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Top 10 Porteros más excéntricos de la historia

Recordamos a algunos de los arqueros más locos del fútbol

Uno de los viejos tópicos del mundo del fútbol es aquel que señala a los guardametas como gente extraña y con conductas extravagantes. Lo cierto es que este es un viejo cliché muy extendido aunque no son pocos los arqueros que se han distinguido por su aspecto estrafalario o por actitudes  pintorescas y hasta estrambóticas. A continuación, una selección de los más excéntricos guardametas de la historia, una lista en la que nos hemos permitido el lujo de dejar fuera a metas como 'Toni' Schumacher, Jens Lehmann, 'Mono' Montoya o Carles Busquets.

Jorge Campos con uno de sus característicos y llamativos uniformes | Foto: ESPN

Juan ‘El Mago’ Valdivieso

Jugó el primer Mundial de la historia en 1930 y participó en los JJ.OO de Berlín en 1936. Durante toda su etapa como futbolista no abandonó su oficio, el de ebanista. Leyenda del mítico Alianza de Lima, dominó el continente sudamericano defendiendo los palos del rodillo negro. Su participación desde el arco resultaría siempre fundamental en aquellos partidos tal y como relató su hija en una entrevista para la República de Perú. Aunque el récord que nadie ha superado todavía es el de marcar 7 goles en un partido frente al Sportivo Unión en el que tuvo que jugar como delantero.

‘El Mago’ rechazó en múltiples ocasiones las ofertas que le llegaban desde Alemania o Francia para que diera el salto a Europa. Todos los equipos europeos pusieron sus ojos en él tras la gira del Combinado del Pacífico, en el que los mejores jugadores peruanos y chilenos se unificaron bajo una misma zamarra. En una gira que duró casi ocho meses y en la que se disputaron 39 partidos, los técnicos de Inglaterra, Escocia, Holanda, Checoslovaquia, España, Francia, Italia o Alemania quedaron prendidos del Mago. Él, no obstante, siguió fiel al Alianza. Defendiendo a su país alzó la inolvidable Copa America del 39.

Petar Radenkovic

Considerado para muchos como el precursor de Higuita, este portero yugoslavo es un gran desconocido para la mayoría. Toda su carrera la desarrolló en la Bundesliga en los años 60. Primero en el Wormatia Worms. Para entonces Radi había logrado la medalla de plata en Melbourne ’56 defendiendo a su país. Allí cumplió uno de sus sueños: conocer a Lev Yashin, quien le regaló sus guantes.

El portero-centrocampista como era conocido por su afición a jugar con los pies lejos de su portería no le temblaba el pulso ni en el derbi de Múnich. En uno de ellos se puso a regatear hasta seis jugadores del Bayern sembrando los murmullos en la parroquia muniquesa. Su carácter extravagante le provocó también algún lío más allá del césped. Fue fotografiado como un prisionero con el número 1860, lo que desató las críticas hasta de la propia Federación de Fútbol Alemana. Su figura llegó también a las pistas de baile gracias al single que le dedicaron Yo soy Randi, yo soy el Rey.

Hugo Gatti

El primer Loco. El más loco de todos. Aunque la mayoría de nosotros tuvo las primeras noticias de él por las tertulias radiofónicas y más tarde televisadas en las que sonaba tan altisonante como cuando salía del arco. Admirador de Cassius Clay mostró desde muy joven una autoestima y una verborrea desproporcionada para autoproclamarse como el mejor en su puesto. Sus cantadas fuera de la cancha le valieron para grabar un disco: Las locuras del Gatti, cuya canción principal, Vas derecho al Mundial todavía se canta en los estadios.

Camino del Mundial ’78 se lesionó y eso abrió las puertas de par en par al ‘Pato’ Fillol lo que le privó de alzar la Copa del Mundo. No obstante, alternando fallos grotescos por su gusto por jugar con el pie o salir a por balones imposibles alternó grandes intervenciones. De hecho, se consagró como ídolo en Boca Juniors, siendo fundamental en la primera Copa Libertadores ganada por los Xeneizes. A día de hoy nadie ha disputado más partidos que él en la primera división argentina (756) y solo Fillol le iguala en penaltis detenidos (26).

Bruce Grobbelaar

Spagguetti Legs nació en Sudáfrica y era de origen Afrikaneer. Fue el héroe de Roma, en aquella final de Copa de Europa en que sus piernas desconcentraron a los jugadores de la Roma. Durante 14 años este peculiar guardameta defendió la portería de Anfield Road convirtiéndose en una leyenda red. Jugó hasta los 42 años alternando actuaciones memorables con cantadas de órdago.

Aficionado al cricket, uno de sus momentos más turbios los vivió en 1994, cuando el tabloide The Sun le acusó de haber amañado partidos. La justicia dio la razón en un principio al cancerbero, pero tras la apelación de Rupert Murdoch, Grobbelaar tuvo que pagar las costas del juicio. El guardameta se declaró insolvente y ahí quedó todo. Más decidido se había mostrado un año antes, cuando en un derby frente al Everton la emprendió a golpes con McManaman tras encajar un gol.

René Higuita

Rizos alocados y bigote para sombrear una sonrisa inconfundible. Si la estética ya le hacía peculiar su forma de ver y entender el fútbol le convirtieron en uno de los iconos de la mejor Colombia de los 90. Y eso que René Higuita nunca quiso ser portero. Quizá por ello el cancerbero colombiano se sentía siempre cómodo lejos de la portería , ya fuera tirando una falta, regateando delanteros… o al menos intentándolo como en aquel partido contra Camerún. Bajo palos quedó para siempre su escorpión en Wembley, una locura a la altura de su personaje.

Higuita, que comenzó jugando en Millonarios, ficharía por el Atletico Nacional para levantar la Copa Libertadores. Su destacada actuación en la tanda de penaltis ante el Olimpia otorgaría el primer título continental a un conjunto colombiano. Tras el Mundial de Italia 90 llegaría a España para jugar en el Real Valladolid aunque su paso fue testimonial. Su carácter extrovertido y osado no encajó en Pucela y volvió a su tierra para seguir haciendo regates, goles (hasta 44) y alguna que otra parada.

Jorge Campos

Por encima de todo, el hombre de las indumentarias indescriptibles. ‘El Inmortal’, que acostumbraba a jugar con el 9 a la espalda no dejó indiferente a nadie desde su debut con los Pumas hasta su retiro con el Puebla. Sin duda, después de Hugo Sánchez, hablamos del mexicano más mediático e internacional de la década de los 90. Menotti vio en él al guardameta del siglo XXI y en un Brasil vs México se atrevió a driblar a Romário y dar salida a la pelota, otra de sus virtudes.

Poco importó su 1,68 m. de altura para defender la portería mexicana en 130 ocasiones. Con esa estatura consiguió anotar 46 goles en su carrera, incluído uno de chilena ante el Atlante, y es que en ocasiones cambiaba su uniforme de portero por el de jugador para participar como delantero en los encuentros. Su figura traspasó fronteras y la serie japonesa Captain Tsubasa (Campeones) aparecía un personaje basado en él, Ricardo Espadas, portero y capitán de la Selección mexicana de fútbol.

Rogerio Ceni

Ha sido uno de los mejores delanteros de la historia del Sao Paulo. Este one-club man ha vivido más de dos décadas instalado en área, vestido con una casaca diferente a la de sus compañeros y con unos guantes para atajar el peligro. El Pelé del arco ha marcado 134 goles desde que debutara en 1997 con el club de sus amores. Pronto destacó por su habilidad para los libres directos y con el paso de los años se convirtió en el cacique del balón parado de su equipo. No había falta o penalti que se le resistiera.

 

Capitán, arquero y goleador del club de la fe sigue jugando a sus 42 años y ha superado a mitos como Ryan Giggs como el jugador que más veces ha vestido la camiseta de un mismo equipo. 2005 fue su mejor temporada tanto a nivel goleador (21 tantos) como a nivel de títulos tras alzar la Copa Libertadores y el Mundial de Clubes con una gran actuación ante el Liverpool. En mayo de 2015 anunció su retirada al final de temporada pero Sao Paulo le extendió poco después el contrato hasta diciembre para que pudiera ganar el único título que le falta: la Copa Brasileña.

José Luis Chilavert

De goleador a goleador. José Luis Félix Chilavert ocupa el segundo lugar en la lista de guardametas más goleadores (62 tantos). Sus lanzamientos de falta han sido un clásico desde que destapara el tarro de las esencias a mediados de los 90. En tres ocasiones fue nombrado el mejor portero del mundo por la IFFHS (1995, 97 y 98). Precisamente en ese año, en 1998 realizó una actuación soberbia en el Mundial de Francia, convirtiéndose en un muro infranqueable para España.

Sus mejores años los vivió en Argentina, en las filas de Velez Sarfield. De la mano de Carlos Bianchi alzó una Libertadores y una Copa Intercontinental. Casi tan célebres como sus paradas o sus goles fue su polémico carácter que le llevó a enfrentarse contra compañeros, entrenadores o personalidades del mundo del fútbol. “Dentro de la cancha no se puede tener amigos. No debes permitir que nadie te quite lo que es tuyo, así es el fútbol”, aseguraba el paraguayo que defendía así el puesto de arquero: “No es para cualquiera. Se piensa que estamos para que no nos metan goles, están equivocados. ¡Un buen equipo empieza por un buen arquero!”.

Germán ‘Mono’ Burgos

El portero rockero. Demostró tanto en Argentina como en España su peculiar manera de entender el fútbol y la vida. Lo mismo paraba un penalti a Figo con la cara que hacía la postura de Dios para salir victorioso en un mano a mano. Pocos entendieron el show como él, quizá porque sabía lo que era subirse encima del escenario. Su gusto por jugar lejos de la portería le jugó alguna que otra mala pasada, como aquella tarde en que Chilavert le superó desde el centro del campo al poner en movimiento un libre directo.

Ni siquiera entonces perdió la sonrisa. Algo que sí sucedió cuando propinó un puñetazo a Serrano, delantero del Espanyol. Las cámaras le cazaron y le cayeron 11 partidos de suspensión cuando jugaba con el Mallorca. Para entonces ya lucía su característica gorra roja, su pelo largo con o sin mechas y el chicle era una parte más de su atuendo. Siempre destacó por su habilidad para detener penaltis y, desde que se puso a las órdenes del ‘Cholo’, descubrimos su buen tino para analizar partidos y escudriñar rivales. Como ayudante del Simeone ha conocido en el Atleti los títulos que se le negaron como jugador.

Lutz Pfannenstiel

Con ustedes una rara avis. Más aún. Este cancerbero criado en la cantera del Bayern Munich ha jugado en las seis confederaciones de la FIFA, estuvo encarcelado 100 días, se le dio por muerto en tres ocasiones y ha defendido la camiseta de 25 equipos. Con esas pinceladas da para una película, para una trilogía incluso. A sus 41 años trabaja para el TSG 1899 Hoffenheim y viaja por todo el mundo a la caza de jóvenes talentos.

Su vida dio un giro de 180 grados cuando jugaba en Singapur. Allí fue condenado por amaño de partidos y pasó 100 días en las ‘amables’ prisiones asiáticas. Todos los lujos se borraron de un plumazo y Lutz vivió los momentos más duros de su vida. Pero los obstáculos no acabaron ahí. Al volver a los terrenos de juego sufrió un ataque cardíaco. Sus pulmones se colapsaron y se quedó sin pulso hasta que le dieron por muerto. En el hospital se despertó. Y después de aquello se convirtió en un activista mediambiental hasta el punto de crear la Globar United Football Club, una organización donde también colaboran Zidane o Ronaldinho. Genio y figura Lutz.

Emmanuel Ramiro

Pecho frío que explica con palabras lo que no pudo hacer con los pies. No me gustan las bufandas. Prefiero escribir que es la mejor forma de conocerse.
Twitter: @emmanuelrf

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1 Comentario en Top 10 Porteros más excéntricos de la historia

  1. Alf Beckenbauer // febrero 1, 2017 en 6:20 pm // Responder

    Si la vida de Lutz dio un giro de 360°, supongo que entonces quedó en el mismo lugar :v

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