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Roque Santa Cruz: “Antes de ir al Betis se me pasó por la cabeza retirarme”

Charlamos con el internacional paraguayo

Roque Santa Cruz (Paraguay, 1981) es, probablemente, uno de los mejores futbolistas de la historia del fútbol paraguayo. Un delantero que comenzó a destacar desde muy joven en el Bayern de Múnich y que a lo largo de su trayectoria ha compartido vivencias y vestuario con leyendas de la talla de Effenberg, Scholl o Matthäus. Con la tranquilidad y amabilidad que le caracteriza, nos atiende en Málaga.

Pregunta: ¿Tuvo una buena infancia Roque Santa Cruz?

Respuesta: No me puedo quejar. La verdad que en casa no nos faltaba de nada. Somos cuatro hermanos, nos pasábamos todo el rato echándonos pachangas, jugando un montón y la verdad es que tengo recuerdos de lo más lindos de esos momentos. Obviamente, no sintiendo ninguna necesidad porque mi papá y mi mamá trabajaban ambos, pero tampoco nos sobraba nada.

P. ¿Cómo recuerda el momento en que Luis Cubilla, una leyenda charrúa, le ofreció entrenar con el primer equipo de Olimpia?

R. Fue el momento más emocionante que había vivido hasta ese momento. Pude conocer a un entrenador que era un mítico de nuestro fútbol paraguayo. En el Olimpia y dentro de un equipo que era súper fuerte y súper poderoso a nivel nacional. Y la verdad es que recuerdo que estaba emocionado por poder entrenar por primera vez como profesional.

P. ¿En qué momento se entera de que el Bayern iba en serio con su propuesta?

R. Llevaba un par de meses escuchando muchos rumores y ya había rechazado otras ofertas importantes de otros equipos importantes. Así que, cuando llegó el Bayern de Múnich, me lo tomé con más tranquilidad porque al comenzar sí que estaba muy emocionado de poder salir y venir a jugar a Europa, y como el club donde estaba jugando no me vendía, sí que me afectó en algún sentido con la ansiedad. Y cuando después se da el tema del Bayern me lo tomé con mucha más clama, sabiendo que bien podía ser o no ser y traté de concentrarme en lo mío hasta que sucediese, sabiendo que muchas veces eso lleva su tiempo.

P. ¿Cómo afronta un chaval de 17 años la presión de ir a un grande de Europa tan joven? ¿Fue complicado?

R. En realidad yo estaba muy emocionado. Era todo nuevo para mí, estaba en una etapa todavía de descubrimiento. Todo me parecía interesante. La verdad es que no recuerdo haberlo pasado mal en ningún momento más allá de no haber conocido el idioma, ni la cultura y un club tan grande como el Bayern… así que disfruté, la verdad es que muchísimo, de esos primeros momentos. Sí que fue complicado a nivel deportivo en algunos momentos, ir asimilando la filosofía del juego, nueva cultura, un idioma muy complicado… Tuvo sus dificultades pero la verdad es que yo me lo tomé siempre como un aprendizaje en todos los sentidos, a nivel cultural y a nivel futbolístico. La verdad es que fueron años muy buenos, con cosas muy bonitas, con muchos títulos, y por otro lado también con una serie de lesiones que oscurecieron un poco lo que pude haber sido en ese tiempo.

“Coincidir con jugadores como Effenberg, Matthäus, Thomas Linke, Jeremies… la verdad es que era como para disfrutarlo y haber aprendido el idioma, hizo mucho más sencilla la convivencia”

P. Allí coincide con mitos como Oliver Kahn, Effenberg, Scholl, Matthäus… ¿Cómo recuerda un vestuario con tantas leyendas?

R. Al comienzo difícil por el tema del idioma. Había un par de jugadores que sí hablaban un poco inglés, otros un poco de español. Pero la gran mayoría eran alemanes así que al comenzar me encontré con la dificultad del idioma. Ya luego, habiendo aprendido un poco más del idioma, de la cultura… y ya pudiendo interactuar un poco más con ellos, se hizo mucho más llevadero y la verdad es que se disfrutaba mucho más. Al final, lo lindo del fútbol siempre es un poco el día a día que se puede vivir en el vestuario, con las bromas y cuando uno las puede interpretar y puede también sentirse más parte de eso, uno se afianza mucho más en el grupo. Haber aprendido alemán tan rápido fue clave para que yo realmente me pudiese sentir parte de todo y poder disfrutar y conocerlos a todos ellos. Coincidir con jugadores como Effenberg, Matthäus, Thomas Linke, Jeremies… la verdad es que era como para disfrutarlo y haber aprendido el idioma, hizo mucho más sencilla la convivencia.

P. Se dice que en Múnich tuvo “roces” con algunos compañeros

R. (Risas) En realidad era un equipo súper fuerte deportivamente y también en cuanto a carácter. Uno intenta estar siempre como latente para poder seguir evolucionando y seguir creciendo. Hay otros que también llegan con las mismas ideas pero con recursos distintos y ahí siempre surgen algunos roces. La verdad es que tuve muy buena relación con todos, tanto así que mantengo relación con la mayor parte de todos ellos.

Foto: gboooo.com

Foto: gboooo.com

P. También compartió vestuario con Sebastian Deisler. ¿Se le veía sufrir con la presión mediatica?

R. Al comenzar no. Resultaba un poco difícil ponerse en su sitio. Era un jugador que, cuando llega al Bayern, lo hace siendo uno de los mayores talentos del futbol alemán, y llegaba con esa presión encima. A nivel de calidad parecía que iba sobrado así que más que nada parecía que disfrutaba mucho del fútbol. Nosotros no nos enterábamos del problema que aquejaba, pero nos dimos cuenta de todo cuando se saltó un par de entrenamientos para irse a un centro que lo ayudase a superar su problema.

P. Ha sufrido bastantes lesiones. ¿Cómo se siente ahora?

R. Al comenzar, difícil. La verdad es que fue año tras año una cosa nueva, y otra cosa… y otra más y obviamente que llega un momento en el que sí que me dio miedo no poder prolongar mucho tiempo más mi carrera por todas las lesiones y por los parones que sufrí. Luego otra vez volver y sentirme de vuelta bien y estar otra vez bien y poder sentirme súper bien otra vez físicamente me daba la alegría de poder continuar y después otra vez volver a recaer. Cada vez se hacía un poco más complicado a la vuelta. La verdad es que siempre fui muy optimista respecto a las lesiones, tener tiempo para poder volver más fuerte y mejor. A grandes rasgos tuve muchos años en esa dinámica de recuperarme y volver otra vez a tener algún golpe que me dejara otra vez fuera del campo por un tiempo. Así que luego ya más tarde, a partir del Bayern tuve unos años muy buenos en Inglaterra donde me sentía muy bien y donde parecía que las lesiones me habían dejado definitivamente. Pero volviendo al Manchester City volví a resentirme de otros problemas. Al final los fantasmas siempre volvían a aparecer los problemas de no volver a poder jugar. La verdad es que hoy por hoy, muy feliz me sigo sintiendo muy competitivo y a un nivel que me permite competir bien.

P. ¿En algún momento se planteó abandonar el fútbol por culpa de las lesiones?

R. En el Manchester City, después de una lesión muy prolongada y habiendo hecho muchos tratamientos que no me habían ayudado como esperaba, sí que se me pasó por la cabeza. Justo en el momento antes de ir al Betis. En ese momento sí que me sentía frustrado porque no tener la posibilidad de hacer mi juego, de disfrutar día a día. Y eso me dejaba mal. En ese momento sí que fue la primera vez que verdaderamente me había planteado abandonar..

“En el Manchester City, después de una lesión muy prolongada y habiendo hecho muchos tratamientos que no me habían ayudado como esperaba, sí que se me pasó por la cabeza”

P. Su llegada a la Premier, ¿fue un cambio muy drástico?

R. Era un cambio que yo necesitaba y que yo mismo lo forcé. Yo todavía tenía contrato con el Bayern pero había entrado en una dinámica de lesiones en el Bayern que me habían dejado con un pseudónimo de jugador muy lesionado y entonces para salir un poco de esa dinámica pensé que era conveniente hacer un cambio y en ese aspecto me llegó la posibilidad de ir a una liga también súper competitiva y que yo acepté con gusto. Fue una decisión que me vino muy bien porque al final me salió bien. Tuve años muy buenos allí, fue una liga que me gustó, donde aprendí mucho y donde también caí en un equipo que jugaba siempre para ganar. La verdad es que fue un gran acierto.

P. En su etapa en el City llega a coincidir con Balotelli. ¿Está tan loco como parece?

R. Coincidí con él. Estuve un año o seis meses con él. Fue súper bien, Es un chico súper alegre. Fácil de llevar, lleva la alegría consigo y porque es un chico super especial que por ahí tiene sus salidas (risas). Tiene una mala prensa comparado con lo bueno que él puede ser, es un chico que no pasa de ser muy alegre y muy divertido, más que otra cosa. Conmigo fue muy correcto y en el vestuario era un personaje con el que me llevaba bien. Nos reíamos mucho juntos.

P. ¿Cómo llega la oportunidad de jugar en España?

R. Antes de irme a Inglaterra ya tenía un par de conversaciones con algún que otro equipo de España. También con el Betis. Cuando surge la oportunidad de hacer el préstamo y una posibilidad que yo estaba buscando también para ver si verdaderamente podía continuar jugando con un buen nivel y con una regularidad que sea buena. Surge la opción del Betis, que yo acepté complacido ante la posibilidad de jugar en España. Tuve un año muy bonito aquí, coincidí con muy buena gente, hice muy buenas amistades y bueno, el Betis también me dio la oportunidad de retomar mi carrera. Llevaba unos años en el City donde las molestias de mis rodillas, la tendinitis, no me dejaban jugar de manera seguida, pero al ir a España, no sé si por el clima o por lo que fuese la verdad es que me hizo muy bien, tanto así que no tuve más problemas en la rodilla a partir de ese momento.

P. ¿Qué recuerdo tiene de la afición del Betis?

R. Súper buena porque es una afición súper cálida. Tuvimos un año con un buen comienzo, luego a mitad no tan bien y luego el final otra vez muy bien. Habiendo ganado también un derbi en el estadio del Sevilla, las cosas también salen bien. Así que a nivel de recuerdos muy bueno. Es una afición súper bonita. Son muy entregados al club y bueno el fanatismo que tiene yo creo que la afición tienen ya tiene una fama bien merecida aquí dentro de España. Fue un disfrute poder jugar aquí en el estadio del Betis, también en el día a día se hace sentir el cariño de la gente.

Foto: Málaga CF

Foto: Málaga CF

P. ¿Mejor la afición del Betis o la del Málaga?

R. (Risas) Creo que a nivel de fanatismo, de entrega al club son iguales. Creo que es algo de Andalucía en general. Son gente muy entregada la verdad es que cuando llegue a Málaga me sentí muy bien con la afición súper seguidora, que estaba siempre pendiente de nosotros, que nos daba mucho cariño cuando íbamos por la calle. La verdad es que hoy por hoy me siento muy identificado con el Málaga y con la afición, así que razón de más para intentar jugar cuanto antes.

P. ¿Cómo recuerda aquellos cuartos de final frente al Dortmund?

R. Como uno de los momentos más tristes de mi carrera. La tristeza que envolvió al vestuario una vez que volvimos a entrar fue de los momentos más fuertes que he vivido. Es muy difícil explicar con palabras lo que se vivió en ese vestuario después de haber perdido la clasificación, después de haberlo tenido en la mano y habiéndonos sentidos tan tocados por decisiones arbitrales. La decepción fue muy grande y la tristeza era mayor cuando uno se siente que lo merecía y que nos lo arrebataron de las manos. Sí creo que fue uno de los momentos más duros de mi carrera, a ese nivel sí. Nunca me tocó vivir una situación que después de tener una eliminatoria ya ganada llegásemos a tenerla perdida. Si que puede ser de los momentos más tristes de mi carrera.

P. En ese equipo había jugadorazos. Joaquin, Baptista, Isco… ¿Con cuál se queda?

R. Para mí en ese torneo tanto Isco, Joaquín, Eliseu… hicieron un campeonato increíble. Hicieron una eliminatoria buenísima. La verdad es que teníamos un equipazo y no cabe la duda… de entre todos los que estábamos allí es muy complicado elegir a uno. Tanto Eliseu como Isco hicieron un campeonato formidable, que han marcado un antes y un después en sus carreras.

P. En Cruz Azul la experiencia no fue del todo bien, en parte por culpa de las lesiones.

R. Bueno, la verdad es que estaba muy desilusionado por ese aspecto. Porque en los partidos que había jugado, había hecho goles, había estado jugando bien y después otra vez con una lesión, tener que recuperarme otra vez, no llegar a tiempo para poder clasificarnos a la liguilla… Fue un golpe fuerte. Luego estábamos para entrar en una Copa América súper buena y tuve que regresar a casa lesionado. La verdad es que fue una experiencia triste, fue una buena en algunos sentidos pero a nivel futbolístico fue súper triste.

P. ¿Fue el Málaga la primera opción para volver?

R. No la verdad es que no. En cuanto sale la posibilidad de poder salir a préstamo en principio por seis meses no era una opción para mí por la familia. Mover a mis hijos por seis meses para tener que volver. Al tener cuatro hijos es una cuestión por la que todas decisiones pasan. De comienzo la voluntad mía era de estar un año, de salir por un año o de salir de manera definitiva. La buena predisposición del Cruz Azul y su comprensión en cuanto a la situación hicieron familiar hicieron que en unos días lo tuvimos todo terminado y agradecer al Cruz Azul por facilitarme las cosas por el tema familiar.

P. ¿Qué tiene Málaga de especial?

R. Es una maravilla. Creo que es de los lugares más bonitos para vivir que he conocido, tanto por su situación de playa, de costa, como por la calidad humana de la gente, Hay un ambiente súper amigable donde la gente se relaciona muy fácilmente. La comida, la gente, la afición todo hace que sea un lugar espectacular para vivir y jugar al futbol.

Foto: Málaga CF

Foto: Málaga CF

P. Ha disputado 3 mundiales con Paraguay ¿Cuál fue el que más le marcó?

R. El que más disfruté fue el mundial de Sudáfrica, el último que jugué en 2010. Llego más maduro, saliendo de mis problemas de rodilla. Me sentía otra vez capaz de volver a hacer mi juego y de sentirme muy a gusto con ellos. Creo que fue el Mundial que más disfruté.

P. Ha sido entrenado por el ‘Tata’ Martino en Paraguay, se llegó a decir que le quiso fichar para el Barcelona. ¿Supo de ese interés?

R. Bueno, sí. Habíamos jugado el primer partido de Liga contra ellos y volví a conversar con él pero yo había llegado recién al Málaga. Había movido a toda mi familia. Sabíamos que por la situación, creo que la prensa se había portado con él de una manera muy complicada, eran muy quisquillosos con todo lo que se hacía y por toda su situación que te estaba hablando con el tema de la prensa. Así que al final preferí quedarme. Estaba muy cómodo en el Málaga, de quedarme, seguir jugando y de disfrutar día con el club, con la afición… Al final creo que fue una decisión acertadísima.

“¿Interés del Barcelona? Sí, hablé con ‘Tata’ Martino pero ya había llegado a Málaga y estaba muy cómodo. Al final creo que fue una decisión acertadísima”

P. ¿Qué aportó la llegada de Ramón Díaz en la Copa América?

R. Llegó en un momento complicado donde yo creo que habíamos perdido mucho la confianza que se había ganado en los últimos diez años. Ramón es un entrenador muy ganador que sabe dar esa mentalidad y transmitirla a los jugadores y con él, en el poco tiempo que habíamos llevado. Habíamos recuperado esa capacidad para ganar partidos difíciles, para competir con rivales complicados y devolverle la confianza a futbolista paraguayo. Tener un entrenador de ese nivel le devolvió esa jerarquía que habíamos perdido en los últimos años.

P. Lejos del fútbol, ¿qué le gusta hacer a Roque Santa Cruz?

R. Soy muy fanático del tenis. Es lo que más me apasiona fuera del fútbol es seguir todo lo que sea de tenis no sólo los Grand Slam sino toda la temporada. Y también me gusta practicarlo cada vez que tengo tiempo. Luego ya después de eso. Con cuatro niños ya toca disfrutar mucho de la familia y estar con ellos.

Por Laura Piedehierro

Redacción Kaiser

La revista digital Kaiser Football está compuesta por periodistas apasionados por el fútbol. Tratamos de acercar la mejor información con los mejores colaboradores.

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