cierto que estuvo cerca de no fichar por el Real Madrid?

R. Sí, claro. Había otros equipos interesados por mí antes que el Real Madrid. Como el Oviedo, que estaba en Primera en aquella época, o el Sevilla, aunque yo te hablo por lo que leía en los periódicos. Lo que sí te puedo confirmar es que me reuní con directivos del Barcelona en el Hotel Atlántico de La Coruña.

“Me reuní con directivos del Barcelona en el Hotel Atlántico de La Coruña, pero después apareció el Real Madrid y me incliné por ellos”

P. ¿Qué le dijeron?

R. Que me querían fichar, me ofrecían un dinero. Y de repente apareció el Real Madrid y yo me incliné por el Madrid.

P. ¿Cómo entró en el equipo aquel joven Amancio, en una escuadra llena de estrellas venidas a menos?

R. Entré acojonado. Ponerme en el vestuario al lado de jugadores a los que admiraba y veía por televisión, era algo que me asustaba al principio, aunque luego encantado porque el trato que tuve no pudo ser mejor, ha sido fantástico.

Amancio-Real-Madrid

Foto: Getty Images

P. ¿Le puteaba mucho ‘Pancho’ Puskás?

R. Sí, bueno. El caso es que hablábamos mucho porque jugábamos los dos en posiciones avanzadas y cuando no congeniábamos en el pase, el vocabulario era… de todo tipo (Risas).

P. ¿Con Alfredo Di Stéfano qué relación tenía?

R. Buena, muy buena. Comía en la mesa de los dioses, que eran Alfredo (Di Stéfano), Puskás, Gento y Santamaría. Teníamos buena relación aunque había que andar con cuidado porque Alfredo tenía un carácter muy fuerte.

P. Más allá de la final de la Eurocopa contra la Unión Soviética, ¿es aquella semifinal contra Hungría el partido que mejores recuerdos le trae en tu etapa con la Selección?

R. No creo que sea ese. Aquel significó la clasificación para poder jugar la final. Por el significado del gol, fue a tres metros de la portería y tampoco tiene un gran mérito. Creo que ha habido otros goles más trabajados, logrados con mayor esfuerzo y mucho más bonitos. Aquel solo es bueno por lo que significó, y al final lo que cuenta es lo fundamental.

P. Aquel partido fue muy sufrido.

R. Sí, fue muy sufrido porque la Hungría de antes no tiene nada que ver con la bajada tan espectacular que ha tenido el fútbol húngaro actual. Era gran una potencia. Tenemos las pruebas des u nivel con jugadores que vinieron a España, caso de ‘Pancho’ Puskás, Czibor, Kocsis… Futbolistas muy, muy buenos.

P. ¿A qué cree que se debe ese bajón del fútbol húngaro?

R. Pues es algo que yo me pregunto muchas veces y que nadie me sabe contestar. No tengo ni idea. Es algo que me llama mucho la atención pero desconozco las causas, no tengo explicación. No creo que se haya descuidado la cantera ni que se haya perdido la afición. Lo tenían todo y las causas de su bajón habría que preguntárselas a ellos. No tengo ni idea.

P. Después llega la final de la Eurocopa.

R. ¡Han pasado ya más de 50 años! Recuerdo el ambiente que había, lo que significaba un país como la URSS en España, había mucho morbo. Luego yo he tenido la suerte de coincidir con varios jugadores, entre ellos Yashin, en Brasil para un partido organizado por la FIFA. Era gente perfectamente normal.

P. ¿Guarda recuerdos de aquel partido de la FIFA?

R. Joder, a ver si me acuerdo de memoria. [Se queda un rato pensativo] Jugaban Mazurkiewicz, Lev Yashin, Beckenbauer, Schulz, Overath, Florian Albert… Algunos de los mejores del mundo.

P. ¿Alguno que le sorprendiera?

R. Me sorprendió el marcaje que le hizo Schulz a Pelé. (Risas) Así se puede marcar a un jugador, con un marcaje férreo. Se lo tomó muy en serio y no le dejó respirar.

P. En el Mundial de Inglaterra 1966 os enfrentáis a la Alemania de Beckenbauer, Seeler, Overath…

R. Sí, ese partido lo recuerdo bien. Yo creo que no merecimos perder, tuvimos algo de mala suerte. Nos marcaron un gol casi sin ángulo, de esos que entra uno de cada cien.

P. Adelardo me dijo que le sorprendió mucho Overath. ¿A usted quién le sorprendió?

R. A mí me llamó la atención Uwe Seeler. Ese jugador tosco pero con un desplazamiento de balón con la cabeza que destacaba mucho. Tenía olfato goleador. Pufff, ha pasado muchísimo tiempo. No es como la canción de Carlos Gardel, que veinte años no es nada, pero joder, cincuenta son muchos (Risas)

P. Jugadores como Luis Suárez, Del Sol, Peiró triunfaron en el Calcio italiano. ¿Nunca se sintió tentado de marcharse al extranjero?

R. Sí, hubo una oferta. Pero antes las ofertas se hacían a través de los clubes. No es como ahora, que el jugador recibe una oferta, dice que no está a gusto y hace lo que le dé la gana. Antes no tenías agente y el que decidía era el club. A mí me quiso fichar el Milan. Era la época de Gianni Rivera, al que apodaban ‘Bambino de Oro’. Era cuando Luis estaba en el Inter. Se hablaba de 40 millones de pesetas, era el año 1964 y el Real Madrid no lo aceptó. Los jugadores en esa época no teníamos ni voz ni voto.

“A mí me quiso fichar el Milan en la época en la que jugaba Gianni Rivera. Era 1964 y se llegó a hablar de 40 millones de pesetas”

P. Ese detalle ha cambiado bastante en el fútbol actual. ¿Qué más cambios le llaman la atención?

R. Ahora hay una mayor dedicación a la preparación física. Han cambiado los terrenos de juego, no en cuanto a sus medidas sino en cuanto a sus condiciones, ahora son alfombras. Ha cambiado la tecnología de los medios, cualquier acción se tiene vigilada y no se pueden hacer otras acciones violentas como las que había en nuestra época, yo creo que ha mejorado en beneficio del jugador de fútbol, sobre todo de los delanteros.

P. Hay una eliminatoria de 1970-71, la primera vez que el Real Madrid jugaba la Recopa de Europa. Contra el Paola Hibernians, un equipo de Malta entrenado por Stanley Matthews. ¿Recuerda aquel partido?

R. Jugar en aquel campo era como volver a la infancia. Nosotros jugábamos en tierra hasta los 18 años y aquel campo nos traía otros recuerdos (Risas).

P. Recordará también la figura de Stanley Matthews.

R. Sí. De Matthews recuerdo haberme enfrentado alguna vez a él, en un amistoso contra el Crystal Palace, antes de retirarse. Jugó hasta muy mayor.

P. En una de sus últimas temporadas llega al club Paul Breitner. ¿Era un personaje muy excéntrico?

R. Era un personaje especial, distinto. Venía con otra filosofía, con otra cultura… Pero bueno, al final todos los vestuarios son un abanico de gente muy distinta. Breitner con su pelo de escarola te llamaba la atención al principio y poco más. Vino él, también Netzer… Jugadores con otro estilo de vida y otra forma de ser, pero al fin y al cabo esto consiste en un juego en el que hay una pelotita que hay que dominarla, hay que pasarla y hay que meterla en la portería, y esto es así aquí, allá o donde tú quieras.

P. Hace algunos meses se cumplieron 40 años de aquella durísima entrada que sufrió en Granada. ¿Lo recuerda?

R. Sí que la recuerdo porque la llevo marcada.

P. He leído que usted había partido la nariz unos meses antes al paraguayo Fernández, que le amenazó de muerte.

R. No. Eso yo no. Ni me amenazó ni le partí nada. Totalmente falso.

P. ¿Fue decisiva esa lesión para poner punto y final a tu carrera?

R. Creí que en ese momento ya se había acabado pero no fue así. Teniendo en cuenta que yo tenía 35-36 años y terminé aguantando un año más. Aquella lesión se la pudo haber hecho a un chaval de 20 años y le hubiera cortado la carrera. Aquel era un mal jugador porque hacía daño a los adversarios que vivían de eso igual que él. Casos como Marcial, Gárate, Rexach… cantidad de jugadores no querían ir porque se le permitían entradas fuera de lo común. Ya no entradas violenta sino entradas que no venían a cuento, sin estar el balón por medio. Ese era el fútbol que teníamos antes.

P. ¿Afecta de la misma forma jugar en el Real Madrid o la presión es mayor desde el banquillo?

R. Sí, aunque en el banquillo la responsabilidad es mayor puesto que dependes de once jugadores que tienes sobre el campo. El jugador tiene que hacer su trabajo lo mejor posible y ayudar a sus compañeros, pero partiendo siempre de un trabajo personal. Al entrenador no le basta con que juegue un jugador bien, lo tiene que hacer todo el equipo.

P. ¿Cree que el fútbol ha perdido mucho en el sentido de que ya no pueden ser amigos –o está mal visto- dos jugadores rivales?

R. Yo creo que no está mal visto. Si son amigos es porque lo han sido toda la vida. Yo me llevaba con Luis (Aragonés), con Adelardo, con Gárate, con Ufarte, con Calleja, con Revilla… Yo tenía buenos amigos, especialmente con los tres primeros que te he dicho. Pero en el campo no nos conocíamos, ¿eh?. Cuando jugábamos no salíamos de fiesta, no pondría la mano en el fuego, pero creo que no. Salía con Zoco, con Grosso, con Pirri, con De Felipe… ¿Ahora qué pasa? Que antes era un bloque más nacional mientras que ahora hay muchas nacionalidades juntas en cada vestuario. Los tiempos han cambiado.

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Redacción Kaiser

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1 Comentario en Amancio: “Pude haber fichado por el Barça”

  1. Juan Ramón Hernández // mayo 11, 2015 en 12:17 am // Responder

    Di Stéfano, Puskás, Gento, Amancio y Santamaría todos ellos genios. El título de leyendas les viene como anillo al dedo

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