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Roberto Bonano: “Chilavert dijo que no tenía nivel para River ni para la selección”

Entrevista al exportero del Barcelona, River Plate o Alavés, entre otros

Nos cuesta no mirar hacia atrás cuando la pelota está de por medio. Esta vez tenemos la oportunidad de hablar con Roberto Bonano, exguardameta de Rosario Central, River Plate o Barcelona, entre otros clubes. En un momento en el que la portería se convierte en una cuestión de Estado, Kaiser Football comparte una charla reflexiva sobre sus experiencias bajo palos, así como sobre las situaciones más actuales. Sin ponerse los guantes para detener alguna pregunta, Bonano devuelve la pelota. 

Foto: www.sitioriverplatense.com.ar

Pregunta. ¿Cómo es que la ciudad de Rosario tiene ese don de crear genios de la pelota?

Respuesta. Los genios son pocos, como es el caso de Messi, pero si es verdad que la zona de pueblos cercanos a Rosario genera mucho futbolista porque todavía es una zona que está a medio camino de las grandes ciudades, como Buenos Aires; y el interior es una zona de campo donde  los chicos jóvenes pueden hacer actividades deportivas. El futbol está siendo potenciado por los clubes porque, por la actividad económica, se ven obligados a reforzar el tema de la cantera.

P. Tú empezaste en Rosario Central. La pregunta es obligada… ¿un derbi Newell’s vs. Rosario no tiene paragón?

R. En Argentina, el fútbol se vive de forma especial para lo bueno y para lo malo. La ciudad está muy divida entre dos clubes muy importantes que tienen mucha rivalidad. Se vive un clima muy especial. Cada derbi es un ambiente de guerra, y más en los  últimos años con la situación social y económica. Ésto del futbol ha dado pie a que sea mucho más violento, mucho más agresivo y se canalicen cosas que perjudican al espectáculo deportivo.

P. Sabiendo que es unas de tus aficiones y tirando por la línea literaria, ¿qué podrías decirme de Fontanarrosa?

R. Me alegra saber que también se ha leído por acá. Fue un humorista gráfico que tuvo mucha trascendencia en Argentina, pero fue menos conocido por su faceta como escritor. A mí me gustó mucho en ese ámbito. Tuve un compañero en una concentración que me pasaba libros de Fontanarrosa y tuve la suerte de conocerlo personalmente. Cada vez que iba a Rosario o cada vez que venía él a Barcelona, nos encontrábamos y  teníamos nuestras charlas. Bueno, yo siempre sentí una gran admiración, no solo por el Fontanarrosa escritor y dibujante, sino también por cómo era como persona. Era un hombre que siempre vivió en Rosario y se quedó porque creía que encontraba la materia prima que necesitaba para inspirarse, y porque también estaba cerca del equipo de sus amores, Rosario Central.

Foto: http://www.chismesmundo.com/ / Estirada de Bonano con Rosario Central

Foto: http://www.chismesmundo.com/ / Estirada de Bonano con Rosario Central

P. Tras tu paso por Rosario Central,  fichas por River Plate y tienes que pelear por un puesto con Germán el ‘Mono’ Burgos, ¿cómo era la convivencia?

R. Fue difícil al principio. Yo me había formado en Rosario Central y en categorías menores siempre había sido titular. En el primer equipo también  me quedé con la titularidad durante cuatro años hasta que me lesioné de larga duración y ahí tuve que disputarla con el ‘Pato’ Abbondanzieri. Cuando llegué a River, allí me encontré con el ‘Mono’ Burgos, que era un ídolo de la hinchada.  Su personalidad y su forma de manifestarse eran muy llamativos y muy querido por la gente de River, por lo que me ponía en un problema a mí. Tuve paciencia, esperé mi oportunidad y, poco a poco, fui aprovechando los minutos de juego. En definitiva, logré estar 5 años en River en una época muy buena en cuanto a títulos y en cuanto a jugadores. Fue una disputa limpia que nos hacia estar al 100% para ganarnos el puesto y el entrenador siempre manifestaba que era bueno tener dos porteros que le hicieran dudar.

Roberto Bonano tuvo que pelear por un puesto tanto en Rosario Central como en River Plate. Sus compañeros: el ‘Pato’ Abbondanzieri y Germán ‘el Mono’ Burgos

P. Consta en la historia de River que has sido el único portero que ha marcado un gol, a raíz de aquellos famosos penaltis con Chilavert. ¿Qué pasó?

R. Yo hasta este momento nunca supe si había un portero que marcó con River.  En esos años, en Argentina estaba el furor de los porteros goleadores. En la selección de Paraguay jugaba Chilavert, en Colombia estaba Higuita que también marcaba goles de falta, de tiro libre y de penalti, y en mi país había muchos porteros que pateaban penaltis y bueno, se había impuesto esa moda. En ese partido, Chilavert había estado la semana previa haciendo declaraciones en la prensa, atacándome y declarando que no tenía el nivel para estar en River ni en la selección nacional. No entré en su juego.

Durante el partido se produce un penal a favor de Vélez que ejecuta Chilavert y lo convierte. Después,  tenemos la oportunidad de empatar y, a falta de pocos minutos, nos pitan un penal a favor nuestro. El encargado era Saviola o Ángel, cualquiera de los dos. También estaba Aimar. Había sido tal el grado de agresión en la prensa la semana previa, que cuando transformó el penalti sentí que me gritaba el gol en la cara. Me lo tomé a modo de revancha personal. Salí corriendo, pedí asegurar el penal y mis compañeros me lo dejaron. Tuve la suerte de ejecutarlo y convertirlo en gol. Y eso me puso muy contento, porque fue una especie de revancha deportiva.

Hace poco vi en la página de River que se habían cumplido 14 años de aquel gol. Que por cierto, fue el único gol que marqué en mi carrera. Me llamó mucho la atención que fuera así porque en la historia de River hubo muchos porteros que habían sido precursores en muchos aspectos. El más conocido era Amadeo Carrizo, un portero de la década de los 50-60 que impuso lo de jugar adelantado,  de ser un líbero más, de tener buen dominio del balón con el pie y de salir del área. Pensaba que él podía ser uno de los porteros que podía haber marcado un gol. Luego, históricamente, River tuvo porteros como Filiol que también marcaron época. A mí me hace ilusión quedar en la historia del club por esta anécdota.

P. Fichas por el Barcelona. Saltas a otro continente, a otro fútbol, ¿qué expectativas tenías cuando llegas al Barcelona?

R. Para mí fue sorpresivo porque durante los últimos meses en River se venía barajando la posibilidad del Mónaco, que era lo más concreto. Los franceses habían vendido a Barthez y estaba buscando portero. Por aquel entonces estaba Marcelo Gallardo, que había sido jugador de River y había soltado mi nombre. La gente de ese club estaba interesada en contratarme. También estaba detrás el Deportivo Alavés, que estaba en Primera División, y quería formar un equipo fuerte y me había contactado. Lo del Barcelona surgió de un día para otro y no lo dudé. Era una sorpresa porque yo tenía 31 años y veía complicado llegar a un equipo de la talla del Barça.

P. En tu primer año te toca disputar la portería con Pepe Reina, y en el segundo año peleas por un puesto con Valdés y con Robert Enke. La historia del portero alemán es trágica. ¿Qué cualidades destacarías del alemán?

R. La verdad que cuando toca hablar del tema de Robert es algo complicado, especialmente por el desenlace trágico que tuvo. Cuando llegó Robert, lo veía como una competencia muy fuerte porque él había tenido unos años muy buenos en Portugal. Lo había fichado Van Gaal en su segunda etapa en el Barcelona. Como a muchos porteros nos ha pasado, nos ha costado adaptarnos al estilo de juego del Barça, a las presiones, al dominio de dentro de jugar como libre y a tener buen juego con los pies. Robert jugó aquel partido especial ante el Novelda, un partido de Copa del Rey donde perdimos 3-2 y donde él fue acusado de tener una mala actuación. Fue una de las pocas oportunidades que tuvo. Su fuerte era bajo palos. Era un portero muy ágil, con buenas reacciones, pero bueno no tuvo muchas oportunidades como para poder demostrar sus condiciones.

Foto: www.sport.es / Enke, Bonano y Valdés en un entrenamiento

Foto: www.sport.es / Enke, Bonano y Valdés en un entrenamiento

P. ¿Vosotros veíais que se iba consumiendo como portero? ¿Que el circo mediático le estaba haciendo daño?

R. La verdad es que uno no presta atención a estas cosas. Si lo veía con un carácter un poco serio, algo apagado pero pensaba que era el típico carácter de un chico alemán y de un portero que llega a un grande y tiene pocas posibilidades. Quizás no encontró muchos amigos. Uno tomaba ésto como una cuestión de carácter personal, pero jamás pude imaginar que podría estar sufriendo algún tipo de depresión o que estuviese sufriendo porque nunca lo manifestó abiertamente.

P. Tú viste cómo empezó Víctor Valdés, ¿imaginabas que pudiera alcanzar el nivel que alcanzó en el futuro?

R. Sí. Me sorprendieron a mi llegada al Barcelona tanto  Pepe Reina como Víctor Valdés, porque los vi dos porteros muy completos y muy jóvenes, con 18-19 años cada uno. Hablo de los dos porque me generaron la misma sensación. En el caso de Pepe, se tuvo que marchar por el tema de la presión y exigencia que había y que, siendo tan jóvenes, no se les perdonaba tanto los errores. Víctor se encontró con un entrenador que le respaldó, que le dio continuidad y que a pesar de que tuvo un comienzo difícil, pudo mantenerse en el puesto por la calidad, por las condiciones y, sobretodo, por esa personalidad que le permitía sobreponerse a todos los obstáculos en su camino.

P. Se habla mucho de la competencia de la portería a día de hoy en el Barcelona. Tres porteros pueden optar a la titularidad: Claudio Bravo, ter Stegen y Masip pueden optar a ello. Esto es positivo a la hora de la motivación personal y favorable para el club a la hora de buscar al más competente. ¿Puede haber rencillas?

R. Lo de las rencillas va por el tema de la personalidad. Por un lado, veo muy conveniente para la competencia que los tres puedan ser los titulares. También están las edades de cada uno. Bravo es un jugador con mucha experiencia, que puede estar en el caso de que ter Stegen no consiga adaptarse o que Masip se sienta muy presionado. Quizás Bravo pueda aportar eso. Será la decisión del entrenador y tendrá que decidirse por uno. En un principio todos hablamos de que Bravo y ter Stegen se iban a pelear por la titularidad, pero viendo cómo están las cosas, no sería extraño que Luis Enrique se decante por Masip, emulando lo que pasó con Víctor Valdés años atrás.

Foto: www.fcbarcelona.es / Claudio Bravo, Masip y ter Stegen

Foto: www.fcbarcelona.es / Claudio Bravo, Masip y ter Stegen

P. Después pasas por Murcia y Alavés, ¿en el club vitoriano había tan mal ambiente con Piterman como parecía?

R. Yo llegué al Alavés por él. Entonces el equipo estaba en Segunda y se buscaron muchos jugadores de Primera para tratar de volver a esa categoría. El primer año fue muy bueno, Piterman, aparte de ser el presidentem era el que llevaba prácticamente todo en el club. Bajo su supervisión el primer año fue muy bueno ya que puso todas las facilidades para que se diera un clima de trabajo normal. Se consiguió el ascenso y a partir de ahí el presidente se vio con mucho protagonismo, viéndose en palcos de Primera División junto a personas importantes. Yo creo que ahí empezó la debacle, en cuanto se creyó el cuento, empezando a tener problemas con varios integrantes de la plantilla. El primer año dio respaldo total, pero al segundo año lo quitó. Tuvimos peleas personales. Los veteranos nos alineamos con los jóvenes y esto provocó problemas con Piterman. Una convivencia muy difícil. Tras dos años, terminó con un proceso concursal y con Piterman desapareciendo del club y de España y vendiendo sus acciones. Acabó el desastre del Alavés, el cual le costó mucho recuperarse.

Lluis Carreras y Bonano se pusieron a favor de la plantilla frente a las injusticias realizadas por Dimitri Piterman a la hora de pagar salarios

P. ¿Por qué se os echa a ti y a Lluís Carreras?

R. Piterman quería poner unas condiciones innegociables en cuanto a dejar de pagar a jugadores, especialmente cuando era una plantilla de futbolistas muy jóvenes, gente con sueldos muy bajos. Estar dos o tres meses sin cobrar para gente joven y con familia era inviable. Nosotros no podíamos permitir eso. Piterman quería pagarnos a algunos y a otros no. En esos momentos debe primar el sentido común y la igualdad en la plantilla. Incluso llegó a insultar a Lluís Carreras, provocando un cierre total entre un presidente y la plantilla.

Foto: www.abc.es / Piterman acabando su etapa como mandatario

Foto: www.abc.es / Piterman acabando su etapa como mandatario

P. Acabas tu etapa como futbolista y comienzas en  el área técnica como segundo del ‘Toto’ Berizzo en Estudiantes y O’Higgins. ¿Qué experiencia te llevas en tus primeros pasos como entrenador?

R. Fue una decisión difícil, porque cuando yo dejo el fútbol la familia se queda en Barcelona y, en 2010, Eduardo me propone ir a trabajar a Argentina. Tomé la decisión de dejar a la familia e irme a Estudiantes, pero fue un desafío personal muy bonito, de poder dar los primeros pasos como entrenador. Llegábamos a un equipo que había sido dirigido por Sabella, que había ganado Libertadores y Liga. El club estaba en proceso de cambio tras la salida de un entrenador y se había desestabilizado un poco la entidad, llegando nosotros a una plantilla que ya había ganado todo. Tenía muchos jugadores veteranos, como Verón, que ya estaba empezando el final de su carrera. Nos encontramos con un equipo que arranca bien, tiene altibajos, pero al que no terminamos de acomodarnos ya que queríamos imponer un estilo de fútbol muy distinto al que ellos venían practicando.

P. En O’Higgins vivís una gran etapa.

R. La decisión de irnos a Chile fue también complicada, ya que nos íbamos a un campeonato no tan trascendente, no tan vista como la argentina o la brasileña. Nos permitió adquirir experiencia y trabajar tranquilos. Fuimos a un club de los denominados pequeños, porque no era ni Colo-Colo, ni la Católica, ni la U de Chile. Fuimos a un club familiar .Los dueños era una familia chilena que nos dieron la libertad para trabajar y para hacer lo que quisiéramos en cuanto a crear infraestructura, a imponer un modelo de juego y sin importar tanto los resultados, lo cual nos permitió desarrollarnos. Años muy gratificantes, se consiguieron dos títulos, los primeros para el club. Se dejó un legado muy importante a un club pequeño. La parte negativa de eso es que yo paso dos años en Chile, alejado de la familia y decido dejar el cuerpo técnico y regresar a Barcelona para estar cerca de la familia, porque se hacía muy difícil estar tan lejos y con permanentes viajes. Ahora, la otra parte negativa es que ese cuerpo técnico ha llegado al Celta, aunque bueno yo también tuve la aventura en el Mallorca.

Foto: eltipografo.cl / Bonano con O' Higgins

Foto: eltipografo.cl / Bonano con O’ Higgins

P. ¿Qué se va a encontrar Vigo con Berizzo?

R. A él ya le conocen personalmente. Tanto él como la afición saben el gusto futbolístico que tiene el club y yo creo que va a respetar la línea de juego que tenía Luis Enrique. El Celta es muy de presionar en campo rival, con alto ritmo de juego y tratar de llegar a la portería rival con juego corto, dominando el espacio.  Un equipo encaminado a ser un protagonista más en la Liga, aunque sin lucha por títulos, pero con posibilidades de estar en los puestos de arriba.

P. Como comentaste, estuviste en el Mallorca con Carreras, ¿ves posible la salida de la situación actual del equipo y crees que le ha perjudicado la compraventa de acciones deportivamente al club?

R. Leía en la prensa de Mallorca que si el entrenador iba a seguir o no, que todavía había problemas con el tema de las acciones. Hay permanentes problemas y yo creo que esta inestabilidad termina afectando en lo deportivo. Ya lo sufrimos nosotros, como lo sufrió Oltra. Hasta que no resuelvan estos temas institucionales, como quién toma las decisiones, quién se encarga de fichar, qué presupuesto hay, cuál es la deuda… será muy complicado porque condiciona en lo deportivo.

P. ¿Veremos pronto a Bonano cogiendo las riendas de un equipo?

R. Hoy por hoy no siento la necesidad ni me veo con las condiciones para ser un primer entrenador. Me siento cómodo en mis funciones, ya sea como segundo entrenador o como alternativa a entrenador de porteros. Puedo cumplir ambas funciones, aunque  me veo como segundo entrenador. Quizás el día de mañana si pueda coger un proyecto encabezando un cuerpo técnico.

Guillermo González

Periodismo. Me dejo ver por Kaiser Football, Perarnau Magazine o Eurosport. Como Nick Hornby, durante largos ratos de un día normal soy un perfecto idiota.
Twitter: @Guille_futbln

3 Comments en Roberto Bonano: “Chilavert dijo que no tenía nivel para River ni para la selección”

  1. Grande Bonano. Cuanto tiene por contar, que bárbaro.

  2. Me quedo con la parte en la que habla de Robert Enke. Lo tuvo que pasar muy mal el portero alemán y siempre en silencio, ni los que compartían el día a día con él se dieron cuenta. DEP Enke

  3. El Tito Bonano es parte de una época dorada de River.
    Gran recuerdo de todos los hinchas con este gran arquero.

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