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Top 100 Mejores jugadores del mundo (1900-1958)

Especial Top 100 | Parte I

Los orígenes del fútbol están repletos de mitos, leyendas creadas en torno a grandes jugadores e historias idealizadas —y exageradas— gracias o por culpa de la ausencia de imágenes. En Kaiser Football hemos tratado de elaborar una injusta lista de los 100 mejores futbolistas del mundo hasta el año 1958. 

TOP 100 mejores jugadores 1

100. Ramón UNZAGA (Chile): Ramón Unzaga nació en Bilbao y murió en Chile, donde fue leyenda, porque los de Bilbao son leyenda donde quieren. Pero sobre todo es recordado por ser el inventor de la chilena, esa maniobra de dibujos animados o de Hugo Sánchez que muchas veces es invalidada por juego peligroso y otras debería serlo por ejecución torpe. Pero además fue un extraordinario jugador que algunos decían que valía por tres y que provocó, de facto, el nacimiento de la selección chilena.

99. Danny BLANCHFLOWER (Irlanda del Norte): Blanchflower es una leyenda en un equipo y en una selección. En ambos conjuntos formó parte de las consideradas mejores líneas centrales de su historia y con él alcanzaron las cotas más altas de siempre. Con la camiseta del Tottenham gana un doblete y una Recopa de Europa. Con Irlanda del Norte alcanza unos sorprendentes cuartos de final en el Mundial de 1958. En los dos sitios se le recuerda, en los dos lugares se le añora.

98. Gottfried FUCHS (Alemania): ¿El mejor goleador de la historia alemana? Al menos puede entrar entre ellos al ser el único capaz de anotar diez goles en el mismo partido (a Rusia, en los Juegos Olímpicos de 1912) y mantener una media de más de dos goles por encuentro con la camiseta nacional. Sin embargo… Fuchs era judío. Y eso, en la Alemania de los treinta, era tanto como decir indeseable, apestado, proscrito. Él tuvo suerte: pudo emigrar a América. Atrás quedaron otros…

97. Gunnar GREN (Suecia): El interior del famoso trío Gre-No-Li que destacó en Suecia y en el Milan. Dotado de enorme calidad en sus botas y una brillante visión de juego, destacaba por la inteligencia de todos sus movimientos sobre el césped. En el Calcio también jugó para la Fiore y el Genoa y en su país vistió la zamarra del IFK Göteborg o el Örgryte. Con el equipo nacional se colgó el oro en Londres de 1948 y diez años después fue subcampeón mundial.

96. Stan MORTENSEN (Inglaterra): Después de Dixie Dean fue el gran delantero del fútbol inglés hasta los años sesenta. Su juego de cabeza era reconocido a nivel mundial y su estilo, muy similar a la de Alan Shearer -su sucesor espiritual muchos años después-, le convirtió en ídolo de masas en Inglaterra. Perdió sus mejores años por culpa de la II Guerra Mundial en los días en que era la estrella del Blackpool.

95. José TRAVASSOS (Portugal): Magnifico futbolista y líder espiritual del Sporting que dominó el fútbol luso en los años cuarenta y cinquenta, fue el complemento perfecto del goleador Peyroteo en el club y en el combinado nacional. Jugador versátil, jugaba sobre todo de interior pero tenía cifras goleadoras que daban envidia a muchos delanteros. Fue considerado uno de los mejores de su generación y por eso fue convocado por la FIFA a defender sus colores en el mítico partido que les enfrentaba al combinado inglés en el 75 aniversario de la FA. El régimen luso nunca le permitió abandonar el país.

94. Rajko MITIC (Yugoslavia): Rajko Mitic es uno de los grandes jugadores de la historia de un país que ya no existe. Con la selección yugoslava fue finalista en sendas ediciones de los Juegos Olímpicos y jugó dos Mundiales, cayendo en el de Suiza ante la Alemania Federal que a la postre sería campeona. Elegante y caballeroso, todo un ejemplo para su país, en Yugoslavia fue una figura. En el Estrella Roja aún es un mito.

93. Vicente DE LA MATA (Argentina): Ídolo de la hinchada de Independiente de Avellaneda, formó un trío mágico con Erico y Antonio Sastre. Podía jugar en cualquier posición del ataque y sobresalía por su gambeta, sus fintas, su cambio de ritmo y su brillante visión de juego. Con la albiceleste alzó tres Campeonatos de Sudamérica, siendo clave en el conseguido en 1937 tras marcar un doblete frente a Brasil. Se ganó el apodo de ‘Capote’ después de una famosa jugada realizada contra River.

92. Ángel ROMANO (Uruguay): Apodado ‘El Loco’, tiene el récord de triunfos en el Campeonato Sudamericano con seis (1916, 1917, 1920, 1923, 1924 y 1926). No llegó para el Mundial de 1930 pero en 1924 alcanzó el oro con la celeste en los Juegos de París. Jugador muy polivalente, era un portento en todo el terreno de juego. Creaba, destruía, regateaba, definía con maestría y pasaba con enorme acierto. Estuvo en las filas de Nacional durante quince temporadas y también en Boca y CURCC.

91. Francisco VARALLO (Argentina): Fue el primer ídolo de la Boca, un jugador que mezclaba como pocos la garra y la clase que iban a ser parte del ADN competitivo de los jugadores xeneizes en las décadas siguientes. Fue uno de los grandes mitos argentinos en su etapa más romántica, marcando casi tantos goles como partidos disputados. Era parte del equipo que perdió la final del Mundial de 1930 aunque más tarde tomó parte en la conquista del Sudamericano de 1937, antes de poner punto final a su carrera cuando en River despuntaban ya los nuevos ídolos de la albiceleste.

90. José PIENDIBENE (Uruguay): Una de las primeras figuras del fútbol charrúa, su palmarés con tres Campeonatos Sudamericanos, cuatro Campeonatos Uruguayos o tres Copas Lipton es extraordinario. Se desempeñaba como delantero y brillaba por su visión, su calidad en el pase, su dribbling y sus magníficos taconazos. Apodado ‘El Maestro’ no celebraba sus goles para no importunar al rival. Estuvo en la disciplina de Peñarol durante dos décadas.

89. Stjepan BOBEK (Yugoslavia): Elegido el mejor jugador de la historia del Partizan de Belgrado, es uno de los innumerables talentos balcánicos que ha destacado en el mundo del fútbol. Mediapunta de técnica exquisita y fantástico desborde tenía, además, una gran eficacia de cara a gol. Con el combinado plavi ganó dos medallas de plata en los Juegos Olímpicos, disputó dos Mundiales y marcó 38 tantos, récord absoluto en el equipo nacional.

88. Jimmy McGRORY (Escocia): Tiene todavía el récord goleador del fútbol británico con 485 goles en liga y copa, anotados a lo largo de quince años con los colores del Celtic, su gran amor. También tiene otro récord: 56 hat-tricks. Es la mayor figura individual de la historia del club y protagonizó su primera edad de oro en los años veinte. Jugó poco en el combinado escocés ya que los seleccionadores siempre parecían preferir al polémico Hughie Gallacher, aunque Dixie Dean, otro ilustre goleador de su generación, siempre habló de McGrory como un jugador más completo. Cuando terminó su carrera como futbolista fue entrenador del Celtic durante veinte años hasta dejar el puesto a Jock Stein que, dos años después, sería campeón de Europa.

87. Pedro PETRONE (Uruguay)A los 16 debutó en Tercera con el Club Solferino donde, sorprendentemente, jugó como guardameta. Al poco tiempo, tras fichar por el Club Charley, lo colocan de delantero por la potencia de sus chuts. Tenía una físico privilegiado y gran velocidad (hacía los 100m lisos en 11 segundos). En aquellos tiempos el delantero centro era el jugador más retrasado de la línea de ataque, y actuaba como enganche para los dos entre alas y los dos extremos. ‘Perucho’ revolucionó el esquema al pasar a jugar como el atacante más adelantado. El “estilo Petrone” tuvo gran éxito, convirtiendo a Petrone en el primer delantero centro de la historia del fútbol. En el Mundial de 1930, se convierte en campeón del mundo.

86. Robert JONQUET (Francia): Líder de la zaga del sensacional Stade de Reims de los años 50. Defensa central eficaz, seguro y elegante, dotaba al equipo de una gran personalidad. Militó tres lustros en el conjunto de Reims levantando 5 Ligas y 2 Copas y luego se retiró en el Estrasburgo. Famoso por un partido contra Inglaterra en Highbury, disputó el Mundial de Suiza y el de Suecia. Fue 58 veces internacional bleu.

85. David ARELLANO (Chile): Fascinante futbolista, fundador del Colo-Colo y primer ídolo andino, Arellano se convirtió a muy temprana edad en uno de los mejores interiores del fútbol sudamericano. Su carrera deportiva se vio truncada en España cuando, en un tour, sufrió un duro golpe en un partido en Valladolid después del cual le diagnosticaron una peritonitis que le provocó la muerte, dejando a su país en duelo a lo largo de varias semanas. Chile tuvo que esperar décadas hasta tener otra estrella de su nivel, el mítico Caszely ya a finales de los años sesenta.

84. Billy MEREDITH (Gales): Jugaba con un palillo en la boca, el pelo hacia un lado y la mirada perdida. Fue el primer enfant terrible del futbol británico, el primer gran ídolo. En Manchester –jugó tanto por el City como el United- muchos le recordaban cuando veían jugar a George Best. Rápido, técnico y letal con sus cruces con el pie derecho, Meredith fue un mito en vida en las islas británicas. Su carrera duró 34 años aunque se vio truncada por la I Guerra Mundial y una suspensión por amaño. Fue uno de los primeros defensores de un sindicato para los futbolistas.

83. Antonin PUC (Checoslovaquia): El extremo izquierdo del gran conjunto checoslovaco de los años 30. Rapidísimo, ágil, habilidoso y con un excepcional disparo, cuajó una sensacional actuación en el Mundial de Italia 1934. Debutó en el fútbol de alto nivel en las filas del SK Smíchov pero donde se hizo una leyenda fue en el Slavia de Praga. Con la selección anotó 34 tantos y, hasta que le superó Jan Koller en 2005, tenía el mejor registro goleador.

82. Alex JAMES (Escocia): Fue la epítome del jugador escocés de su edad de oro, talentoso con los pies y con una visión de juego superlativa. Herbert Chapman lo tenía como un hijo adoptivo, y fue al mando de James, como interior derecho, cuando los gunners lograron su primera gran serie histórica de títulos en los años 30. Más tarde se convirtió en periodista y lanzó una de las primeras revistas especializadas de su tiempo.

81. Ernst ALBRECHT (Alemania): Ernst Albrecht fue uno de los mejores mediocampistas en un fútbol donde no existían los mediocampistas. Cerebral y organizador, su jerarquía y contundencia le permitían sostener al conjunto él solo en una zona del terreno de juego, que era un páramo en los años 30. Quizá por eso pudo jugar durante más de dos décadas con el Fortuna Düsseldorf de toda la vida. Quizás por ello pudo volver a jugar unos partidos en 1952, con 47 años, en las filas del PSV de la ciudad alemana.

80. Ernst KUZORRA (Alemania): Pesaba una barbaridad y le gustaba vender el cuento de que había trabajado en la mina aunque gracias a su genio futbolístico apenas tuvo que bajar del pozo. Fue el primer ídolo popular del Schalke 04 y espejo perfecto del futbolista-obrero en la Alemania de los años 30. Su difícil carácter le llevó a ser apartado de la selección por lo que no disputó ningún mundial pero, al mando con Franz Szepan, del ‘Schalke Kreisel’, el equipo mágico de los azules, ganó seis ligas hasta la suspensión del torneo por la II Guerra Mundial.

79. Jacinto QUINCOCES (España): Declarado el mejor defensa del mundo en 1934, solía jugar siempre con un pañuelo anudado a la cabeza. Zaguero rápido, noble, muy fuerte en el juego aéreo y con un físico fuera de lo común empezó a despuntar en el Alavés. Luego fichó por el Madrid donde lograría dos Ligas y dos Copas junto a sus socios Zamora y Ciriaco. Vistió la zamarra de la selección española 25 veces y, posteriormente, tuvo una notable trayectoria como técnico.

78. Steve BLOOMER (Inglaterra): Conocido como ‘El Ángel Destructor’, este inglés que jugó a principios del siglo XX es un mito del Derby County. Compaginó el balompié con el cricket y fue un delantero hábil, astuto, oportunista y con un olfato goleador extraordinario. Es el máximo goleador de la historia del Campeonato Británico y hasta 1911 lo fue también de la selección de los Tres Leones. En su faceta como entrenador conquistó una Copa con el Real Unión.

77. Enrique GUAITA (Italia/Argentina): Uno de los oriundos que conquistó con Italia el Mundial celebrado en tierras transalpinas en 1934. Nacido en Argentina, era un extremo diestro imprevisible, rápido, con gran destreza en el regate y mucho talento. En su país natal militó en Estudiantes hasta que decidió cruzar el charco para firmar por la Roma. Luego regresó para jugar en Racing y retirarse en el conjunto pincharrata. Con la albiceleste disputó cinco choques y con la ‘azzurra’ cuatro.

76. Hughie GALLACHER (Escocia): El paso del tiempo lo ha dejado casi en el olvido pero el escocés despuntó de sobremanera en la década de los veinte y los treinta. Jugador bajito, pero muy grande en cuanto a talento y técnica, era ambidiestro y un fabuloso artillero. Se ganó el apodo de ‘Pies Mágicos’ por su habilidad con el cuero y tiene el tercer mejor registro goleador de la selección escocesa. Desarrolló la mayor parte de su vida deportiva en Inglaterra.

75. René PETIT (Francia): Un futbolista total. Compañeros suyos años décadas más tarde le comparaban con Alfredo Di Stéfano. Se trataba de un medio muy completo, fino, poderoso físicamente y con una calidad sublime. Instauró en el panorama español el juego del pase corto y el apoyo constante. Los dos equipos de su corazón fueron el Real Unión y el Madrid. Con la selección gala participó en los Juegos Olímpicos de Amberes donde cayeron en semifinales.

74. Helmut RAHN (Alemania): Ha pasado a la historia como el hombre que dio a Alemania el Mundial de 1954 tras doblegar a Hungría en la final. Extremo derecho veloz, regateador e imprevisible, destacaba también por su gran olfato de gol y su potente disparo. Santo y seña del Rot-Weiss Essen con el que ganó un Campeonato alemán y una Copa, también se enfundó la elástica del Colonia o el Meidericher. Con la Mannschaft participó también en la Copa del Mundo de 1958.

73. Lennart SKOGLUND (Suecia): Maravilloso extremo izquierdo cuya vida estuvo marcada por el alcohol. Jugador fino, elegante y talentoso, su dribbling causaba estragos y además disponía de un guante en su pierna zurda. Perteneció a la gran generación de futbolistas suecos de los años 50 que alcanzó la final del Mundial en su país. En cuanto a clubes, jugó en el Hammarby o AIK Solna de su país, Sampdoria y Palermo, pero donde dejó una huella más profunda fue en el Inter de Milán.

72. Giampiero BONIPERTI (Italia): Desarrolló toda su carrera en la Juventus, en la que formó el famoso ‘Trío Mágico’ junto a John Charles y Sívori. Alternaba en todas las posiciones de ataque. Jugó como delantero centro, mediapunta o extremo derecho. Durante sus 15 temporadas como jugador con la camiseta de la Vecchia Signora ganó 5 Ligas y 2 Copas de Italia. Con 182 goles se convirtió en el máximo goleador de la historia del club. Boniperti disputó un total de 38 encuentros como internacional, anotando 8 goles.

71. DOMINGOS Da Guía (Brasil): Domingos da Guía era habilidoso, corajudo y un letal goleador. Y era negro en un tiempo en que los negros no podían, o no debían, jugar a este deporte de blancos en Brasil. Los hubo que, incluso, se echaban talco en la tez para blanquearse. Porque a los negros les pegaban, y les pegaban fuerte. No era por fútbol, era por racismo. Así que Domingos, para evitar las patadas, inventó el dribbling, el regate de los brasileiros. Y el resto es historia.

70. Guillermo GOROSTIZA (España): A Gorostiza le llamaban, en los años 20, ‘La Bala Roja’, porque jugaba con el Athletic y era rapidísimo en el campo. Luego, durante la guerra Civil, desertó de aquel legendario equipo de Euskadi para incorporarse a un requeté navarro, algo muy explotado por la propaganda nacional. Ya nunca más fue ‘Bala Roja’. Le dio tiempo a ser leyenda del Valencia y a beberse toda la bohemia que encontró por el camino. Pero ya nunca más fue ‘Bala Roja’.

69. Gyula GROSICS (Hungría): El arquero del mítico equipo de oro magiar. Durante 15 años fue internacional con Hungría, tiempo en el que se colgó una medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Helsinki y fue subcampeón mundial en 1954. Su estilo bajo la portería fue innovador al salir con frecuencia del área y jugar el balón con los pies. Además tenía mucha agilidad y unos enormes reflejos. Su equipo del alma fue el Honvéd.

68. Estanislao BASORA (España): Basora es más que el verso de una canción, aunque ser el verso de una canción ya es todo. Miembro de uno de los mejores equipos que se recuerdan, nació demasiado pronto. Basora era un extremo derecho rápido y fino, de regate eléctrico y enorme precisión en los centros. Un conseguidor, alguien que hacía más fácil la vida para los delanteros sin llevarse tantos elogios. Alguien con tanta calidad que, sin ser goleador, fue el segundo máximo anotador en el Mundial de 1950.

67. Rafael Aranzadi ‘PICHICHI’ (España): El nombre de Rafael Moreno ha quedado ya indiscutiblemente unido al gol. Y eso que él, fino jugador, hacía muchas más cosas. Podía, por ejemplo, disparar raso y al palo, irse en velocidad por la banda o desesperar a una afición bilbaína que antaño lo adoró. O, sublime elegancia, aprovechar el descanso de un partido para pedirle matrimonio a una muchacha que había visto en la grada. Vean el cuadro de Arteta y pásmense. Ya no hay clase.

66. Giampiero COMBI (Italia): El primer gran arquero transalpino. Fue durante muchísimos años el meta titular en la azzurra y en la Juventus de Turín donde ganó el Mundial de 1934 y cinco Scudettos respectivamente. Apodado ‘El Hombre de Goma’, tenía una gran personalidad y brillaba por la eficacia, seguridad y excelente colocación bajo palos. Cada vez que jugaba llevaba un cinturón blanco con hebilla metálica para atarse el pantalón, algo que generó enorme polémica.

65. Agustín ‘Piru’ GAÍNZA (España): Una tarde, en Berlín, se echó a correr y dejó a Europa con la boca abierta. Pero eso era porque no le habían visto hacerlo, cada domingo, en la banda izquierda de San Mamés. Rematador, pero sobre todo centrador, su gran amigo Zarra le debe un buen número de sus goles. Juntos hicieron al Athletic vivir una época dorada, especialmente en “su” torneo copero, donde el bueno de Gaínza aun ostenta un buen número de récords.

64. Oldrich NEJEDLY (Checoslovaquia): Extraordinario delantero checoslovaco de los años treinta que jugaba como interior izquierdo en las vanguardias de cinco hombres que se destilaban en la época. Fue un fantástico goleador, un hombre con un gran olfato en el área, que apenas necesitaba espacio para cargar la pierna y fusilar la portería contraria. Su velocidad en los giros le hacía marcar diferencias en la época. Además, era capaz de retrasar su posición para ayudar a los hombres de medio campo en la construcción del juego.

63. José SAMITIER (España): Samitier nace solo tres años después que el Barcelona, y eso ya es un dato. Dejó el fútbol siendo un chaval, pero en el club barcelonista convencieron para que volviese a base de regalos. Regateaba, hacía rabonas, tenía imaginación y clase. Dejó pequeño el Campo de la Calle Industria y “obligó” a construir Les Corts. Luego pasó al Real Madrid y fue odiado en la Ciudad Condal. Pero volvió, y todos siguieron queriéndole.

62. Gerhard HANAPPI (Austria): Después de los años del Wunderteam el fútbol austriaco tuvo una segunda edad de oro en los cincuenta. Esa generación estaba liderada por el genial Hannapi, un futbolista con guante de seda en los pies que dirigía su equipo desde la medular. Estuvo a punto de guiar a su país a su primera final de un Mundial, en la vecina Suiza. Con su club, el Rapid Viena, ganó siete ligas y varias copas. Arquitecto de profesión, planeo el futuro estadio del Rapid que hoy lleva su nombre.

61. Héctor ‘Manco’ CASTRO (Uruguay): Cuando tenía 13 años accidentalmente cortó su antebrazo derecho con una sierra eléctrica, de ahí su apodo de ‘El divino manco’. Debutó en el Atlético Lito, pasando en 1924 a Nacional de Montevideo, donde ganó 3 ligas (1924, 1933 y 1934) antes de retirarse en 1936. Primer jugador en marcar para Uruguay en un Mundial, el primero de la generación de 1930 donde, curiosamente, también marcó el último gol del torneo, que significaba el 4-2 definitivo de la victoria frente a Argentina. Además del Mundial, también ganó una medalla de oro en los Juegos Olímpicos de 1928 y ganó la Copa América de 1926 y 1935.

60. PAULINO Alcántara (España): Un origen exótico, un chut que perfora unas redes y unos números de leyenda. Eso es Paulino Alcántara. También es una figura flaca y desgarbada, unos colores, los azulgrana, vestidos para siempre, y un pañuelo colgado del pantalón, «por si me tengo que limpiar». Es el primer gran crack de la historia del Barcelona. Es un libro de memorias, el primero de un jugador del club. Es un futbolista, un fútbol, de otro tiempo.

59. Roque MÁSPOLI (Uruguay): Todo equipo mítico que se precie cuenta con un guardameta a la altura de sus compañeros. Sin la participación de Máspoli y sus paradas, el Maracanazo no habría sido posible. Con su 1’89 metros de altura, Máspoli comenzó su carrera en el fútbol profesional a los 16 años de edad en el Nacional de Montevideo y, tras un breve paso por el Liverpool (de Montevideo), se enroló en el eterno rival de su equipo de origen, el Peñarol, donde desarrolló prácticamente toda su carrera profesional. Participó en los mundiales de 1950 y 1954, como guardameta de la selección uruguaya.

58. Péter PALOTÁS (Hungría): Péter Palotás fue el típico One-club-men en el MTK Budapest. Junto con Hidegkuti, Lantos y Zakariás entre otros, formó el mejor MTK de la historia. Siempre quedará como el primer delantero centro puro que caía a bandas y descolocaba a todos los rivales. En 1955 se jugó la primera Copa de Europa de la historia y Palotás pasó a convertirse en inmortal al anotar el primer hat-trick de la historia frente al Anderlecht. En las Olimpiadas de 1952, Palotás marcó 4 tantos decisivos para que Hungría ganase el oro.

57. Angelo SCHIAVIO (Italia): El héroe italiano que dio a su país el Mundial del 34 con un gol en la prórroga a Checoslovaquia. Punta legendario en su época, poseía un disparo demoledor y muy preciso; y sobresalía también por su potencia física y calidad con la pelota. Emblema histórico del Bologna en el que permaneció tres lustros, en su palmarés figuran cuatro ligas, dos Copas Mitropa y un trofeo al mejor artillero del calcio en 1932.

56. Billy WRIGHT (Inglaterra): William Ambrose Wright, conocido como ‘Billy’, pasó toda su carrera en el Wolverhampton Wanderers. Una estatua suya preside la entrada al estadio de los Wolves. Jugó en el centro del campo y en varias posiciones defensivas. Billy fue el primer jugador en representar 100 veces a su país. Capitaneó a Inglaterra en tres Mundiales (1950, 1954 y 1958). Con los Wolves ganó 3 Ligas (54, 58 y 59) y la FA Cup de 1949. Jugó 541 partidos con su club y 105 con Inglaterra y nunca fue amonestado ni expulsado por ningún árbitro.

55. Ernst WILIMOWSKI (Polonia/Alemania): Punta polaco que retomó la nacionalidad alemana en 1939 al ser originario de la Alta Silesia. Destacaba por su agilidad, técnica, oportunismo y demoledor remate con ambas piernas. En el Mundial de Francia 1938 con Polonia le hizo cuatro goles a Brasil y, años después, también defendió los colores de la Mannschaft. Salido de la cantera del FC Katowice, triunfó sobre todo en el Ruch Chorzów y el 1860 Múnich.

54. CÉSAR Rodríguez (España): Uno de los mejores rematadores que ha tenido el Fútbol Club Barcelona en toda su historia. Su juego aéreo todavía es recordado entre los aficionados más longevos como exhibiciones de poderío. Además, tenía buen manejo de las dos piernas. Fue uno de los pilares de la delantera del Barça de las Cinco Copas, aquella que formaba junto a Basora, Kubala, Moreno y Manchón. Serrat les dedicó una preciosa canción.

53. Carlos PEUCELLE (Argentina): Un apasionado del fútbol que brilló en los años 30 con la camiseta de River Plate. Durante sus primeros años como profesional llegó a disputar una final de la Copa del Mundo (1930) e incluso anotó uno de los goles en la derrota de su Argentina frente a Uruguay. Un jugador humilde, de gran talento y que, como en alguna ocasión dijo el mismísimo Adolfo Pedernera, «fue director técnico mientras jugaba»,

52. Raimundo ORSI (Italia): Raimundo Orsi nació en Argentina, triunfó en Italia y murió en Chile. Entre medias le dio tiempo a jugar en Independiente de Avellaneda, vestir la camisola argentina, ganar una Copa América, nacionalizarse italiano, ser leyenda de la Juventus de Turín, ganar una Copa del Mundo a mayor gloria del Duce y volver a América para dejar gotitas de grandeza en Uruguay, en Chile, en Brasil y en su país natal. Jugó 24 años en las máximas categorías. Se supone que tuvo también vida personal, pero no se ha confirmado el dato.

51. Fernando PEYROTEO (Portugal): Su registro de más de un gol por partido en toda su carrera, que duró más de una década, es todavía un récord mundial. Fue la primera estrella africana del fútbol portugués, veinte años antes de Eusébio. Brilló en el Sporting de ‘Los Cinco Violines’, con quien ganó todo en Portugal y peleó al Barcelona la edición inaugural de la Copa Latina. La falta de poder mediático del fútbol luso en su época le hizo tener menos protagonismo de lo que sus números y exhibiciones habían merecido.

50. Imre SCHLOSSER (Hungría): El primer gran goleador de la historia del fútbol. El magiar fue el máximo artillero del campeonato húngaro en siete ocasiones y en cuatro de toda Europa. Se calcula que marcó 500 dianas a lo largo de su carrera. Delantero de mucha calidad, inteligencia y astucia, sus remates con cualquier parte del cuerpo eran demoledores. Perteneció al Ferencvaros, MTK o Wiener Sport Club y con la selección firmó 59 goles, cuatro de ellos en los Juegos Olímpicos de 1912.

49. HELENO de Freitas (Brasil): Diez años antes de Pelé, Brasil tuvo su primer genio indiscutible. Heleno era blanco, hijo de buenas familias, licenciado y tocaba el piano en el bar del hotel donde vivía y llevaba sus conquistas. En el terreno de juego era imparable aunque su carácter egocéntrico le hacía jugar más para sí mismo que para sus compañeros, lo que le llevó a un constante cambio de escudos. Terminó víctima de sus propios vicios sin haber jugado el Mundial que había prometido ganar para Brasil. Con él quizás no hubiese habido Maracanazo.

48. José Pedro CEA (Uruguay): Jugaba de extremo izquierdo. Tuvo una exitosa carrera en la que pasó por el Lito, el Bella Vista y finalmente el Nacional de Montevideo. ‘El Vasco’ Pedro Cea fue el máximo goleador de la selección uruguaya en el Mundial de 1930 y marcó un importantísimo gol en la final contra Argentina, el que significó el momentáneo empate a dos que  supuso el inicio de la gran remontada celeste. Fue internacional 27 veces y marcó 13 goles. Ganó dos oros Olímpicos (1924 y 1928) y un Mundial y, curiosamente, fue el único jugador charrúa que disputó todos los partidos de los tres torneos.

47. Manuel SEOANE (Argentina): ‘La Chancha’ es uno de los principales referentes de la era amateur del fútbol argentino. Se consagró en la década de los 20 gracias a su talento, habilidad y capacidad goleadora. No era el más alto ni el más fuerte, de hecho, pesaba algunos kilos de más, pero sus habilidades no pasaron desapercibidas en la época. Seoane fue, junto al ‘Negro’ De los Santos, uno de los héroes de la Argentina que conquistó el Campeonato Sudamericano de 1925. Se trata, además, de una de las más importantes leyendas de Independiente de Avellaneda.

46. Tom FINNEY (Inglaterra): Debutó en el Preston North End a los 22 años. Fue campeón de Liga cinco años después. Futbolista del año en Inglaterra en 1954 y 1957, siendo el primero en ganar dos veces el premio. Jugó 569 partidos, marcó 187 goles, y es el máximo goleador histórico del Preston, con el que disputó un total de 14 temporadas. Fue internacional 76 veces, marcando 30 goles durante su estancia de 13 años con la camiseta de los Pross. En 2004 se inauguró ‘The Splash’, escultura P. Hodgkinson, al lado del National Football Museum. El escultor se basó en una foto de Finney en un anegado Stamford Bridge en 1956.

45. Héctor SCARONE (Uruguay): El delantero Héctor ‘El Mago’ Scarone jugó la mayor parte de su carrera en Nacional, club en el que es una verdadera leyenda. En Nacional, Scarone posee el récord de mayor cantidad de años jugando para la institución (20 años), y es el tercer máximo goleador en la historia de la liga uruguaya con 163 goles. Ganó ocho ligas con Nacional donde jugó 391 partidos y marcó 301 goles en 24 años como futbolista. Con la selección uruguaya ganó la Copa América en cuatro ocasiones. También ganó el oro en los Juegos de 1924 y 1928 y el Mundial de 1930. Máximo goleador histórico de la selección hasta 2011, cuando le superó Diego Forlán. Marcó cinco goles a Bolivia en la Copa América del ’26, único jugador en anotar 5 goles en un partido con el combinado charrúa.

44. ZIZINHO (Brasil): Dijo una vez Gonçalo M. Tavares para referirse a Joao Ubaldo Melo Neto que hasta su nombre era pura poesía. Zizinho se llamaba Tomas Soares da Silva y jugaba al fútbol como si escribiese poemas. Desafortunadamente, se le rompieron los versos un 16 de julio de 1950, en el Estadio de Maracaná. Allí, quien había sido uno de los mejores de aquel Mundial desde su puesto de centrocampista, quedó, como todos, marcado para siempre. Y nunca más fue estrofa con los pies.

43. Isidro LÁNGARA (España): La única forma que tenía Lángara de entender el fútbol era a través del gol. Quizás por eso metió tantos y de formas tan espectaculares en todos los equipos donde estuvo. Los números de este jugador instintivo y letal están marcados por la tragedia de la Guerra Civil española, que le empujó a América para enrolarse en las filas de aquel mítico equipo ‘Euskadi’ que quedó segundo en la Liga Mexicana. Y allí Lángara, Isidro Lángara, era el goleador.

42. Guillermo STÁBILE (Argentina): ‘El Filtrador’ es famoso por ser el primer goleador de la historia de la Copa Mundial de 1930, al anotar 8 goles en cuatro partidos. Delantero tremendamente habilidoso y veloz, no participó en el partido de debut de Argentina frente a Francia, pero sí que jugó el segundo en lugar de Roberto Cherro, y por supuesto ya se quedó el puesto en propiedad como titular indiscutible. Más tarde fichó con el Club Atlético Huracán, donde disputó 128 partidos y marcó 100 goles, entre las temporadas de 1924 y 1930, proclamándose campeón de liga en dos ocasiones (1925 y 1928).

41. Alcides GHIGGIA (Uruguay): Ghiggia es recordado por marcar el segundo gol a Brasil a los 34 minutos del segundo tiempo en el Maracanazo, la final del Mundial de 1950 disputada en Maracaná. Brasil era el favorito y le bastaba el empate; Además se jugó ante 175.000 personas, con lo cual ese gol -a 11 minutos del final- pasó la historia del fútbol mundial y es considerado como una de las hazañas más grande de la historia de los mundiales. Ghiggia declaró: «Solo tres personas en la historia han conseguido hacer callar al Maracaná con un solo gesto: el Papa, Frank Sinatra y yo».

40. Nils LIEDHOLM (Suecia): Liedholm hubiera podido jugar en cualquier época, y ese es suficiente halago. Su calidad técnica, su visión de juego y, sobre todo, su inteligencia, le hacían destacar sobre los demás. Quizá por ello empezó en el centro del campo y acabó como líbero, esa posición donde se juega con la cabeza y se golpea con los pies. Su nombre está ligado a la época dorada de la selección de fútbol de Suecia, un período que empieza campeón olímpico y termina subcampeón mundial.

39. ADEMIR de Menezes (Brasil): Goleador virtuoso, es uno de los mejores delanteros de la historia del fútbol brasileño, inventando en Brasil la posición de ponta-de-lança. Ganó todo lo que había por ganar con el Vasco y su mítico ‘Expreso de la Victoria’. Fue Bota de Oro del Mundial de 1950, aunque no pudo evitar el desastre en la final. Su rivalidad con Heleno de Freitas, con quien se cruzó en el Vasco da Gama, era conocida por todos ya que representaban dos visiones radicalmente distintas de lo que debía ser un futbolista profesional.

38. LEÓNIDAS da Silva (Brasil): El hombre goma, para Leónidas no había límites de la física que no pudiesen ser retados. No inventó la chilena pero la popularizó en un Campeonato del Mundo, el de 1938, donde se presentó al mundo como un delantero imposible de frenar. Su ausencia en semis —recuperándose de una lesión— costó la presencia en la final a Brasil. Como jugador vivió sus mejores tardes con el Flamengo aunque jugó en varios equipos siempre marcando goles imposibles.

37. György SÁROSI (Hungría): György ingresó en el Ferencváros con 15 años y ya nunca se fue, permaneciendo allí 18 temporadas. Estudió derecho y no se tomó el fútbol en serio, pero la difícil situación económica de su familia le obligó a convertirse en profesional. Debutó en 1931 con 18 años, y aunque comenzó jugando de defensa central, destacó al ser reposicionado como delantero centro. En su primera temporada con Ferencváros, ganó la liga y todos los partidos de la misma, algo que no ha vuelto a suceder. Su entrenador, Zoltan Blum, lo definió como un futbolista fuerte, rápido y con gran talento en el juego aéreo. Marcó 351 goles en 383 partidos. En 1937 le marcó siete goles al portero checo Plánička (el mejor de su generación) en un 8-3 frente a Checoslovaquia. Es el quinto máximo goleador del fútbol húngaro, detrás de Puskás, Kocsis, Schlosser y Tichy.

36. Ángel LABRUNA (Argentina): Apodado ‘El Feo’, jugaba como extremo zurdo, tenía una gran capacidad goleadora y una depurada técnica. Se decía que cuando “agachaba la joroba” (por cómo arqueaba su cuerpo) al pisar el área, el portero rival estaba batido. Es el máximo goleador en la historia del River Plate y máximo ídolo del club. Segundo máximo goleador de la Primera.

35. Faas WILKES (Países Bajos):El Neerlandés Errante’ fue un talento de la factoría ‘oranje’ que deleitó con su fútbol en la década de los cuarenta y cincuenta. Delantero de gran plasticidad y desborde, llevaba el esférico pegado al pie y tenía un cambio de ritmo terrorífico. Criado en el Xerxes, luego militó en el Inter de Milán y el Valencia entre otros. Su labor en la selección fue magnífica y con 35 goles se mantiene como el quinto mejor artillero hoy en día.

34. Luis Felipe MONTI (Argentina/Italia): Luisito Monti fue apodado ‘Doble Ancho’ por su imponente físico, triunfó en San Lorenzo, donde jugaba de mediocentro, tanto de creación como de destrucción (algunas de sus entradas eran terribles). Marcó contra Francia el primer gol de la selección argentina en los mundiales. Fichó por la Juventus y fue convocado por el seleccionador italiano, Vittorio Pozzo, para formar parte de la Azzurra campeona de mundo en el ’34. Es el único jugador subcampeón y campeón del mundo con dos selecciones diferentes. Luisito declaró tras su retirada que: «En 1930, en Uruguay, me querían matar si ganaba, y en Italia, cuatro años más tarde, si perdía«».

33. Friedrich SZEPAN (Alemania): Friedrich Szepan fue escogido, recientemente, como el mejor jugador de la historia del Schalke 04. Fue, también, uno de los creadores de la figura del mediocentro, puesto casi desconocido en los años 30 y que él supo ir modulando poco a poco hasta convertirse en un auténtico especialista. Era el más rápido pese a no ser especialmente rápido, era claro en el pase, era cerebral y hacía jugar. Y también era capitán de aquel engendro llamado Alemania Unida que surgió en 1938… pero eso es otra historia.

32. Zoltán CZIBOR (Hungría): Czibor podía jugar en la izquierda o en el centro del ataque. En la primera se aprovechaba de su técnica finísima, de su desborde eléctrico. En el área le arrastraba su ansía por el gol, ese toque final que tienen los elegidos. Cuando jugaban con la Hungría de los Magiares Mágicos unos pensaban que el mejor del equipo y otros que lo era Puskás. Y eso es un halago para ambos.

31. José NASAZZI (Uruguay): Era un defensa fuerte, veloz, recuperador, de gran colocación y perfecto en el juego aéreo. Su tremenda personalidad y su coraje le convirtieron en un líder nato. Apodado ‘El Mariscal’ capitaneó a la celeste en los oros Olímpicos de 1924 y 1928, así como en el Mundial de 1930, donde también terminó alzándose con el título. Está considerado uno de los mejores defensas de todos los tiempos. Nasazzi es el futbolista con más laureado de la historia de Uruguay, al añadir a los títulos ya mencionados cuatro Copas de América (1923, 24, 26 y 35). El club de sus amores fue el Club Atlético Bella Vista, cuyo estadio luce su nombre, el Parque José Nasazzi.

30. José Manuel MORENO (Argentina): El ‘Charro’ Moreno fue, probablemente, el mejor del mundo en la década de los años cuarenta, donde formó parte del famoso ataque de River conocido como ‘La Máquina’. La IFFHS lo ubica como el 5º mejor jugador sudamericano del siglo XX tras Pelé, Maradona, Di Stéfano y Garrincha. Jugaba de enganche y se dejaba caer a bandas con frecuencia. De depurada técnica, gran visión del juego, excelente pasador y letal de cara a puerta tanto con el pie como de cabeza. Anotó 243 goles en 523 partidos y fue campeón en cuatro países distintos (récord compartido con Etcheverry, Cuevas, Tévez y Beckham).

29. NILTON SANTOS (Brasil): Conocido como ‘La Enciclopedia’ por sus conocimientos de fútbol. Fue un lateral izquierdo fabuloso, tanto en defensa como en ataque. Ganó los Mundiales del 1958 y 1962 (también estuvo en 1950 donde no jugó y en el del 54) y se hizo famoso por el extraordinario gol que le metió a Austria en Suecia’58. Desarrolló toda su carrera en Botafogo, del 1948 al 1964. De hecho el 16 de mayo, su nacimiento, es el día de la escuadra carioca. Nilton Santos es considerado por la IFFHS uno de los 5 mejores defensas latinoamericanos de todos los tiempos junto a Figueroa, Nasazzi, Chumpitaz y Passarella.

28. Arsenio ERICO (Paraguay): Todo un depredador del área es todavía el mayor goleador de la historia del balompié argentino con 295 dianas. Delantero elegante, sutil y hábil en espacios pequeños pasó la mayor parte de su trayectoria en Independiente de Avellaneda, aunque también se enfundó las camisetas de Nacional de Asunción y Huracán. Internacional paraguayo en 26 partidos no oficiales, su gran espina clavada fue no poder brillar en un Mundial.

27. Dixie DEAN (Inglaterra): La primera camiseta con el número 9 en la espalda de la historia del Everton la llevó Dixie Dean. Justo símbolo para un jugador que amó como pocos al equipo azul del Mersey, que en 1928 consigue la hazaña de anotar 60 goles en la liga con esos colores enn 42 partidos. Fueron, claro, campeones. Aún hoy, Dean es considerado el mayor goleador de la historia del fútbol inglés. Prototipo de delantero, alto, fuerte, letal. Dixie Dean.

26. József BOZSIK (Hungría): El arquitecto de los Magyares Mágicos. El motor del mediocampo húngaro que maravilló al planeta futbolístico en los 50. Tenía una formidable técnica, mucha personalidad, visión de juego, seguridad y eficacia en el pase y también llegada al área contraria. Toda su vida en el Honvéd con el que conquistó una Copa Mitropa, con la selección ganó el oro en los JJOO de Helsinki y acudió a los Mundiales del 54 y 58.

25. Silvio PIOLA (Italia): El máximo realizador de todos los tiempos en el fútbol italiano. Ese fue Silvio Piola que marcó goles en todos los equipos en los que militó, Pro Vercelli, Lazio, Torino, Juventus y Novara. Se desempeñaba como delantero y a unas cualidades atléticas innatas sumaba mucha velocidad, gran astucia y una facilidad para el remate en cualquier posición y postura. Con la azzurra conquistó el Mundial de Francia de 1938 y la Copa Internacional de Europa Central 1933-1935.

24. Raymond KOPA (Francia): «Vaya al Mundial a ver jugadores y tráigame el mejor de todos», ordenó en 1958 Santiago Bernabéu. Y para allá que se fue su ayudante. A la vuelta dijo: «Don Santiago, el mejor se llama Raymond Kopa, y ya juega con nosotros». Kopa era un prodigio de magia y fantasía con el balón. Jugador estético, sí, pero también efectivo, llevó al Stade de Reims a sus mayores cotas y ayudó a construir un Madrid legendario. Si había muchos defensas, decía Gento, se la dábamos a Kopa. Ese era el pequeño gran francés.

23. Juan Alberto SCHIAFFINO (Uruguay): Schiaffino es un gol. Jugó durante casi 20 años en dos países, su Uruguay natal y su Italia adoptiva, con casi 500 encuentros en la máxima categoría. Fue internacional con esas dos naciones, jugando un total de 21 partidos, entre ellos los correspondientes a sendos Mundiales en 1950 y 1954. Pero Schiaffino es un gol, uno que ni siquiera daba un título, que solo empataba la final. No importa. Gol de Schiaffino, empate a uno. Todos sabían el final de la historia.

22. Telmo ZARRA (España): El gran ariete del Athletic Club y del fútbol español. Obtuvo seis trofeos Pichichi y aún mantiene el mejor registro goleador en el torneo de Copa. Fue un delantero a la antigua usanza, excelso rematador con la cabeza y las dos piernas, inteligente, muy fuerte físicamente y con enorme eficacia de cara al marco rival. Con el cuadro bilbaíno ganó una Liga y cinco Copas y con la selección disputó el Mundial de Brasil 1950.

21. Just FONTAINE (Francia): Just Fontaine nació en Marrakech cuando todavía era Francia, llevó al Stade Reims a dos finales de la Copa de Europa, marcó más goles que nadie en el Mundial de Pelé y se tuvo que retirar por una gravísima lesión que le dejó cojo a los 27 años. Entre medias dejó su olfato de finísimo goleador, su elegancia sobre el campo y su espíritu de no rendirse jamás.

20. Arthur FRIEDENREICH (Brasil): La primera gran estrella brasileña. Delantero de técnica depuradísima, tenía un fabuloso regate en corto y fue de los pioneros en golpear al balón con efecto. Jugó en muchos equipos aunque donde más tiempo estuvo fue en el CA Paulistano. En nueve ocasiones se erigió mejor artillero del Campeonato Paulista y hay fuentes que aseguran que marcó más de 1.000 goles. Con Brasil conquistó la Copa de América de 1919 y 1922 pero no acudió al Mundial de Uruguay.

19. DIDÍ (Brasil): El inventor de la Folha Seca, fue un centrocampista supremo. Su concepción del juego, su distribución y su calidad en el pase sentó cátedra en la selección brasileña campeona del mundo en 1958. Posteriormente fichó por el Real Madrid aunque su paso por el club blanco fue un fracaso. Antes militó en el Fluminense o Botafogo y como entrenador entrenó a la Blanquirroja de Perú en México 1970.

18. Ricardo ZAMORA (España): Ricardo Zamora es una foto, una anécdota y un recuerdo. La foto capta el momento de su última parada, gorra calada y rodilleras, campo polvoriento. La anécdota nos habla de cuando le ofreció un par de entradas a un tren a Juan de Borbón, quien se había acercado a saludarle y a quien no había reconocido. El recuerdo… bueno, el recuerdo es mito, es leyenda, es un portero adelantado a su época, considerado aun por muchos el mejor de siempre.

17. Gunnar NORDAHL (Suecia): Delantero implacable que debutó en el Degerfors antes de ganar cuatro ligas suecas con el Norrkoping, donde marcó 7 goles en un partido. En 1948 ganó el Oro Olímpico con Suecia y fue el máximo goleador. En 1949 fichó por el Milan, donde formó junto a sus compatriotas Gren y Liedholm, el célebre tridente Gre-No-Li. Nordahl es el máximo goleador de la historia del AC Milan, con 210 goles, y el máximo goleador extranjero de la Serie A de todos los tiempos, con 225 goles en 291 partidos. Nordahl ostenta todavía el récord de goles en una temporada de calcio, 35 goles en la temporada 1949-1950.

16. Nándor HIDEGKUTI (Hungría): Si alguien se puede considerar el padre del falso nueve, sin duda es Hidgekuti. Era el genio en el equipo de los ‘Magyares Mágicos’, el maestro que orquestó la histórica goleada en Wembley y que a punto estuvo de ganar el Mundial de 1954. Fue siempre fiel a sus colores, el Vasas Győr, aunque tuviese que pagar el precio de retar a los dirigentes comunistas que apoyaban al Honvéd. Como entrenador fue también exitoso, sobre todo en Italia.

15. Frantisek PLANICKA (Checoslovaquia): Jugó casi 1.000 partidos con su club y fue un héroe para la selección de un país que ya no existe. Con él en la portería, Checoslovaquia estuvo a punto de eliminar a Italia, posterior campeón. Cuatro años después terminó un partido en Burdeos, frente a Brasil, con el antebrazo roto. Se dio cuenta cuando iba camino de los vestuarios. Por esa frialdad, por su estilo sobrio y eficiente, Planicka fue e mejor antecesor de Yashin.

14. Adolfo PEDERNERA (Argentina): Pedernera formó parte de una delantera mágica de River Plate apodada ‘La Máquina’. Él era el cerebro, el organizador en un fútbol donde aun había más jugadores en el área contrario que en el centro del campo. Después pasó a integrar ese macroproyecto a la latinoamericana que fue Millonarios de Bogotá, y jugó con Di Stéfano. Por si eso no fuera suficiente currículum está el tango, están las noches de buenos Aires, están las frases de Aníbal Troilo, está el lumpen. Pero es, seguramente, otra historia.

13. Obdulio VARELA (Uruguay): Mediocentro de raza. Fue capitán del famoso equipo uruguayo del Maracanazo de 1950 en Brasil. También jugó el Mundial de Suiza 1954. En el Mundial de 1950, el ‘cinco de Uruguay’ levantó el ánimo a sus compañeros cuando vio que estos estaban muertos de miedo antes de saltar al verde, ante los gritos de la impresionante torcida brasileña de 203.850 almas en Maracaná. Y fue entonces cuando se giró y mirándoles fijamente les dijo: «No piensen en toda esa gente, no miren para arriba, el partido se juega abajo y si ganamos no va a pasar nada, nunca pasó nada. Los de afuera son de palo y en el campo seremos once para once y el partido se gana con los huevos en la punta de los botines». Una arenga que pasará a los anales de la historia.

12. Sándor KOCSIS (Hungría): Decían en la época que era la mejor cabeza de Europa después de Churchill. Su remate con la testa era una maravilla y además de eso también sobresalía por su fabulosa definición, astucia y fuerza. Explotó en las filas del Ferencváros y luego se incorporó al Honvéd. Tras la revolución en su país se marchó a Suiza para terminar su gloriosa carrera en el Barça. Con Hungría vivió grandes momentos en los JJ.OO. de 1952.

11. Larby BEN BAREK (Marruecos): La perla negra original del fútbol africano, triunfó en los terrenos de juego marroquíes antes de dar el salto a Europa. Fue estrella por derecho propio en Marsella y Madrid, donde formó parte de una de las mejores delanteras de la historia del Atlético de Madrid. Internacional galo en los días en que Marruecos era un protectorado, se convirtió en primer seleccionador de su país nativo en 1958, ganando para siempre el estatuts de leyenda africana a pleno derecho.

10. Fritz WALTER (Alemania): Su liderazgo fue clave para que Alemania sorprendiese a Hungría en la mítica final de Berna, en 1954. El jugador del Kaiserslautern representaba a la perfección el ideal del deportista alemán de los años cincuenta, un caballero sobre el terreno de juego, profesional en una era de amateurismo y dueño de un carácter que era indispensable para Sepp Herberger. Sobre el terreno de juego era la brújula de los germanos y su posición marcó tendencia, siendo sucedido a lo largo de los años por genios como Beckenbauer o Matthäus.

9. Giuseppe MEAZZA (Italia): La leyenda de que apuntó una gran penalidad peinándose y sujetando los pantalones con una mano dice mucho de lo que hay que saber de un jugador que fue también sex symbol e icono de moda cuando el fútbol no era todavía un circo comercial. Ganó todo lo que había para ganar con su país y su equipo, el Inter-Ambrosiana, ganándose el derecho a dar nombre a su estadio años después. Fue un caballero en el césped y un confeso rebelde fuera de los terrenos de juego.

8. Stanley MATTHEWS (Inglaterra): Stanley Matthews es una leyenda del deporte británico y mundial, y ganó el primer Balón de Oro de la historia en 1956. Único futbolista nombrado Sir estando en activo. Su carrera es la más longeva de Inglaterra, pues debutó en el Stoke City FC en 1932 y se retiró en 1965, a los 50 años. Extremo derecho de gran velocidad y destreza, fue apodado ‘El mago del regate’. En 1947 fichó por el Blackpool FC, con el que ganó la FA Cup de 1953. Regresó a Stoke en el 61 y colgó las botas allí cuatro años después. Es un ejemplo del fair play: En los 710 partidos oficiales de liga que disputó jamás fue expulsado ni amonestado.

7. José Leandro ANDRADE (Uruguay): Fue la primera estrella negra del fútbol, un futbolista virtuoso y que encarnaba a la perfección el ideal del jugador romántico. Fue clave en los títulos olímpicos de Uruguay en los años veinte y en su primer título de campeón del Mundo, en 1930. Estuvo a punto de ser la primera estrella sudamericana en dar el salto a Europa —en París pasó una temporada perdido entre los bares del Moulin Rouge— y jugó tanto en el fútbol uruguayo como argentino antes de morir, abandonado y pobre, a las pocas semanas de cumplir tan solo 55 años.

6. Valentino MAZZOLA (Italia): El capitán del ‘Grande Torino’, fabuloso equipo de los años 40 donde conquistó cinco Ligas y una Coppa hasta que pereció en un accidente aéreo en la colina de Superga. Se desempeñaba como interior y era un jugador completísimo y muy móvil. Además disponía de un físico privilegiado, una técnica fabulosa y una visión de juego con la que llevaba la manija del conjunto granata. Tuvo dos hijos futbolistas, Sandro y Ferruccio.

5. Josef ‘Pepi’ BICAN (Austria): Uno de los mejores artilleros de la historia del fútbol. Delantero rapidísimo, de magnífica técnica y poderoso remate con ambas piernas y la cabeza, logró a lo largo de su carrera un total de 805 goles en 530 partidos. Militó en el Rapid de Viena, Admira Wacker o Slavia de Praga entre otros y formó parte del célebre Wunderteam austriaco de los años 30. Jugó el Mundial de Italia 1934 y también fue internacional por Checoslovaquia en 14 ocasiones.

4. Ferenc PUSKÁS (Hungría): Puskás tiene una estatua en su natal Hungría, un mural que reproduce uno de sus goles más famosos, un estadio con su nombre y un premio en su recuerdo. Tuvo, también, el brazalete de capitán de uno de los equipos más legendarios de toda la historia: los ‘Magyares Mágicos’. De joven era eléctrico, era explosivo, era pura técnica y decisión. Al Madrid llegó con varios kilos de más, un cañoncito escondido en su pierna izquierda y la melancolía por su Budapest perdida. Ese fue Puskás.

3. Matthias SINDELAR (Austria): Der Papierman, ‘El Hombre de Papel’, fue el primer mito individual de la historia del fútbol. En los cafés vienenses se hablaba de Sindelar como de Nietszche, consolidando su status de icono social. Genial creativo, líder del Wunderteam, jamás abandonó sus convicciones por lo que no dejó nunca a su FK Austria —con quien ganó liga y Copa Mitropa— ni aceptó unirse a la selección unificada de alemanes y austriacos. Es quizás el jugador más importante del periodo entre guerras.

2. Ladislao KUBALA (Hungría): Fue el primer galáctico de la historia del fútbol español, protagonista clave en la era dorada del Barcelona en los años 50. Conocido por su genio en la cancha y su atribulada vida personal, Kubala fue, probablemente, el jugador más importante de su generación. Líder, goleador y de un corazón inagotable, no tomó parte en las gestas de la mítica Hungría de los 50 por haberse fugado antes a España. Le faltó un torneo de dimensión internacional o la Copa de Europa para cimentar su leyenda.

1. Alfredo DI STÉFANO (Argentina/España): El mejor jugador de la historia del Real Madrid y el hombre que cambió el signo del club blanco. Era un futbolista total, rápido, hábil, inteligente, trabajador y brillante goleador. Destacó en las filas de River Plate, causó sensación en Millonarios y maravilló en el Madrid para acabar colgando las botas en el Espanyol. Ganó innumerables trofeos tanto a nivel general como particular y fue internacional por Argentina y España. Luego fue un reputado entrenador que dirigió a Real Madrid, Valencia, Boca o River Plate.


Coordinador: Alberto Cosín (@albertocosin)

Redacción: Ángel Iturriaga (@Anituarco), Miguel Pereira (@Miguel_LPereira), Marcos Pereda (@MarcosPereda2), David Gallart (@Moviolagol) y Aner Gondra (@AnerGondra)

Redacción Kaiser

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2 Comments en Top 100 Mejores jugadores del mundo (1900-1958)

  1. Es una lista muy interesante.

    Personalmente, diría que algunos nunca fueron considerandos tan altamente a nivel mundial como para tentar ingresar a este top 100 (como los alemanes Ernst Albrecht y Gottfried Fuchs, los españoles Rafael Moreno, conocido como Pichichi, y Guillermo Gorostiza, los chilenos David Arellano o Ramón Unzaga o el filipino Paulino Alcántara), aunque muchos de ellos son muy recordados por anécdotas, episodios o por ser pioneros del fútbol de su país o club antes de que estos tuvieran una mayor supremacía.

    En todo caso, esta sería mi lista tentativa:

    ADEMIR de Menezes (Brasil)
    ANDRADE, José Leandro (Uruguay)
    AVAR, István (Hungría) [*]
    BASORA, Estanislao (España)
    BASTIN, Cliff (Inglaterra) [*]
    BEARA, Vladimir (Yugoslavia) [*]
    BENBAREK, Larbi (Francia)
    BICAN, Josef (Austria)
    BLANCHFLOWER, Danny (Irlanda del Norte)
    BLOOMER, Steve (Inglaterra)
    BOBEK, Stjepan (Yugoslavia)
    BONIPERTI, Giampiero (Italia)
    BOZSIK, József (Hungría)
    BRAINE, Raymond (Bélgica) [*]
    COMBI, Gianpiero (Italia)
    CROMPTON, Bob (Inglaterra) [*]
    CZIBOR, Zoltán (Hungría)
    DANILO ALVIM (Brasil) [*]
    DEÁK, Ferenc (Hungría) [*]
    DEAN, Dixie (Inglaterra)
    DI STÉFANO, Alfredo (Argentina)
    DIDI (Valdir Pereira) (Brasil)
    DJALMA SANTOS (Brasil) [*]
    DOMINGOS da Guia (Brasil)
    EDWARDS, Duncan (Inglaterra) [*]
    ERICO, Arsenio (Paraguay)
    FINNEY, Tom (Inglaterra)
    FRIEDENREICH, Arthur (Brasil)
    GALLACHER, Hughie (Escocia)
    GALLACHER, Patsy (Irlanda) [*]
    GARCÍA, Atilio (Uruguay) [*]
    GÓMEZ, Walter (Uruguay) [*]
    GREN, Gunnar (Suecia)
    HANAPPI, Gerhard (Austria)
    HIDEGKUTI, Nándor (Hungría)
    JAIR Rosa Pinto (Brasil) [*]
    JAMES, Alex (Escocia)
    JULINHO Botelho (Brasil) [*]
    KOCSIS, Sándor (Hungría)
    KONRÁD, Kálmán (Hungría) [*]
    KOPA, Raymond (Francia)
    KUBALA, László (Hungría)
    LABRUNA, Ángel (Argentina)
    LÁNGARA, Isidro (España)
    LEÓNIDAS da Silva (Brasil)
    LIEDHOLM, Nils (Suecia)
    LOUSTAU, Félix (Argentina) [*]
    MARTINO, Rinaldo (Argentina) [*]
    MATTHEWS, Stanley (Inglaterra)
    MAZZOLA, Valentino (Italia)
    McGRORY, Jimmy (Escocia)
    MEAZZA, Giuseppe (Italia)
    MEREDITH, Billy (Gales)
    MONTI, Luis (Argentina)
    MORENO, José Manuel (Argentina)
    MORTON, Alan (Escocia) [*]
    NASAZZI, José (Uruguay)
    NEEDHAM, Ernest (Inglaterra) [*]
    NEJEDLY, Oldrich (Checoslovaquia)
    NETTO, Igor (Unión Soviética) [*]
    NÍLTON SANTOS (Brasil)
    NORDAHL, Gunnar (Suecia)
    OCWIRK, Ernst (Austria) [*]
    OHACO, Alberto (Argentina) [*]
    ORSI, Raimundo (Argentina)
    ORTH, György (Hungría) [*]
    PEDERNERA, Adolfo (Argentina)
    PESEK, Karel (Checoslovaquia) [*]
    PETRONE, Pedro (Uruguay)
    PEUCELLE, Carlos (Argentina)
    PIENDIBENE, José (Uruguay)
    PILÁT, Václav (Checoslovaquia) [*]
    PIOLA, Silvio (Italia)
    PLÁNICKA, Frantisek (Checoslovaquia)
    PONTONI, René (Argentina) [*]
    PUSKÁS, Ferenc (Hungría)
    QUINCOCES, Jacinto (España)
    ROMANO, Ángel (Uruguay)
    ROSSI, Néstor (Argentina) [*]
    SAMITIER, Josep (España)
    SÁROSI, György (Hungría)
    SASTRE, Antonio (Argentina) [*]
    SCARONE, Héctor (Uruguay)
    SCHIAFFINO, Juan Alberto (Uruguay)
    SCHIAVIO, Angelo (Italia)
    SCHLOSSER, Imre (Hungría)
    SEOANE, Manuel (Argentina)
    SINDELAR, Matthias (Austria)
    SMISTIK, Josef (Austria) [*]
    SZEPAN, Fritz (Alemania)
    TAKÁCS, József (Hungría) [*]
    VARELA, Obdulio (Uruguay)
    VUKAS, Bernard (Yugoslavia) [*]
    WALTER, Fritz (Alemania)
    WILKES, Faas (Holanda)
    WRIGHT, Billy (Inglaterra)
    ZAMORA, Ricardo (España)
    ZARRA, Telmo (España)
    ZIZINHO (Tomás Soares da Silva) (Brasil)
    ZSENGELLÉR, Gyula (Hungría) [*]

    [*] No nombrados en la lista original de Kaiser.

    Hasta 1958 haría mención honrosa de:

    ANDREOLO, Michele (Uruguay)
    BALONCIERI, Adolfo (Italia)
    BINDER, Franz (Austria)
    BUCHAN, Charlie (Inglaterra)
    CHERRO, Roberto (Argentina)
    DE LA MATA, Vicente (Argentina)
    FERNÁNDEZ, Teodoro (Perú)
    FERRARI, Giovanni (Italia)
    FERREYRA, Bernabé (Argentina)
    FONTAINE, Just (Francia)
    GHIGGIA, Alcides (Uruguay)
    HAPGOOD, Eddie (Inglaterra)
    HELENO de Freitas (Brasil)
    KUZORRA, Ernst (Alemania)
    LAWTON, Tommy (Inglaterra)
    LOFTHOUSE, Nat (Inglaterra)
    LÓPEZ, Valeriano (Perú)
    MANNION, Wilf (Inglaterra)
    MÉNDEZ, Norberto (Argentina)
    MINELLA, José María (Argentina)
    PEYROTEO, Fernando (Portugal)
    PORTA, Roberto (Uruguay)
    PUC, Antonín (Checoslovaquia)
    RAHN, Helmut (Alemania)
    RODRÍGUEZ ANDRADE, Víctor (Uruguay)
    SANTAMARÍA, José (Uruguay)
    SCHÄFER, Hans (Alemania)
    SCHAFFER, Alfréd (Hungría)
    SCHALL, Toni (Austria)
    SKOGLUND, Lennart (Suecia)
    SZUSZA, Ferenc (Hungría)
    VARALLO, Francisco (Argentina)
    WILIMOWSKI, Ernst (Polonia)
    WOODWARD, Vivian (Inglaterra)
    YASHIN, Lev (Unión Soviética)
    ZEBEC, Branko (Yugoslavia)

  2. Rubén Alberto Carrillo Pozo // julio 26, 2016 en 5:17 pm // Responder

    Interesante lista, aunque creo que se debieron agregar a Luis de la Fuente (méxico), pues hasta Moreno (charro) le admiraba. Eulogio Martines, Attila Sallustro (ambos de Paraguay) Solich Fleitas y Antonio Rattin o a Marzolini que era como un Nassazzi pero argentino y por izquierda. Yambén Horacio Casarín o Francisco Gento, Emilio Santamaria, Ferenk Platko o Luis Suárez. Espero estar bien con la fecha de algunos. Saludos y gracias por el aporte.

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