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La gestión de egos en un equipo deportivo

Análisis psicológico para cuadrar la armonía de un equipo de fútbol

A la hora de ponerse al frente de un equipo, independientemente de la especialidad deportiva, uno de los mayores retos del entrenador consiste en gestionar eficazmente los egos de los jugadores. Con la dedicación necesaria y las estrategias adecuadas, este trabajo del líder va a  repercutir en armonía, un clima de cohesión, espíritu de compromiso y colaboración mutua que llevará  a los deportistas a un nivel más trascendente de lo esperado. 

Foto: Fichajes.net

La aparición de envidias, celos y egoísmo no sólo constituye uno de los mayores boicoteadores del equipo, fragmentándolo en múltiples pedazos, sino que repercute directamente en el bienestar y  el desarrollo personal del futbolista.

Un deportista centrado en observar aquellos detalles  que según él le pueden empequeñecer, manifestando continuas quejas, recalcando los errores de los demás, negando su ayuda  porque se siente superior al resto, y pendiente únicamente del reconocimiento externo, puede  tener la intención de aspirar a ser un tesoro deportivo, pero dista mucho de ser una joya valiosa para un equipo de fútbol.

“Lo que codiciamos nos destruye, lo que admiramos nos destruye”. Borja Vilaseca

De esta forma, el foco de atención está puesto en el lugar equivocado. El recorrido hacia la progresión y la mejora se hará muy empinado si procedemos de esta manera. La envidia es un veneno que conforme vamos cultivando, acarrea síntomas como: desesperanza, sentimientos de impotencia, tristeza e insatisfacción crónica.  

Foto: Aldia.cr

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La venda de los celos puede llegar a ser muy cruel, obstaculizando nuestro aprendizaje, evolución deportiva y desarrollo personal.  En lugar de incorporar a nuestro repertorio de conductas y creencias aquellos aspectos dignos de halagar en los demás, de manera que actúen a modo de ejemplo potenciador, nos estancamos masticando un malestar producido por supuestas carencias contra las que no hacemos nada más que odiar. Así las cosas, es el terreno idóneo para que las creencias limitantes desborden por las bandas  marcando más de un gol en tu portería.

“Un jugador gana partidos,  pero un equipo gana campeonatos”. Michael Jordan

En otras palabras, si nos dedicamos a mirar por encima del hombro, difícilmente vamos a ser capaces de arrimarlo cuando sea necesario. Si sembramos desdén, nos olvidamos de cultivar en nuestro interior aquellos cambios necesarios para que las mejoras fructifiquen. Si crees que has tocado tu techo, no te esforzarás por subir más lejos.

Foto: Fichajes.net

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No somos menos porque otros tengan más. Tampoco limitemos nuestra valía a la percepción que los demás pueden generar a través de sus opiniones. Crea tu concepto único y excepcional de qué es el éxito, cómo lo voy a trabajar, para qué me servirá y a quién puede ayudar e inspirar.

“Si tus acciones inspiran a otros a soñar más, aprender más y ser mejores, eres un líder”. Jack Welch

No diré que hay que tratar a todos los jugadores por igual, porque lo más beneficioso para el equipo es que la relación entre cuerpo técnico y futbolistas sea lo más personalizada posible a fin de facilitar una comunicación efectiva y un conocimiento profundo de los intereses y necesidades del deportista. Pero esa indicación no tiene nada que ver con la obtención de privilegios ni concesiones individuales que menoscaben la armonía y ecuanimidad entre los integrantes del equipo.

Mourinho-Chelsea-Premier-League

Además, es importante clarificar cada uno de los roles y funciones que se espera que desempeñen los jugadores; especificar la importancia y el valor que todos aportan al equipo; alabar y promocionar los gestos de compañerismo del vestuario, reforzar positivamente los comportamientos que  queremos que se repitan, la actitud adecuada, el trabajo y  el esfuerzo diario.

Como dice John Wooden, entrenador estadounidense de baloncesto considerado el mejor de la historia de la NCAA, hay que tener clara una idea fundamental: “No tratar de ser mejor que otros y siempre tratar de ser lo mejor que puedes ser”. Sin duda, una de las claves para dejar de compararnos con los demás, empezar a ocuparnos de nuestra escala de valores y ganar en paz mental.

Llanos Quijada

Psicóloga muy Aplicada al Deporte y a la Vida. Profesora en los cursos de Técnico Deportivo de Fútbol.
Twitter: @LlanosQuijada

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1 Comentario en La gestión de egos en un equipo deportivo

  1. Jhoan Salinas // mayo 6, 2015 en 11:54 pm // Responder

    Ahí te hablan CR7!

    Muy buen artículo, aplicable no solo al futbol, sino a la vida profesional en general.

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