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El día que Paulo Sousa se convirtió en portero

Ocurrió cuando jugaba en el Benfica

Paulo Sousa se ha convertido en una de las grandes sensaciones del año. El entrenador de la Fiorentina ha cogido el mando del equipo viola y actualmente lidera en solitario la Serie A. El técnico luso está acostumbrado a misiones imposibles. Centrocampista de élite en los noventa, fue también protagonista de momentos únicos. Como en el mítico partido donde tuvo que ponerse los guantes y defender la portería del Benfica bajo un diluvio en Oporto.

Florencia vive un genuino estado de euforia. Contra todo pronóstico la transición pos-Montella se está revelando un acierto absoluto. Paulo Sousa llegó a la ciudad bajo la sospecha habitual a todos los que han vestido la zamarra de la Juventus, club con el cual Sousa ganó la primera de su dos Champions League (la segunda, al año siguiente, la conquistó con el Dortmund precisamente ante la Vecchia Signora). Ese ritual de “degobizacion” –remover la “joroba” simbólica con la que los aficionados viola catalogan a los juventini- como le llaman en la ciudad de los Medici, fue el inicio de una bonita amistad. Hoy por hoy los viola son una de las revelaciones de la temporada y la labor de Sousa –que sin el auxilio de un agente relevante hizo su carrera en equipos de bajo perfil de la periferia europea– se ha revelado clave para triunfar. Sousa es como entrenador lo que fue como jugador, elegante y pragmático. Su histórico habla por si mismo. Ganó dos Champions, ligas en Portugal, Italia y Alemania y fue clave en la “Generación de Oro” del fútbol luso para dar equilibrio a un equipo de fantasistas como Rui Costa, João Pinto y Luis Figo. Trataba el balón con mimo pero sabía también ensuciar las manos cuando tocaba. Y una noche, en Oporto, le tocó ir más lejos que nunca. A la portería de su equipo para ser más preciso.

sousa

Foto: Thinglink

El Benfica visitaba al Boavista en el viejo estadio do Bessa en una noche de diluvio en Oporto. Era el 13 de abril de 1993. El Benfica peleaba con el Porto por el cetro liguero y no podía perder más puntos en la persecución a los dragones. El equipo de Lisboa llegó a la ciudad para medirse con una de las sensaciones de la temporada, el ambicioso Boavista. El partido fue intenso como se esperaba. El Benfica llegó a posicionarse cómodamente en el marcador y pasada la hora de partido ganaba por 1-3 y tenía los dos puntos ya en la maleta de viaje de regreso a casa. Pero contra todo pronóstico, los últimos veinte minutos se transformaron en una película digna de Hitchock. El delantero brasileño Nelson Bertolazzi logró engañar a la defensa del equipo local y se plantó delante de Neno. El portero del Benfica derrumbó al rival y el colegiado no tuvo reparo en apuntar el punto de penalti y enseñar la cartulina roja al portero. El problema era mayúsculo. Al Benfica no le quedaban más sustituciones y no solo tendría que jugar con uno menos hasta final de partido, sino que le tocaría a un jugador de campo calzarse los guantes. Le tocó a Paulo Sousa.

El centrocampista asumió la responsabilidad y se puso bajo palos. No pudo frenar el penalti de Artur y con el marcador en 2-3 muchos pensaban ya en la posibilidad de remontada. El Boavista se echó al ataque, arrinconando al Benfica en su área. Los tiros llegaron de todos los lados una vez que los jugadores pensaban que Sousa no iba a aguantar la presión de tener que ejercer de portero. Lo que no contaban era con su memorable actuación. Paulo Sousa frenó todos los disparos que llegaron en su dirección, algunos con estiradas dignas de cancerberos de nivel, y supo aguantar hasta el pitido final. Fue un partido memorable de coraje y actitud que al final no tuvo recompensa. El Benfica no ganó el título y Sousa firmó de forma sorprendente con el rival Sporting meses después antes de partir para Italia donde empezaría a forjar su nombre en la élite europea. Aunque tuvo sus noches de gloria pocos partidos suyos han sido tan emblemáticos con ese con el improvisado número 1 a la espalda. 

Miguel L. Pereira

Periodista y historiador, apasionado del fútbol desde sus origenes hasta ayer por la noche. Director de @FutebolMagazine y Redactor en Kaiser. Autor de los libros 'Noites Europeias', 'Sonhos Dourados' y 'Kroos: El Maestro Invisible'.
Twitter: @Miguel_LPereira

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