Novedades

Stefano Borgonovo. La lucha contra la stronza

Indagamos en los orígenes del ELA en el deporte de élite

Luchador hasta el final, peleó contra una enfermedad incurable. Borgonovo no se rindió y fue en el momento más duro dónde demostró su fortaleza. Un 27 de junio de 2013 nos dejaba un delantero que formó dupla con Baggio en la Fiorentina. Un amigo, que le ayudó hasta el final.

www.corrieredellanotizia.it

Los Yankees de finales de los años 20 y de principios de los 30 está considerado uno de los mejores equipos de béisbol de la historia. Esta distinción se debe a la labor principal de los bateadores Babe Ruth y Lou Gehrig. Fueron campeones de las Series Mundiales en 1927 y 1928, hasta 1932 no volverían a levantar el trofeo con la entidad neoyorquina. En 1936, ya sin Babe Ruth, los NY Yankees alzarían nuevamente el título de la Serie Mundial, el primero de cuatro consecutivos. Lou Gehrig para entonces formaba dupla con el italoamericano Joe DiMaggio. Precisamente, al finalizar esta racha de campeonatos, en 1939, Lou Gehrig anunciaba su retirada, le habían diagnosticado ELA (Esclerosis Lateral Amiotrófica). Una enfermedad que desde entonces se asocia con su nombre, era la primera persona de relevancia con este mal. Lou fallecería en 1941.

“Lou Gehrig, una de las estrellas de los NY Yankees, fue uno de los primeros enfermos de ELA. Fue diagnosticado en 1939 y fallecío en 1941″

Más de setenta años de investigaciones y aún no se conocen las causas de esta enfermedad. Stefano Borgonovo, ex calciatore, es una de sus más notables víctimas. La relación entre la ELA y el Calcio es funesta. Un nexo dramático que ya cuenta con más de cuarenta víctimas y del que aún no se conoce el porqué de esta relación. Tras la realización de numerosos estudios, se han elaborado varias hipótesis, pero ninguna contrastada hasta el momento; los golpes constantes en piernas y cabeza de los futbolistas, el abuso de antinflamatorios, la inhalación de pesticidas e incluso una posible bacteria dentro de los campos de fútbol, pueden aumentar las posibilidades de contraer el mal de Lou Gehrig. La probabilidad de tener esta enfermedad siendo un futbolista de alto nivel es 6’5 veces mayor que si se pertenece a otro estamento de la sociedad, así lo asegura el juez Raffaele Guarinello, magistrado encargado de investigar el doping en el fútbol. Lo curioso del caso es que se da únicamente en el fútbol y está concentrado en el país transalpino. Las preguntas e incógnitas desconciertan a médicos y deportistas hasta el momento.

Pero, ¿qué es la ELA?

Es una enfermedad que afecta al sistema neuromuscular degenerando las motoneuronas, las neuronas encargadas del movimiento. Las señales enviadas por el cerebro dejan de ser recibidas por el sistema nervioso. El cerebro sigue manteniendo sus funciones, pero los músculos no reaccionan a las señales enviadas. Es una enfermedad degenerativa, su esperanza de vida tras el diagnóstico no suele ascender de los cuatro años. La Esclerosis Lateral Amiotrófica es más común en hombres, en una proporción 3:1 con respecto a las mujeres. La media de edad de enfermos de ELA es de 62 años, pero en el fútbol, desciende drásticamente hasta los 42 años. No es ninguna barbaridad que se conozca a esta dolencia como el mal del fútbol. Stefano Borgonovo se convirtió en los últimos años en un ejemplo en la lucha contra la ELA, con su propia asociación. Contó también con la ayuda de otros ex futbolistas como Massimo Mauro o Luca Vialli, ambos también poseen una asociación para la investigación de esta extraña relación entre ELA y fútbol.

www.vicenzatoday.it

www.vicenzatoday.it

Uno de los actos más representativos de esta lucha fue el partido conmemorativo que enfrentó en 2008 a ex calciatores de Fiorentina y Milan, con Borgonovo como protagonista. Stefano nació en Giussano, en la región de Lombardía en 1964. Debutó siendo menor de edad en la Serie A (17), en un Como-Ascoli). Se mantuvo en el Como hasta 1988, aunque desde 1986 pertenecía al Milan, el cual lo cedió al Como. Para la campaña 1988/1989 fue cedido a la Fiorentina. Comenzaba el idilio entre el delantero y el club viola. En su primera temporada con la Fiore jugó treinta partidos marcando catorce tantos, formó dupla esa campaña con Roberto Baggio, a esa delantera se la conoció como la B2. Tras este magnífico año, Sacchi le dio una oportunidad en el Milan. Borgonovo no llegó a ser titular en el club lombardo, con van Basten por delante todo era más complicado, pero será recordado eternamente por la afición rossonera gracias al gol que clasificaba al Milan para la final de la Copa de Europa. En las semifinales ante el Bayern, en Múnich, Borgonovo anotaba en la prórroga dando el pase a los de Sacchi a su segunda final continental consecutiva.

“En 2005, Stefano Borgonovo dirigía al segundo equipo del Como cuando se veía obligado a renunciar al diagnosticársele la ELA”

Tras esta temporada en el club presidido por Berlusconi, la Fiorentina se hizo en propiedad con Borgonovo. La segunda etapa en el conjunto toscano no fue tan prolífica para el punta. Ya sin Baggio, el cual era nuevo integrante de la Juventus, Borgonovo solo pudo hacer siete goles en dos temporadas y su rendimiento decayó drásticamente. En el ocaso de su carrera, Borgonovo pasaría por Pescara, Udinese y Brescia, sólo en el club delfini consigue continuidad. Stefano se retiraba en 1996 tras muchos años a alto nivel en la Serie A y llegando a ser internacional con la Nazionale en tres ocasiones. El gusanillo del fútbol siguió picando a Borgonovo una vez terminada su carrera profesional, es por ello que en el año 2000 comenzó a ejercer como entrenador en las categorías inferiores del club que le vio nacer, el Como.

En 2005, Stefano ya dirigía al equipo Primavera de la entidad lombarda, cuando los primeros síntomas de ELA le hicieron renunciar a su cargo y terminar así con su vinculación con el fútbol. Tras más de ocho años de lucha, Borgonovo perdía la vida, aunque dejaba una aureola de brega y vitalidad en el mundo del Calcio. Borgonovo fue un luchador pese a las adversidades. En 2008 durante el partido de ayuda a la ELA dejó las siguientes palabras: “Gracias a todos. Juntos hemos hecho nacer algo que servirá para acabar con la stronza”, con éste término despectivo se refería a su enfermedad. Borgonovo es un caso más del mal del fútbol italiano, un mal que gracias a su trabajo y el de su asociación ha conseguido grandes avances para ser paliado.

Puedes leer este reportaje y muchos más en el Magazine #48

Andrés Cabrera

Mientras respire seré periodista deportivo. Me encanta el fútbol y el aura que lo envuelve. La pasión de este deporte es incomparable, única.
Twitter: @Andres_inter

Latest posts by Andrés Cabrera (see all)

Deja un comentario.

Tu dirección de correo no será publicada.