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El desembarco soviético en Espanyol, Racing y Sporting

Jugadores procedentes de Rusia que jugaron en equipos de España

Poco tiempo después de la desmembración de la Unión Soviética llegaron a la Liga española varios futbolistas rusos de gran calidad. En tres ciudades, Barcelona, Santander y Gijón el desembarco fue mayor, convirtiéndose algunos de ellos en auténticos ídolos para la hinchada. Otros sin embargo pasaron sin pena ni gloria.

El club pionero en reunir de una tacada a cuatro jugadores rusos fue el Espanyol. Nada más empezar el año 1992 incorporó en el mercado de invierno a Galyamin, Korneyev y Kuznetsov del CSKA de Moscú y a Moj del Spartak. Por entonces el entrenador era Jaime Sabaté aunque pronto fue sustituido por Clemente, que utilizó con asiduidad a los cuatro jugadores y logró la salvación.

Galyamin que jugaba de central o lateral diestro poseía mucha calidad y siempre estaba bien colocado, Korneyev era un mediapunta de clase, elegancia, velocidad y gran olfato de gol, Kuznetsov fue un centrocampista que brillaba por su vigorosidad y trabajo defensivo y Moj cuya posición era la de lateral izquierdo (también ocupaba en ocasiones el centro de la defensa) tenía en la seguridad, el golpeo de balón y la rapidez al corte sus cualidades más importantes.

Foto: Fuerza Perica

Foto: Fuerza Perica

En la campaña 92-93 la situación del conjunto periquito fue similar y en aquella ocasión no se consiguió evitar el descenso. Korneyev realizó un fabuloso papel marcando siete tantos y junto a Moj y Kuznetsov fue un fijo del esquema blanquiazul. Su compañero Galyamin mientras tanto disfrutó de muchos minutos pero fue una solución para dar descanso a los titulares.

Excepto Moj que se fue al Toledo, el resto permaneció con el equipo en la categoría de plata y ayudó al ascenso tras ganar el Campeonato de Segunda División. Finalizada la campaña Korneyev aceptó una propuesta del Barcelona de Johan Cruyff y Galyamin hizo las maletas con destino el Mérida de José Fouto. Kuznetsov continuó a las órdenes de Camacho pero después de jugar cinco partidos en la primera vuelta el Lleida logró su cesión en enero de 1995.

Radchenko en el Racing, Lediakhov en el Sporting y Korneiev dejaron un grato recuerdo en sus equipos

En el verano de 1993 el Racing que acababa de ascender a Primera División realizó dos fichajes procedentes del Spartak de Moscú, sus nombres Radchenko y Popov. Venían de ganar la Liga de su país y de competir en la Recopa donde cayeron frente al Royal Amberes en semis. En el cuadro cántabro se encontraron con Zygmantovich, un zaguero que había sido internacional por la URSS pero que era natural de Bielorrusia.

Radchenko se desempeñaba como delantero y destacaba por su potencia, capacidad de desmarque, viveza y destreza con el esférico. Si tenía el día bueno era capaz de realizar acciones fabulosas, pero si se había levantado con el pie izquierdo llegaba a desesperar a la parroquia. Mientras que Popov podía jugar en banda o en el enganche y sobresalía por su buena punta de velocidad, explosiva salida, inteligencia, habilidad y poderoso disparo.

Lediakhov contra Villarreal - lne. es

Con Jabo Irureta en el banquillo que había sustituido a Paquito y luego con Miera forman una pareja excepcional que da muchas alegrías a los aficionados santanderinos. En la temporada 93-94 Radchenko firma 11 dianas y Popov 7 y en la campaña siguiente los guarismos son de 9 y 7 tantos respectivamente.

Para la historia dejaron grandes actuaciones como la de Popov en un choque ante el Valladolid en el que logra un hat-trick o el doblete conseguido por Radchenko en una visita al Sánchez Pizjuán. Sin embargo si dos fechas quedaron marcadas por su presencia fueron la goleada (5-0) ante el Barça de Cruyff en 1995 y el partido frente al Real Oviedo de la última jornada de ese curso, donde anotaron los dos y certificaron así la permanencia en Primera.

El delantero se marchó justo después al Deportivo de la Coruña y Popov aguantaría una temporada más para posteriormente jugar en el Compostela. Sus sucesores en el Racing procedentes del país ruso no se hicieron esperar mucho, llegando Faizulin en 1995 y Ulianov, Shustikov y Beschastnykh en 1996.

radchenko20 - racing1913. com

El que tuvo un paso más breve y fugaz fue Ulianov. Centrocampista ambidiestro y polivalente sólo disputó siete partidos (6 de Liga y 1 de Copa) en la campaña 96-97 y en diciembre volvió al CSKA de Moscú. Faizulin por otro lado aterrizó con la vitola de promesa europea pero no dio el fruto esperado en las dos temporadas que permaneció en Santander. Delantero rapidísimo, astuto y mortífero dentro del área fue muy irregular y tras anotar ocho dianas en su etapa en el Racing firmó por el Villarreal en 1997.

Shustikov y sobre todo Beschastnykh si alcanzaron un buen rendimiento en los tres y cinco años que militaron en la entidad cántabra respectivamente. El primero jugaba de medio y era un buen organizador, dotado de una brillante visión de juego, mucha frialdad y enorme calidad en sus botas. El segundo fue un ariete muy potente, con un magnífico juego de espaldas a la portería y poderoso rematador con los pies y la cabeza.

A Shustikov le costó adaptarse y tras una primera temporada con pocas oportunidades se marchó cedido un año al CSKA. Volvió más maduro y en el curso 98-99 fue de los puntales de la escuadra para Nando Yosu y Gustavo Benítez. En la 99-00 adoptó un papel de revulsivo desde el banquillo y acabó por marcharse a Osasuna. Mientras que Beschastnykh tuvo un rendimiento más constante. Sus dos temporadas más fructíferas fueron la 96-97 y 97-98 en las que obtuvo 11 y 12 goles. Luego bajó sus cifras y se convirtió en suplente de Salva, Mazzoni o Rushfeldt hasta que regresó a Rusia en el 2001.

Desde entonces ninguno de los tres clubes han firmado jugadores rusos en el siglo XXI

Por su parte el Sporting de Gijón inauguró su clan ruso con el fichaje de Lediakhov en 1994. Procedente del Spartak de Moscú, donde era una de las estrellas del equipo, se desenvolvía como mediapunta y estaba dotado de una gran calidad técnica, desborde, último pase y originalidad en todas sus acciones. Su magia y elegancia hizo las delicias de los gijoneses durante ocho campañas, cuatro en Primera y otras cuatro en la categoría de plata.

Su debut con la elástica rojiblanca no pudo ser más perfecto al marcar frente al Barcelona y el Sporting derrotar a los culés por 2-1. Semanas más tarde y con otro buen partido del ruso se logró vencer también al Real Madrid dirigido por Valdano. El descenso a Segunda en 1998 no le hizo abandonar el barco y siguió en el cuadro gijonés, aunque no pudo colaborar en un regreso a Primera y en el año 2002 se marchó al Eibar donde colgaría las botas.

Contemporáneos de Lediakhov en el Sporting fueron Nikiforov, Cherysev y Kosolapov. Los dos primeros firmaron en el curso 96-97 y el segundo una temporada después. Kosolapov un medio espigado y de buena llegada apenas gozó de protagonismo y pese a marcar en su estreno sólo se enfundó la camiseta del Sporting en seis oportunidades. En la Navidad de 1997 dejó la institución tras seis meses de estancia y retornó a las filas del Lokomotiv de Moscú.

Foto: http://www.puxamolinon.com/ | Nikiforov y Salinas celebrando un gol

Foto: http://www.puxamolinon.com/ | Nikiforov y Salinas celebrando un gol

Nikiforov y Cherysev, habituales de las convocatorias de la selección rusa si lograron hacer carrera en Gijón. Nacido en Ucrania Nikiforov era un central de gran poderio físico, contundente, sólido y con capacidad de mando y liderazgo. Mientras que Cherysev jugaba como delantero y sus principales virtudes eran la velocidad, un demoledor disparo, su habilidad en el regate y el oportunismo.

El defensa dotó de enorme liderazgo a la zaga durante dos campañas y enseñó los entresijos de la posición al joven canterano Sergio Fernández. Además marcó tres goles (dos en Liga y uno en Copa) y siempre fue un peligro en las jugadas a balón parado. Por otra parte el delantero demostró mucha regularidad y constancia en su juego. En cada una de sus cinco campañas alcanzó como mínimo los siete goles y en Segunda llegó a marcar 13 durante dos años seguidos. En 2001 y con 31 años puso punto final a su relación con el Sporting para irse a jugar al Burgos.

Alberto Cosín

Apasionado del fútbol internacional de todas las épocas, especialmente las más antiguas. También colabora en el magazine de Martí Perarnau. Organizador de eventos.
Twitter: @AlbertoCosin

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