Novedades

Luis Fernández, el príncipe andaluz con cara de francés

Repaso a la trayectoria del francés como futbolista

El terror en Francia lo sembró Luis Fernández. Nadie tenía valor para enfrentarse a él. No tenía la gracia del sur y se había mimetizado con la seriedad gala. El Parc des Princes le amaba, no era uno más. Era el líder soberano de un equipo temible.

Luis Fernández es un tipo peculiar. A los equipos que ha dirigido les ha otorgado parte de su histriónica personalidad, que por alguna razón va unida a éxitos deportivos. Al mando del Athletic Club consiguió llegar a la segunda plaza a final de temporada, con el Espanyol cumplió el objetivo de salvar la categoría en la última jornada para atreverse a dar unos capotazos sobre el verde embriagado de gloria y con el PSG consiguió un doblete y una Recopa a mediados de los 90.

Los conceptos tácticos no existen para Luis Fernández. Sus equipos muerden como perros hambrientos y eso basta para llegar a buen puerto. Nada de coberturas, ni arrastres ni permutas. Nada de nada. Solidaridad, tenacidad y garra es lo que entiende Fernández por fútbol. Es fácil aplicar esto a sus jugadores porque él mismo lo llevó al extremo como futbolista.

El hispanofrancés había dejado Tarifa a una edad muy temprana para marcharse a Lyon. Le costó aprender el idioma y no lo pasó bien en el colegio. Forjó un carácter arisco, siempre con el ceño fruncido pasara lo que pasara. De hecho, se le puso cara de francés. Con ese gesto rudo nadie se atrevía a toserle y menos si Fernández calzaba botas de tacos.

El capitán del PSG de los 80 ocupaba los puestos más retrasados en el césped. No podía ser de otra manera. Su posición le iba al pelo. En París vivió sus mejores años como futbolista. El PSG no era la apisonadora de hoy en día pero sí era superior a sus rivales, que por norma general no podían hacerle frente. Aquel equipo se estructuraba alrededor de Luis Fernández, que también tenía incidencia en la parcela ofensiva.

Luis Fernandez 3

www.mundialistasymitos.blogspot.com

Tanto en la zaga como de pivote defensivo se encontraba a gusto. Técnicamente no era una maravilla pero le ponía mucha pasión a su trabajo. La grada jaleaba la intensidad y la entrega del capitán. Luis Fernández repartía estopa a diestro y siniestro, por aquí y por allá. Si tenía que pasar el balón o el jugador era el esférico el que no sufría la fuerza arrolladora de Fernández. Iba a más revoluciones que lo demás lo que le confería la capacidad pulmonar de un keniata. No se cansaba. Bajaba a recuperar el balón e iniciaba el ataque, iba al remate y cuando el rival preparaba el contragolpe ya había recuperado su posición.

La selección gala quiso que ese destructor del juego que capitaneaba al PSG vistiera de azul y Luis Fernández no dudó en pasear el gallo las 60 veces que fue convocado. Incluso llegó a proclamarse campeón de Europa en 1984 con su país adoptivo. El Machote fue uno de los integrantes de El Cuadrado Mágico del combinado nacional francés. Era el menos estético de los cuatro, pues era difícil superar a Tigana, Giresse y Platini, pero también era el menos prescindible. Mientras los otros tres creaban juego y se apoyaban los unos en los otros Luis Fernández les hacía el trabajo sucio, el indispensable.

Luis Fernandez 2

El PSG se hizo con la Division 1 por primera vez en la temporada 85/86 tras hacer el ridículo la temporada anterior. En la temporada que el equipo parisino campeonó se consiguió una racha de 26 partidos sin perder en la que Luís Fernández tuvo mucho que ver. Con la liga en su palmarés el hispanofrancés quería nuevos retos.

El Racing Club Paris acababa de aterrizar en la categoría y estaban invirtiendo una cantidad ingente de dinero en traer jugadores contrastados como Bossis o Enzo Francescoli. El ambicioso centrocampista no se pudo resistir a los cantos de sirena del Racing por lo que hizo las maletas para convertirse en pingouin. El proyecto del Racing fue un auténtico desastre. Como suele pasar con tanto talento sobre el campo los engranajes del equipo iban por sí solos. En la primera temporada de los galácticos en el Racing se consiguió una modesta decimotercera plaza. El presidente Legardère no tuvo reparos en volver a desembolsar dinero para traer a lo mejor del continente. Artur Jorge, que acababa de conseguir la Champions League con el Oporto, pasó a ser el nuevo capitán del barco, al que se unieron los nuevos corsarios Olmetta y Buscher.

El Racing Club Paris realizó una importante inversión fichando a Bossis, Francescoli o el propio Luis Fernández. Sin embargo, el proyecto fue un desastre.

La llegada del bigotudo entrenador llevó al Racing a los primeros puestos en tan solo media temporada aunque Luis Fernández no dio ni la mitad de lo que se esperaba de él. Al final los problemas personales de Jorge afectaron al equipo, que acabó en séptima posición. No eran tiempos felices ni para el Racing ni para el Machote, que solamente jugó cuatro partidos en la campaña 88/89 a causa de una lesión en la rodilla.

Visto lo visto en el Racing, que hacía aguas por todas partes, Luis Fernández se marchó al modesto AS Cannes. Fernández ya no era un crío, su rodilla no estaba para muchos trotes y sus mejores años los había dejado en el PSG. En el Cannes coincidió con un todavía desconocido Zidane y participó en la UEFA contra todo pronóstico. Aun así Fernández no disfrutó demasiado de la competición europea ya que el Dinamo de Moscú los envió pronto para Francia. La eliminación dejó tocado al conjunto rojiblanco que no se pudo recuperar y descendió a la Division 2. A los pocos partidos de la temporada 92/93 el Cannes llegó a un acuerdo con Luis Fernández para que dirigiera al equipo mientras daba sus últimos coletazos en el fútbol. Al término de esa temporada pasó a ser el entrenador del Cannes de manera oficial.

Varios años antes de su retiro, cuando era de los mejores jugadores de Francia y llevaba el brazalete del PSG, fue a comprobar de qué lado había caído la moneda que decía quién sacaba. Fernández no se fiaba del colegiado. Él era así. Un príncipe rebelde con acento andaluz y cara de francés.

Héctor Farrés

Me tropiezo con historias peculiares que piden a gritos ser contadas. Vi a Coutinho de periquito. Pertenezco a la "Meravellosa Minoria". También colaboro en VAVEL. Twitter: @hectorfg35

1 Comentario en Luis Fernández, el príncipe andaluz con cara de francés

  1. El cuadrado mágico era el formado por Tigana, Platini, Giresse y Genghini, que se dio a conocer en el mundial de España. Luis Fernández entró a partir de la Euro 84. Felicidades por esta publicación que es una reliquia para amantes del futbol de todas las epocas

Deja un comentario.

Tu dirección de correo no será publicada.