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NY Cosmos y NY City, más distintos de lo que parece

La diferencia entre los dos proyectos más reconocibles de la ciudad de New York

El fichaje de Andrea Pirlo por New York City es el último aterrizaje de una estrella del fútbol europeo en el soccer estadounidense. El centrocampista italiano completa además la nómina de tres jugadores franquicia que permite la Major League Soccer, uniéndose así a David Villa y Frank Lampard, un trío que lo ha conquistado todo a nivel de clubes y son auténticas leyendas a nivel nacional.

Foto: http://www.ssn.tv

Esta acumulación de talento ha llevado la mirada a otro gran proyecto que se desarrolló en la ciudad de Nueva York para implantar en Estados Unidos la pasión por el deporte rey en Europa: New York Cosmos. Han pasado 44 años entre un proyecto y otro, y a pesar de tener algunas similitudes puntuales, suponen dos formas opuestas de entender el fútbol.

El origen de los Cosmos y New York City va a estar ligado para siempre, al haber dado sus primeros pasos sobre el césped del Yankee Stadium, un recinto de béisbol adaptado puntualmente para el fútbol. A pesar de que hayan transcurrido más de cuatro décadas entre medias, el deporte estadounidense sigue pivotando en torno a las cuatro majors —fútbol americano, baloncesto, béisbol, hockey sobre hielo—, y la presencia de estadios exclusivamente dedicados al fútbol es uno de los grandes empeños actuales de la MLS en su asentamiento. Más allá de su primer hogar y del hecho de haberse convertido en un equipo con estrellas reconocibles a nivel mundial, New York City busca seguir su propio camino, adaptado a una realidad social y deportiva muy diferente a la que que se vivía en la NASL de la década de los 70.

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La nomenclatura de ambas franquicias puede parecer una anécdota a simple vista, pero resulta reveladora. Cosmos no hace referencia a la constelación de estrellas que se reunió en Nueva York en aquellos años, sino que es una contracción de Cosmopolitans, siguiendo la línea de otras franquicias neoyorquinas. Así como los Knicks de la NBA son una contracción de Knickerbockers o los Mets de Metropolitans, los Cosmos siguieron esta línea. Nesuhi Ertegun, uno de los fundadores de la franquicia, propuso como nombre New York Blues, también siguiendo la tradición estadounidense de acompañar de un adjetivo el nombre de la ciudad. New York City FC, por su parte, es fiel a la costumbre europea de nombrar a los clubes de fútbol. Esta modalidad de nomenclatura comienza a coger fuerza en la MLS actual, en un esfuerzo por lograr una identificación mayor con el aficionado europeo y no tanto con el ya familiarizado con las cuatro majors. Desde esta temporada, New York City y Orlando City forman parte de la competición, y en 2017 se unirá Atlanta United, mientras Minnesota United y Los Angeles Football Club siguen desarrollando sus proyectos para unirse a la MLS. El último ejemplo de una franquicia bautizada al estilo estadounidense se dio en 2011, cuando se unieron los Portland Timbers y los Vancouver Whitecaps.

Los miembros fundadores de los Cosmos fueron los hermanos Ertegun, Ahmet y Neshuti, y Steve Ross, ejecutivos y presidente, respectivamente, de Warner Communications, personalidades del mundo de los negocios sin ningún vínculo previo con el mundo del deporte. New York City, por su parte, cuenta con Ferran Soriano, que tiene una experiencia demostrable en las directivas de dos potencias del fútbol europeo —Barcelona y Manchester City—, y el proyecto está respaldado por el propio Manchester City y los New York Yankees, por lo que la cultura de deporte de élite está mucho más arraigada que en el proyecto de los 70, de cariz más mercadotécnico.

Foto: www.nasljerseys.com

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También hay que reseñar el momento que vivía el fútbol en EE.UU. cuando comenzaron a existir las dos franquicias. Cuando los Cosmos comenzaron a competir, la NASL aún estaba en su tercer año de vida, y el soccer vagaba en la irrelevancia dentro de las preferencias deportivas de la sociedad estadounidense. Los Mundiales de fútbol no podían servir como vertebrador de la afición por este deporte, ya que la selección masculina estuvo ausente de ellos entre 1950 y 1990, y el Mundial femenino, en el que la selección de las barras y estrellas es una potencia contrastada, no vio la luz hasta 1991. Hubo numerosos intentos de formar una competición liguera en Estados Unidos sin éxito, y la NASL parecía destinada a ser una más.

El ambiente en el que New York Cosmos hizo acto de presencia era de una profunda irrelevancia, sin gozar del interés por parte de la afición y ni mucho menos el de los medios de comunicación, por mucho que sus fundadores procedieran de Warner. La situación ha cambiado radicalmente en este momento, en el que las dos selecciones de Estados Unidos están presentes de forma habitual en los Mundiales y la Major League Soccer atraviesa una fase de expansión en la que la estabilidad parece garantizada, más aún teniendo en cuenta que esta temporada ha alcanzado su vigésima edición y el interés de franquicias de todo el país por unirse a ella es constante. El proyecto de New York City disfruta, pues, de un panorama favorable para asentarse durante muchos años, rivalidad ciudadana incluida con los Red Bulls. A poco que los resultados acompañen las grandes contrataciones mediáticas que se están realizando, New York City debería aspirar a superar los 14 años de vida de los Cosmos.

El nuevo formato americano evoluciona pero tiene similitudes con la antigua NASL, siendo reducto de jugadores que quieren acabar su carrera en el extranjero.

La contratación de jugadores estrella consagrados a nivel mundial parece el punto de conexión más evidente entre Cosmos y City, pero los Cosmos no contaron con Pelé en sus filas hasta 1975, cuando la franquicia ya había disputado cuatro temporadas de la NASL, y tuvo que esperar un año más para poder formar dúo ofensivo con el italiano Giorgio Chinaglia. New York City ha contado desde el principio de su primera temporada con David Villa como buque insignia, y a mitad de temporada las incorporaciones de Andrea Pirlo y Frank Lampard harán que aumente exponencialmente el nivel del equipo. Las otras dos grandes leyendas que formaron parte de los Cosmos, Franz Beckenbauer y Carlos Alberto, se incorporaron en 1977. La influencia que tuvo Pelé en las cifras de asistencia a los partidos de los Cosmos fue notable, pasando de apenas 3.000 espectadores en 1974 a los 10.000 en 1975. Por otra parte, la asistencia media a los partidos de New York City en 2015 está situada en 28.923 espectadores, recalcando que Nueva York está mucho más interesada por el fútbol hoy que en los 70, por mucho que contaran con la icónica presencia de Pelé.

Donde sí hay similitudes, como no podía ser de otra manera, es en la alta edad con la que llegaron a las dos franquicias esta clase de jugadores —Chinaglia fue la excepción, con 29 años cuando fichó por los Cosmos—. Por mucho que el fútbol estadounidense haya evolucionado, aún es percibido por los profesionales en Europa como un destino al que ir cuando el hambre competitivo ha quedado saciada en cierta manera, con muy contadas excepciones, como la de Sebastian Giovinco en Toronto. Sudamérica sí comienza a ser un vivero de jugadores jóvenes para la MLS, en gran parte por la estabilidad de la que goza la competición estadounidense, contrapuesta a la crisis que atraviesa gran parte del fútbol latinoamericano.

Una de las mejores varas para medir la importancia de uno y otro proyecto serán las vitrinas. New York Cosmos consiguió alzarse con cinco títulos de la NASL en una década, algo que seguro que está en la mente tanto de los directivos como del cuerpo técnico y de los futbolistas que forman la primera plantilla de New York City. A Villa se unirán de inmediato Lampard, Pirlo y Andoni Iraola, que puso fin a su trayectoria en el Athletic al terminar la pasada Liga, y junto a jugadores de calidad como Mix Diskerud los playoffs deben ser un objetivo irrenunciable. La sombra de los Cosmos de los setenta perseguirá constantemente a los de Jason Kreis, así como las comparaciones permanentes, aunque en el fondo New York City tiene poco que ver con aquel proyecto que buscaba potenciar el soccer en los 70.

Agustín Galán

Periodista | Analista Premier League y MLS | Colaborador en Perarnau Magazine | Editor de Deportes en La Huella Digital.

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