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Entrenar al Real Madrid

¿Es Carlo Ancelotti el entrenador perfecto para este Real Madrid?

Se cumplen cinco años del último de los seis descalabros consecutivos del Madrid en octavos de Champions. La evolución desde aquella realidad hasta el momento que vive el club en la actualidad es difícil de entender sin la figura de sus dos últimos entrenadores, cuyos perfiles –radicalmente opuestos– y su manera de encajar en el día a día del club podrían explicar mejor la historia de la institución blanca que cualquier visita guiada al Museo.

Foto: Denis Doyle/Getty Images

El fichaje de Mourinho quizás sea el impacto más fuerte que ha sufrido el Madrid en los últimos tiempos por lo contracultural. Mourinho llegó a conseguir durante un lapso de tiempo que el Madrid dejara de ser el Madrid. Un club históricamente incapaz de autolegislarse de alguna manera para contener la megalomanía del presidente –que sacia su ego haciendo suyos los fichajes–, la íntima relación del vestuario con la prensa más influyente –que protege a los colegas y dilapida a según quién según conviene– y el excesivo poder del núcleo duro del vestuario, había tornado en una estructura jerárquica coherente en la que el entrenador estaba por encima de jugadores, presidente y prensa.

Pero la propia idiosincrasia del club rechazó esta situación antinatural y terminó por devolverlo a su esencia, a la que Ancelotti se ajusta como nadie. Lo cumple todo. Habilidad en el manejo de sistemas y capacidad de seducción sobre los jugadores para que se atrevan a probar demarcaciones distintas a las originarias (mediapuntas como Pirlo –al que Carlo Mazzone ya había colocado de pivote en el Brescia–, Modric, Kroos o Isco han sido mediocentros con él) en pro de hacer caber el máximo número de jugadores de calidad técnica; gusto por el juego más vistoso y espectacular; política casi nula de rotaciones –imaginemos los cirios que se montarían a lo largo de la semana con un técnico como Rafa Benítez en el banquillo del Madrid–; carácter protector, más cercano del abuelo que dice que hay que respetar al hermano mayor y que cuando seas padre comerás huevos, que de un padre exigente como Van Gaal que pone el rendimiento por encima de la persona, te llames Riquelme, Rivaldo, Lucio, Luca Toni, Mata o Falcao; y una forma de entender la grandeza idéntica a la del club, concibiéndola no como el intento de acaparamiento de todos las competiciones sin distinción, sino con la idea clara de que el título más importante puede justificar la falta de ambición en el resto de torneos.

Una manera de competir que puede dejar sus secuelas en forma de bochornos por bajadas de tensión (Real Unión, Alcorcón, Schalke..), o de bofetadas de realidad, como esa que escondió Ramos el pasado mayo y que dice que el Madrid ha ganado una Liga en los últimos siete años. Pero es el riesgo que lleva implícito este club. Habría que cambiar demasiadas cosas antes para que Ancelotti dejara de ser el entrenador perfecto para el Madrid.

Alberto Egea

Una volea de Rafter. Una asistencia de Jason Williams. Una celebración del 'Pipo' Inzaghi. Un ataque de Pantani. Y 'John Milner' de Loquillo.
Twitter: @esttoper

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3 Comments en Entrenar al Real Madrid

  1. Bonita forma de ningunear a Ancelotti, cuatro títulos en un año, baños tácticos a Bayern y Barça en final de copa, pero tú a lo tuyo.

  2. “y una forma de entender la grandeza idéntica a la del club, concibiéndola no como el intento de acaparamiento de todos las competiciones sin distinción, sino con la idea clara de que el título más importante puede justificar la falta de ambición en el resto de torneos.”

    Si, sí con Mou, se consiguieron tripletes, vayam vaya.

  3. Muchas gracias por el enlace ,para mi esta revista siempre merece una lectura.Un abrazo enorme

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