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Los grandes nueves de la Fiore, desde Batistuta a Mario Gómez

Repaso histórico a los delanteros de la Fiore desde Batistuta

Hace unas semanas, uno de los mejores goleadores de finales de siglo se destapaba con unas declaraciones sorprendentes a una televisión argentina. “Dos días después de retirarme no podía ni andar. Le pedí al doctor que me cortara las piernas”. La edad, dejar el deporte al más alto nivel, las lesiones y fatigas acumuladas tras una carrera tan intensa, habían hecho evidente mella en sus rodillas y tobillos. Sin embargo, echando la vista atrás, Gabriel Omar Batistuta no podrá decir, afortunadamente, que fue en vano.

Foto: lagazzettadf.com

Tras destaparse como goleador en Boca Juniors y brillar en la Copa América del verano de 1991, donde se proclamó máximo goleador, tomó rumbo a Italia. Siguiendo el camino de Diego Simeone o Claudio Caniggia, dos de sus principales compañeros de selección, que ya habían dado el salto a Pisa y Atalanta respectivamente, Batistuta fichó por la Fiorentina apenas unos días después de finalizar del victorioso torneo.

Pese a las habituales dificultades de adaptación para un chico de 22 años -no comenzará a anotar asiduamente hasta enero del siguiente año- la afable personalidad de Batistuta cala hondo entre la tifoseria del Franchi, que enseguida lo ve como un nuevo ídolo. El matrimonio se consumará en un par de años, después de uno de sus peores momentos como futbolista, sellado con sus lágrimas sobre el campo por el descenso y su permanencia fiel en el equipo también en Serie B.

Batistuta se consolidó como uno de los mejores jugadores de la historia de la Fiore gracias a su fidelidad y a sus goles

Tras ello, se consolidará ‘Batigol’ y la historia es bien conocida. 207 goles en 331 vistiendo la camiseta viola, una media de 0,62 por partido, 152 de ellos en Serie A y 16 el año en Serie B, 11 por Europa, capocannoniere en 1995, una Coppa Italia y una Supercoppa, dos terceros puestos en el campeonato -mejor posición del equipo en los últimos 30 años-. Los datos son fríos, no así su confirmación como una de las leyendas sobre el campo de la historia de la Fiorentina.

Ya se había convertido en el máximo goleador histórico de la Albiceleste antes de que Franco Sensi pusiera sobre la mesa setenta mil millones de liras para llevárselo a la Roma y ganar el Scudetto. El agujero negro que había en las finanzas no se pudo ni siquiera rascar con su venta, pero su hueco sobre el campo fue todavía más difícil de cubrir. De hecho, su lista de ‘sucesores’ en el deber de golear con la maglia viola es, como poco, variopinta.

Chiesa, Coppa, decadencia y quiebra

Foto:forzaitallianfootball.com

Foto:forzaitallianfootball.com || Enrico Chiesa, uno de los grandes goleadores del calcio de los 90

Agosto del año 2000. Sin Batistuta y sin dinero, el club se las tuvo que ingeniar para encontrar el gol. El brasileño Leandro Amaral llegó, anotó durante un mes y se fue como había venido de Brasil, mientras Nuno Gomes todavía es considerado un traidor por los aficionados. El portugués, que anotó 14 goles en dos temporadas, denunció al club junto a Marco Rossi por el impago de unas primas, rompiendo una suerte de ‘pacto de honor’ entre los futbolistas de la plantilla para evitar la desaparición del equipo.

Un viejo conocido del fútbol español, Pedja Mijatovic, también estaba en esa plantilla. Tras anotar el gol que dio la séptima Copa de Europa al Real Madrid, precisamente contra la Juventus, acérrimo rival de la Fiorentina, el yugoslavo llegó a la disciplina viola aunque nunca rindió a la altura de su carrera. Sin embargo, la verdadera solución en ataque, temporánea, también estaba en la plantilla: el experimentado Enrico Chiesa ya había formado pareja atacante con Batistuta, y recogió su herencia el año posterior a su venta, anotando 27 goles y contribuyendo a levantar la Coppa Italia en junio de 2001.

Sucesor provisional, claro. Porque Chiesa se lesionó gravemente y porque la historia de esa Fiorentina acabó un año más tarde. Pese a la explosión en la segunda parte de la temporada del ‘Emperador’ Adriano, cedido por el Inter, que se dio así a conocer en el Calcio, el equipo descendió deportivamente a Serie B. Posteriormente la bancarrota y la desaparición del club supusieron un punto y aparte en la historia de la Fiorentina. El empresario Diego Della Valle, con el apoyo de las instituciones locales, refundó el equipo con el nombre de Florentia Viola. Fue inscrito en el campeonato de Serie C2, la cuarta división del fútbol italiano.

Golear en las catacumbas del Calcio

Foto: archiv.fiorentina.cz || Christian Riganò, hombre gol de la Fiore en divisiones inferiores

Foto: archiv.fiorentina.cz || Christian Riganò, hombre gol de la Fiore en divisiones inferiores

La Fiorentina pasó de vencer duelos contra la Juventus, Inter, Milan o Roma a jugarse las habas en Agliana, Poggibonsi, Castelnuovo di Garfagnana, Montevarchi y otros pueblos de la región toscana y del centro de Italia. El equipo se rehizo completamente, excepción hecha del capitán Angelo Di Livio, que se mantuvo fiel al club. Entre los delanteros de ese equipo se encontraban dos jóvenes como Fabio Quagliarella, cedido por el Toro, más tarde uno de los mejores atacantes de Italia; o Felice Evacuo, de curioso nombre, que luego haría carrera en Serie B y Serie C1.

Pero sin duda, uno de los grandes artífices del resurgir del club viola fue Christian Riganò. El siciliano es uno de esos goleadores en el borde entre la fortaleza física y el sobrepeso, que crecen en las profundidades del Calcio. Él venía de explotar y ascender a C1 en Taranto, y la viola le echó mano. Riganò anotó 30 goles en 32 partidos, claves en el liderato y promoción a la tercera división italiana, hasta tal punto que desde noviembre hasta mayo, siempre que anotó la Florentia Viola, lo hizo el bomber de Lipari. Porque ya se sabe, “Dios perdona… Riga-nò”.

El olfato goleador de Christian Riganò, jugador del Levante en 2007, permitiría a la Fiore recuperar el lugar que le correspondía en Italia

Sin embargo, el equipo nunca jugaría en Serie C1. Debido a las consecuencias del ‘Caso Catania’, por un tema de alineaciones indebidas, que provocó el aumento de la Serie B de 20 a 24 equipos; y la quiebra del Cosenza, inicialmente descendido, luego readmitido y finalmente desaparecido por quiebra, la nueva Fiorentina -Della Valle compró los derechos de la antigua marca- fue inscrita en el campeonato de Serie B por motivos históricos. Florencia volvía a la élite.

Un año más, Riganò fue el goleador del equipo, con 23 goles, apoyado discretamente por Mattia Graffiedi y el griego Vryzas en ataque. Seis equipos ascendieron, sexta acabó la Fiorentina, tras una interminable temporada de 46 partidos, a los que hay que sumar los dos del desempate con el Perugia. Dos goles del atacante Enrico Fantini -los único que anotó con la camiseta viola- devolvieron a la Fiorentina a su lugar en Serie A.

Luca Toni, número uno

Foto: gianlucadimarzio.com || Luca Toni, uno de los grandes 9 de la historia reciente de la Fiorentina

Foto: gianlucadimarzio.com || Luca Toni, uno de los grandes 9 de la historia reciente de la Fiorentina

El 19 de septiembre de 2004, algo más de dos años después de la traumática quiebra, el Artemio Franchi volvía a ver fútbol de Serie A. Fabrizio Miccoli, al cuarto de hora de partido, anotó el primer gol del retorno, que encarrilaría el triunfo contra el Cagliari. Sin embargo, la temporada no sería tan sonriente. Miccoli realizaría 11 goles más ese año, Riganò pasaría a un segundo plano en la máxima categoría, Portillo nunca dio el nivel y los jóvenes y entonces prometedores Pazzini y Bojinov, llegados en enero, no serían suficientes para evitar el sufrimiento. Solo el triunfo en la última jornada contra la Sampdoria -con goles de Miccoli y, por supuesto, Riganò- permitiría al equipo viola empatar a puntos con Parma y Bologna y salvarse.

Este es solo el preámbulo de la llegada del goleador más carismático que ha vestido la camiseta de la Fiorentina desde Batistuta: Luca Toni fue máximo goleador de Serie B el año del ascenso viola, y llegaba de anotar 50 goles en dos temporadas en Palermo. En la isla, pasó de ídolo a villano cuando se fue a Florencia por 10 millones de euros, donde se consolidó a nivel mundial. Anotó 31 goles de todos los colores, con la izquierda, con la derecha, de cabeza, a base de fuerza, colocación y oportunismo.

Luca Toni batió el récord de goles con la Fiorentina en una temporada que poseían dos mitos del Calcio: el sueco Kurt Hamrin y Gabriel Batistuta. También venció la Bota de Oro como mejor goleador de Europa y la Fiorentina, gracias a la conjunción de Toni en el campo, Cesare Prandelli en el banquillo y Pantaleo Corvino en los despachos, finalizó en cuarta plaza la temporada, resultado luego anulado por las sentencias de Calciopoli. Y luego fue campeón del mundo como delantero titular de Italia.

Luca Toni consiguió superar el récord de goles en una temporada con la Fiore que tenían Hamrin y Batistuta

La siguiente temporada, un Luca Toni disminuido por una lesión, anotaría 16 goles y en verano se marcharía al Bayern Munich, ya con 30 años. Un amor corto pero intenso con la tifoseria viola. A su lado creció Giampaolo Pazzini, aunque nunca se llegó a consolidar hasta que dejó el equipo en 2009, pasó Valeri Bojinov antes de perderse definitivamente por el camino y se estableció Adrian Mutu en la disciplina viola.

La temporada posterior a la marcha de Luca Toni, la Fiorentina se clasificó para la Champions League, competición que no disputaba desde los tiempos de Batistuta. Lo consiguió gracias a los 9 goles de Pazzini y sobre todo a los 17 de Adrian Mutu, acompañados por un clásico como Christian Vieri o el joven italo-argentino Pablo Osvaldo. La calidad del conflictivo rumano en ataque permitió mitigar el recuerdo de Luca Toni. Mutu, que en el contexto de su dispersa carrera probablemente vivió sus mejores años en Florencia, anotó 54 goles en sus tres primeras temporadas.

De Gilardino a Mario Gómez

Foto: mercafichajes.es || Gilardino demostró estar a la altura de los mejores goleadores de Florencia

Foto: mercafichajes.es || Gilardino demostró estar a la altura de los mejores goleadores de Florencia

Alberto Gilardino llegó a Florencia en agosto de 2008. Otro bomber clásico, de los de toda la vida, fuerte y potente, con el gol entre ceja y ceja. Había explotado en el Parma y luego estancado en un Milan en el que no contó con las oportunidades esperadas. Mientras las lesiones minaban la confianza y el rendimiento de Mutu, el cañonero de Biella anotó 57 goles en tres temporadas, que sirvieron para volver a hacer sonar el himno de la Champions en el Franchi y, en el plano personal, para consolidarse de nuevo en la Nazionale.

Esta brillante relación de la Fiorentina con sus delanteros tuvo un abrupto final en la temporada 2011/2012. Prandelli había dejado el equipo por la selección nacional en el verano de 2010, tras el desastre del Mundial, y tras una temporada discreta con Mihajlovic en el banquillo todo se desmoronó esa temporada. También el ataque: Gilardino anotó dos goles y se fue al Genoa en invierno, uno más que el ‘Tanque’ Silva y que Amauri, que llegó en enero. Solo la inmensa calidad de Jovetic, que jugó varios partidos como ‘falso nueve’ e hizo 14 tantos, salvó al equipo de la quema.

Todavía se está reconstruyendo la figura del ‘nueve’ en la Fiorentina. Luca Toni volvió el último día de mercado de 2012. Anotó 8 goles, acompañando a Jovetic en su última temporada, y encontró el camino hacia una inesperada segunda juventud que ha consolidado en Verona. Ese mismo invierno llegaba Giuseppe Rossi, todavía convaleciente de su grave lesión, con la misión de convertirse en breve, bajo el mando de Montella, en el guía sobre el campo del retorno a la Champions.

Foto: ligafutbol.net || Mario Gómez es el último bombardero de la Fiorentina

Foto: ligafutbol.net || Mario Gómez es el último bombardero de la Fiorentina

Y para completar una delantera de ensueño llegaba Mario Gómez, afamado cañonero alemán. Sin embargo, la historia de la pasada temporada es bien conocida. A causa de las lesiones de ambos, no pudieron jugar más de tres partidos juntos. Rossi anotó 16 goles solo en la primera vuelta, antes de romperse de nuevo el cruzado, mientras SuperMario dejó su contador de goles en solo tres. Esta temporada, con Rossi de nuevo con otra grave lesión, Gómez tendrá la responsabilidad prácticamente en exclusiva del gol, con el joven Babacar como único suplente.

De Batistuta a Mario Gómez, pasando por Riganò, Luca Toni y Gilardino. Una sucesión de grandes ‘nueves’, goleadores, clásicos, de los de toda la vida, algunos de los mejores que han jugado en territorio italiano en la última década. Sin embargo, ninguno estuvo más de tres o cuatro años en Florencia. Ninguno alcanzó ni alcanzará la dimensión que tuvo Gabriel Batistuta en la Fiorentina y en el mundo del fútbol.

Enrique Julián Gómez

1993. Editor en @SpheraSports. Combino Calcio y ciclismo con todas las consecuencias.
Twitter: @EnriqueJulian23

2 Comments en Los grandes nueves de la Fiore, desde Batistuta a Mario Gómez

  1. Muy bueno! En Firenze todavía recuerdan aquella dupla qui formaban Batigol y Rui Costa, marcaron una época en el calcio de los 90. Después llegaron malos tiempos pero pasaron grandes delanteros como Toni, Gilardino o ahora Gómez.

  2. BUENO EL HISTORIAL PERO BATISTITUTA FUE EL GRAN 9 Y UNICO QUE SEA VISTO EN UNA EPOCA DE GRANDES NUEVES DEFINIDORES GRANDES DE IZQUIERDA DERECHA CABEZA DESEADO POR EL REAL BARSA Y LE DIJO NO

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