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Con pena y sin gloria

La manera de gestionar una plantilla en la pretemporada

Inmersos en la época estival, es la etapa de los ganados descansos, de sacar a pasear las conclusiones, de mecerlas en la tranquilidad de las vacaciones y, por supuesto, de renovar energías que nos ayuden a encarar toda la motivación que una temporada en condiciones se merece. Pero también, es el momento de la renovación de las plantillas, de los ilusionantes comienzos en algunos casos y las diversas circunstancias en las que transitan las despedidas.

Foto: bleacherreport.com


En múltiples ocasiones, se habla del compromiso que se exige a todo deportista con su equipo, de la pasión que debe tener por unos determinados colores. Damos lecciones sobre la responsabilidad con la que tiene que acatar su juego, la disciplina con la que cumplirá con las normas del club, asumiéndolas como propias, y el compañerismo que facilitará la cohesión que llevará a honrar al  escudo con la gloria, entre otras muchísimas cosas.

No nos quedamos cortos a la hora de enumerar todo lo que debe entregar un futbolista para ser un gran deportista, como tampoco lo hacemos cuando se trata de demandar cualidades positivas del entrenador que gestionará esa calidad humana, haciendo uso de unos requeridos  conocimientos deportivos, sumados a unos imprescindibles recursos de liderazgo.

No se puede tratar a ninguna persona, independientemente del empleo, como pura mercancía de la que únicamente esperas obtener lucro y provecho.

Pero no nos olvidemos de que además de reclamar, hay que guardar un sano equilibrio con lo que se entrega y se está dispuesto a dar. No hablo únicamente de dinero, sería empobrecer demasiado la situación que pretendo exponer. Si el dinero es el único recurso utilizado para movilizar la motivación, pueden surgir problemas. Una vez conseguido aparecen otras necesidades.

Foto: Real Madrid

Foto: Real Madrid

Pareciera como si una excesiva comercialización del fútbol y su conversión de espectáculo a negocio de unos cuantos, nos hubiera alejado del lado más humano, detallista y cuidadoso, que es lo que hace interesante lo cotidiano e infunde sentido a las relaciones, ya sean personales, deportivas o laborales. Para generar un clima de armonía, respeto y entrega plena, no se puede tratar a ninguna persona, independientemente del empleo, como pura mercancía de la que únicamente esperas obtener lucro y provecho.

En el caso de finalizar la relación contractual, algunas recomendaciones que se deben tener en cuenta desde la directiva y presidencia, son:

  • Para facilitar un buen ambiente, es necesaria la transparencia en este tipo de intercambios. El jugador tiene derecho a conocer en qué situación se encuentra respecto a su continuación o no en el equipo, para poder tomar las decisiones adecuadas.
  • A veces, ahorramos en palabras para evitar el conflicto, pero ésta es sólo otra forma de generarlo. El silencio lleva en muchas ocasiones a presuponer formas de pensar en los demás y asumirlas como ciertas. Ello conduce a malinterpretar y a una indisposición por todas las partes. Responsabilízate de las decisiones que has tomado, antes de llevarlas a cabo.
  • Hay que ser honrado y leal a lo que se piensa, transmitiéndolo desde el más profundo respeto y de la manera adecuada. No maquilles la realidad, no consiste en decorar un panorama probablemente ya conocido por el implicado, sino de desplegarlo sobre la mesa con el debido esmero y cuidado. De esta manera, la persona puede interpretar lo expuesto como una recomendación y una forma de mejorar, en lugar de una crítica dañina que inmediatamente le pondrá a la defensiva, levantando un muro donde pueda chocarse lo que se considere todo tipo de ataque.
  • Procura salvaguardar la privacidad de la situación, comentándola únicamente con las personas interesadas. En multitud de circunstancias, aprovechamos para desahogar la tensión acumulada, hablando en exceso y extendiendo una serie de rumores y críticas desacertadas. Las opiniones no deben ser escuchadas más que por el protagonista, y de la forma más constructiva y respetuosa posible.
  • El agradecimiento es una de las más  importantes  fuentes de satisfacción humanas. El reconocimiento a tu trabajo, el tiempo dedicado, recordar algún momento en el que el protagonista haya sido importante, mirar a los ojos y simplemente dar las gracias, contribuye a mejorar la autoestima y la confianza.
  • No midas únicamente estas situaciones a través de una balanza de pérdidas y ganancias. En estos momentos también entran en juego sentimientos, emociones, y vínculos emocionales con los que han sido grandes compañeros, además de la experiencia vivida y el amor por el escudo. Tener en cuenta estos aspectos y expresarlos ayuda a normalizar la situación y a colocar el inventario de anécdotas y hazañas en el lugar de la memoria que se merecen.

No subestimemos el poder de todos estos aspectos. No tratemos jamás a nuestros deportistas con la misma indiferencia de quien se desprende de un mueble viejo. Porque puede que en ese momento alguien considere que ha ganado la partida, pero en realidad perderá muchas llegadas, y al final se dará cuenta de que de lo importante en la vida, no tiene nada.

Llanos Quijada

Psicóloga muy Aplicada al Deporte y a la Vida. Profesora en los cursos de Técnico Deportivo de Fútbol.
Twitter: @LlanosQuijada

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