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El año que el Panathinaikos tocó el cielo de la mano de Puskás

Cayó en la final de Copa de Europa ante el Ajax de Cruyff en 1971

El fútbol griego nunca ha estado entre las potencias del balompié europeo, sin embargo en una ocasión el Panathinaikos alcanzó la final de la máxima competición del viejo continente. Uno de los artífices fue el húngaro Ferenc Puskás que desde el banquillo dirigió a un equipo que sorprendió de la mano de jugadores helenos como Domazos y Antoniadis.

El Panathinaikos tuvo una gran hegemonía en su país a principios de los años 60 donde logró cinco ligas en seis temporadas con el griego Migiakis, el inglés Harry Game o el yugoslavo Stjepan Bobek como entrenadores. Luego sufrió un pequeño bache y no volvió a conquistar la competición doméstica hasta 1969 (firmaron un doblete con la Copa griega). Mientras tanto en la Copa de Europa su papel fue muy pobre y únicamente en dos ocasiones consiguieron (1964-1965 y 1965-1966) pasar la primera eliminatoria.

Sin embargo, todo cambió con la llegada del legendario Ferenc Puskás como técnico en el año 1970. Esa temporada revalidaron el trofeo liguero tras superar al AEK de Atenas y el curso siguiente sorprendieron a Europa con su actuación en el torneo continental. El magiar dotó al equipo de una personalidad ambiciosa, definida y consistente y construyó un Panathinaikos que practicaba un fútbol alegre, vistoso y ofensivo en Atenas y fuera de casa sobresalía por su solidez, orden y defensa.

Foto: sinborceguiesnohayfutbol.blogspot.com

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La estrella del conjunto era ‘Mimis’ Domazos, un mediapunta ágil, técnico y de gran visión de juego que llegó al club en 1959 y fue clave en todos los éxitos que vivió el cuadro capitalino los años siguientes. Además le acompañaban Antoniadis, un delantero espigado, astuto y poderoso rematador, el veterano medio defensivo Aristidis Kamaras, el portero internacional griego Takis Ikonomopoulos, el magnífico centrocampista Kostas Eleftherakis o el imberbe zaguero Anthimos Kapsis, que con el tiempo se convirtió en uno de los mejores defensas de la historia de la entidad.

En aquella época el Panathinaikos era la columna vertebral de una selección griega que estuvo muy cerca de acudir a su primer Mundial en la edición de México 1970. Se quedaron a un punto de lograr un billete que fue a parar a manos de Rumania. Ambas escuadras se jugaron el pase a vida o muerte en Bucarest en un partido en el que los verdes Ikonomopoulos, Dimitriou, Kamaras, Eleftherakis y Domazos integraron el once que alineó Lakis Petropoulos. “Mimis” neutralizó el gol inicial rumano pero el marcador no se movió y con ello la clasificación fue para los tricolorii.

El estadio Apostolos Nikolaidis fue un fortín y en cuatro partidos no encajaron ningún tanto

En la Copa de Europa 1970/71 el equipo del trébol inició su participación frente al Jeunesse Esch en la primera ronda. En la ida ya vencieron en Luxemburgo por 1-2 y la vuelta fue un auténtico festival heleno y particularmente de Antoniadis que marcó cuatro goles en la victoria por 5-0. A continuación eliminaron al Slovan de Bratislava por un global de 4-2, gracias a la ventaja obtenida en Atenas donde el Panathinaikos ganó por 3-0. El primer hueso de la competición llegó en cuartos de final cuando el sorteo les emparejó con el Everton de Morrissey, Alan Ball o Howard Kendall. En Goodison Park Antoniadis perforó la meta de Andrew Rankin a poco del final pero un gol in extremis de David Johnson dejó el duelo en tablas. Dos semanas más tarde en Atenas el equipo de Puskás aguantó la embestida de los ingleses y después de un choque sin goles accedieron a la siguiente ronda.

Foto: soccermond.com

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En semifinales les aguardó el Estrella Roja. Los yugoslavos en el Pequeño Maracaná apabullaron al Panathinaikos en el partido de ida y con un 4-1 dejaron la eliminatoria encarrilada. Sin embargo en la vuelta en la mejor actuación del cuadro verde en toda la competición consiguieron una sensacional remontada al imponerse por 3-0 con goles de Antoniadis (2) y Kamaras. A raíz de este enfrentamiento en los últimos tiempos se ha comentado que aquel encuentro estuvo amañado tras un acuerdo político, pero hasta la fecha sólo se ha quedado en una simple declaración de Despina Gaspari, la mujer del entonces dictador griego Georgios Papadópoulos.

Un dato fundamental del que el Panathinaikos se aprovechó en aquella edición de la Copa de Europa fue la modificación de varias reglas del torneo. La UEFA introdujo las tandas de penaltis en caso de empate en vez del célebre sorteo con una moneda y además decidió ampliar la norma de los goles en campo contrario a toda la competición, en lugar de sólo las dos primeras rondas como se hacía hasta entonces.

Antoniadis fue el máximo goleador de aquella Copa de Europa con 10 tantos

La gran final se disputó el 2 de junio en el majestuoso Wembley con el Ajax de Ámsterdam como rival. Los neerlandeses con unos jugadores extraordinarios de la talla de Cruyff, Mühren, Suubier, Neeskens o Vasovic dominaría durante varios años en Europa y su primera parada fue ante los griegos. La teoría hablaba de una importante diferencia entre ambos equipos pero el partido fue más igualado de lo que se esperaba. El Ajax marcó en los primeros minutos por mediación de Van Dijk pero el Panathinaikos no se amilanó. Los pupilos de Puskás se agruparon en torno al balón y dominaron en grandes fases del choque, aunque les faltó pólvora en una tarde en la que Antoniadis no tuvo fortuna de cara a gol. A poco del final Haan que había salido tras el descanso superó a Ikonomopoulos para situar el definitivo 2-0 y el sueño heleno se esfumó.

Meses más tarde el Ajax renunció a disputar la Copa Intercontinental (lo ocurrido el año anterior entre Estudiantes y Feyenoord tuvo mucho que ver) y el Panathinaikos ocupó su lugar. Se enfrentaron con el Nacional de Montevideo que contaba en su plantilla con el arquero brasileño Manga, los charrúas Ubiña, Montero Castillo, Espárrago y Cubilla o los argentinos Artime y Mamelli. En la ida en El Pireo igualaron a uno y en la vuelta en el mítico Centenario de Montevideo los bolsos se llevaron el triunfo y el título tras vencer por 2-1. Puskás permaneció en el club ateniense hasta 1974 y en su palmarés también se incluye el título liguero obtenido en la temporada 71/72 después de doblegar a Olympiakos y AEK de Atenas.

Alberto Cosín

Apasionado del fútbol internacional de todas las épocas, especialmente las más antiguas. También colabora en el magazine de Martí Perarnau. Organizador de eventos.
Twitter: @AlbertoCosin

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