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Una fecha maldita para Giuseppe Rossi

La lesión del delantero italiano que derivó en otras muchas

Una nueva lesión, un nuevo escollo para Giuseppe Rossi. El delantero italiano estará fuera de los terrenos de juego una vez más debido a una lesión en el menisco. Un nuevo contratiempo para la Fiorentina, que ve como su delantero estrella no goza de la regularidad que le permita aumentar sus prestaciones. ¿Novedad? Para nada, Rossi tiene un largo historial de lesiones desde que en 2011 en un partido frente al Real Madrid todo comenzara a torcerse.

Foto: http://www.aldia.cr/

Corría la décima jornada del campeonato doméstico. El Villareal visitaba el Santiago Bernabéu sumido en un vaivén de dudas e inquietudes. El equipo dirigido por Juan Carlos Garrido llegaba en una situación precaria, siete puntos en 10 partidos certificaban una nefasta planificación que ya por entonces tomaba tintes trágicos. Cristiano, Kaká, Benzemá, Ozil, Di María… el Real Madrid de José Mourinho imponía a su paso la ley del bulldozer. Equipo al que se enfrentaba, equipo que caía aplastado.

(El contragolpe de los blancos era feroz.  Garrido bien lo sabía, por ello apostó por el que era su mejor once. Por aquel entonces,  Borja Valero era la manija que guiaba al conjunto valenciano  junto a Bruno y Cani, el centro del campo amarillo era uno de los mejores de entonces. La calidad de la dupla Nilmar- Rossi había servido para llevar al equipo a la Liga de Campeones. Sus goles y asistencias maravillaron en la temporada 2010/2011. Los de Garrido estaban listos. El inicio había sido nefasto, pero una victoria contra el Real Madrid podía devolver las aguas a su cauce). 

Foto: www.mundodeportivo.com / El suplicio del italiano comenzó con el Villarreal

Foto: www.mundodeportivo.com / El suplicio del italiano comenzó con el Villarreal

Los hombres de Garrido salieron al césped del Bernabéu dispuestos a plantar cara a los blancos. Poco duró la resistencia. En apenas 4 minutos, Ángel Di María puso un pase de 40 metros para que Benzemá picase el balón por encima de Diego López. Comenzaba la tragedia. Rossi asistía desde el extremo opuesto del campo al primero de los goles del Real Madrid. El italiano agachaba la cabeza, sabía que lo peor estaba por venir.

Garrido arengaba a sus hombres, tratando de calmar al equipo. El Villareal era un manojo de nervios. Rossi corría de un lado al otro ofreciendo desmarques, pero daba igual, el Real Madrid presionaba poseído por una furia antinatural. En menos de 6 minutos, los blancos volvían a ponerse por delante del marcador, Kaká sería el ejecutor. Un chut con la izquierda desde fuera del área se colaba pegado al palo derecho de la portería defendida por Diego López. El partido estaba decidido. El Real Madrid esperaba agazapado atrás para recuperar la pelota y soltar sus zarpazos al contragolpe. El equipo castellonense se veía superado en todas sus líneas. Valero, Bruno, Cani y el propio Rossi eran incapaces de crear peligro. La sólida defensa del los blancos era un muro infranqueable para los de Garrido. Aún no se había alcanzado la media hora de partido cuando Di María acababa por sentenciar con el tercero de la noche.  Todo había terminado.

Foto: sportyou / Camiseta firmada del Villarreal tras su lesión contra el Real Madrid

Foto: sportyou / Camiseta firmada del Villarreal tras su lesión contra el Real Madrid

Los jugadores del Villareal se retiraron a los vestuarios en silencio, con la cabeza gacha y el ánimo por los suelos. La siempre pícara sonrisa de Giuseppe había desaparecido. No había nada que se pudiera hacer. Garrido pedía intensidad, más dureza, había que parar las carreras de los blancos. Rossi, sentado en el banco del vestuario, aún rumiaba la lección de poderío a la que había asistido en la primera parte. No se había sentido cómodo en ningún momento. Pepe, Ramos y Arbeloa habían desactivado su juego. Sus compañeros no conseguían hacerle llegar balones para que tuviera una ínfima oportunidad de traspasar la zaga infranqueable que había plantado Mourinho sobre el verde del Bernabéu. Terminaba el descanso, quedaban 45 minutos para dar la cara y aguantar lo que quedaba de tormenta con un mínimo de orgullo.

Giuseppe Rossi no ha podido jugar una temporada entera desde aquella lesión en 2011 contra el Real Madrid. El delantero italiano no ha conseguido mantener una progresión constante tanto en Villarreal como en la Fiorentina

Los centros no llegaban, las ocasiones se difuminaban de la misma manera que había sucedido en la primera parte. Todo seguía igual. Pese a que Valero y Bruno se emplearon con dureza en el centro del campo, nada hacía presagiar que algo pudiese cambiar. Rossi continuaba corriendo, de un lado a otro, cada vez con menos ganas y menos concienciado de lo que estaba haciendo. Su mente estaba lejos del terreno de juego. Algo no estaba bien, no podía saber el qué, pero había algo que al italiano se le hacía raro. No había recibido ninguna entrada especialmente fuerte durante el choque, pero su rodilla derecha no era la misma. Parecía el cruzado. El dolor comenzaba a nublar su mente, miró al banquillo y vio a Garrido dando órdenes, a sus compañeros correr fatigados de un lado para otro y al Madrid campando a sus anchas. El partido estaba perdido. Nada se podía hacer. Rossi pidió el cambio. Horas después se confirmaba el peor de sus temores. Rotura del ligamento cruzado de la rodilla derecha. Había que operar. Tiempo estimado de baja: 6 meses. Un pronóstico nada acertado.

Desde aquel  26 de octubre, Rossi no volvió a ser el mismo, su rodilla menos aún. Pasaban los años y el talento de Giuseppe se veía mermado por sus continuas lesiones. Más y más operaciones, que le han llevado a perderse citas históricas con la azzurra y con la Fiorentina en los momentos claves de la temporada.  Desde aquel 26 de octubre Giuseppe Rossi no ha vuelto a ser el mismo.

Ignacio Vázquez

Productor de Kaiser Football, siempre enganchado a un teléfono móvil. Enamorado de la radio y del oficio de periodista.
Twitter: @ivazquez91

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