Novedades

La lucha por la hombría entre Penev y Roig

El futbolista búlgaro no pudo contener las ganas de pegar al presidente del Valencia

El ambiente estaba caldeado. El Atlético de Madrid acababa de ganarse una plaza en la Copa del Rey de 1996 en Mestalla. Paco Roig, presidente del Valencia, ejercía de anfitrión en el palco tan bien como le dejaba la rabia por haber perdido. En el horizonte apareció el colchonero Lubo Penev. Fiesta en la zona VIP.

Foto: Eurosport

El búlgaro se la tenía guardada al presidente valencianista desde que éste le quiso rescindir el contrato debido a un cáncer testicular. Y cuando un hombre del este reclama venganza la sangre siempre llega al río.  La enemistad entre Penev y Roig estaba en reposo, en ese estado que no late pero que solamente hace falta un estímulo para avivarse. El cruce de miradas espoleó a los púgiles. En un lado del cuadrilátero, con traje y corbata, Paco Roig; en el otro, con atuendo desconocido pero con cara de mala leche, Lubo Penev.

A medida que Penev iba atravesando la zona noble de Mestalla la gente se iba apartando a su paso, como se aparta para dejar paso al señor feudal. Frente a frente, el dirigente blanquinegro le espetó: “¿Tú qué haces aquí, payaso hijo de puta?“. En un acto reflejo el búlgaro respondió como solamente saben los de Europa del este: sin palabras, que duele más.

“Yo subía de ver a mis jugadores y me quedé en el palco, que es privado. Entonces sube Penev y nada más verle le digo: ‘Oiga, esto no es un sitio de jugadores, haga el favor de irse’. Entonces me llama payaso repetidamente, entonces yo le digo que esta es mi casa y que en ella nadie me llama payaso. Él se revuelve y me pega un tortazo”, confesó el presidente. 

Aquellos afortunados que nacen por donde cae el Danubio saben pelear. Buen juego de pies desde los 3 años, guardia básica avanzada desde los 5, dominio completo del jab y del uppercut a los 9 y primer rival noqueado a los 11. Muy metódico todo. Gente de sangre caliente, pasional e impulsiva y si no que se lo digan a los políticos de los países balcánicos. Penev partía con ventaja; Roig, en cambio, mucho más mediterráneo, no sabía ni por dónde le iban a venir.

La pelea entre Penev y Roig duró más bien poco, pero tuvo todo el frescor natural de la lavanda. Hubo más golpes que en el Mayweather –Pacquiao, donde casi todos se los llevó Roig, que tampoco sorprende. Penev le atizó hasta detrás de las orejas. El búlgaro se recreó en su superioridad. En la lluvia de golpes, Roig logró conectar un par de golpes tontos que no hicieron mella en el jugador atlético. Penev acabó reduciendo al presidente, que acabó con una larga retahíla de lesiones y contusiones, a pulpa de tamarindo y con una bonita denuncia enmarcada en la pared.

Héctor Farrés

Me tropiezo con historias peculiares que piden a gritos ser contadas. Vi a Coutinho de periquito. Pertenezco a la "Meravellosa Minoria". También colaboro en VAVEL. Twitter: @hectorfg35

1 Comentario en La lucha por la hombría entre Penev y Roig

  1. Jajajaja Más leña que en el boxeo seguro, si ahí ni se pegan. Yo lo tengo claro fútbol siempre

Deja un comentario.

Tu dirección de correo no será publicada.