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Jan Urban: “Se llegó a decir que Johan Cruyff quería ficharme”

Entrevista a Jan Urban

Pronunciar en Pamplona el nombre de Jan Urban supone recordar una de las etapas más gloriosas de Osasuna. El delantero polaco consiguió hacerse un hueco en la delantera rojilla protagonizando tardes épicas y noches europeas para el recuerdo. Con él hemos repasado aquellos tiempos, la historia del fútbol polaco desde la década de los 70 hasta la actualidad, y su experiencia como entrenador del primer equipo de Osasuna.

Foto: wprost.pl

Pregunta: Creciste en una época, la década de los 70, en la que el fútbol polaco alcanzó su máximo esplendor. ¿Cómo vive Jan Urban aquellos años?

Respuesta: En los años 70 vivo los éxitos de la selección, una etapa muy gloriosa para el fútbol polaco que empezó en el 72 con la medalla de oro conseguida en los Juegos Olímpicos, el gran papel en el Mundial de Alemania 1974, en Argentina 1978 y otra vez el tercer puesto en España 82. Yo tuve la suerte de jugar con la selección el Mundial de México 86…

P. ¿Por qué llegó aquel buen momento del fútbol polaco?

R. La verdad es que fueron años muy buenos para el fútbol polaco, con una liga que también era importante porque la mayoría de los jugadores de aquella época jugaban en la liga polaca ya que, por motivos políticos, no podían salir del campeonato hasta los 30 años. Después bajaron la restricción de edad para salir hasta los 28 años y finalmente la quitaron, que es cuando yo aproveché para marcharme a Osasuna.

Plantel que obtuvo el Oro en los Juegos Olímpicos de 1972

Plantel polaco que obtuvo el Oro en los Juegos Olímpicos de 1972

P. ¿Quién era tu ídolo?

R. Yo me crié en la época del gran Ajax de Johan Cruyff, él era mi gran ídolo.

P. ¿Intentabas parecerte a él?

R. No, pero era mi ídolo. En aquella época era de lo mejor del mundo… y años después, tras hacer un gran año con Osasuna en el que quedamos cuartos casi tengo la oportunidad de jugar para él.

P. ¿Cruyff intentó ficharte?

R. Sí, cuando él entrenaba al Barcelona. No llegó a hacerse pero que un club como el Barcelona y un entrenador que ha sido tu ídolo se interese por ti es algo muy bonito.

P. Volviendo a los mejores años del fútbol polaco, imagino que recordarás aquella mítica eliminatoria de Wembley en 1973 en la que Polonia deja a Inglaterra fuera del Mundial de 1974.

R. Aquel partido es uno de los históricos para el fútbol polaco. Nosotros teníamos en el grupo a País de Gales con John Toshack en aquel equipo, y a Inglaterra, que tenía a grandes jugadores ya que habían sido campeones del mundo en 1966. Fue una sorpresa a nivel mundial dejar a Inglaterra fuera de la Copa del Mundo. Parecía que en el partido de vuelta, el decisivo, no teníamos nada que hacer porque venían de golear y acabamos empatando a uno. Nos adelantamos, después nos empataron de penalti y aguantamos… Fue un partido recordado por la actuación de Tomaszewski, conocido aquí en España porque estuvo un año en el Hércules de Alicante. Siempre se dice que aquel día Tomaszewski “paró” a Inglaterra y la verdad es que tuvo una actuación muy buena. Después de este partidazo y de los Juegos Olímpicos anteriores, no se puede considerar que fuera casualidad el tercer puesto en Alemania 1974.

Alemania y Polonia se enfrentaron por un puesto en la final del Mundial de 1974. Fue el partido conocido como 'La Batalla del Agua'

Alemania y Polonia se enfrentaron por un puesto en la final del Mundial de 1974 en el partido conocido como ‘La Batalla del Agua’

P. Polonia estuvo cerca de dejar fuera a Alemania en 1974.

R. Sí, Polonia pudo acceder a la final. Si no fuera por el terreno de juego, que estaba encharcado y parecía que se iba a suspender, terminamos perdiendo con una muy buena actuación de Sepp Maier. Aparte de esto, después se ganó a Brasil y a partir de aquel momento Polonia tuvo buenos años y se convirtió en una selección importante, no solo a nivel europeo sino también mundial.

P. Paul Breitner aseguraba que Polonia fue la mejor selección del Mundial 1974.

R. Es que Polonia jugaba un fútbol bastante atractivo, muy ofensivo, con Gadocha, con Deyna, con Lato… Unos jugadores muy verticales, con velocidad… Lato fue máximo goleador del Mundial. En la fase de grupos se ganó a Italia, Argentina y a Haití, y luego creo que a Yugoslavia y Suecia. Me acuerdo perfectamente porque yo era un crío, tenía 11 o 12 años.

P. Imagino que en aquella época se hablaría mucho del asunto de las primas de Robert Gadocha.

R. Sí, se hablaba de esto, aunque nunca se ha confirmado oficialmente. Yo creo que por aquel entonces estas situaciones podrían llegar a pasar. No sé si pasó o no, pero se rumoreaba que algo así tuvo lugar. No se pudo comprobar al final…

Jan Urban (en el centro) posa con Józef Dankowski, y Ryszard Komornicki durante su etapa en el Górnik Zabrze (1985)

Jan Urban (en el centro) posa con Józef Dankowski, y Ryszard Komornicki durante su etapa en el Górnik Zabrze (1985)

P. Te tocó debutar en un Mundial (México 1986) con una Polonia que venía de hacer un gran papel en los tres anteriores Mundiales. ¿Qué expectativas teníais?

R. Es cierto, por el tema político mucha gente no había podido salir, pero Boniek sí que consiguió marcharse un poco antes a la Juventus. Tuve la suerte de jugar con esta gente, y no solo Boniek que era un grande de Europa con la Juve, también estaba Smolarek (padre del exjugador del Racing) o Wladyslaw Zmuda, que disputaba su cuarto Mundial y entró contra Brasil para igualar a Uwe Seeler como jugador con más partidos en los Mundiales con 21 partidos. Fue un placer coincidir con algunos históricos de Polonia.

URBANP. ¿Qué recuerdos te vienen a la mente de aquel Mundial de México?

R. Tengo recuerdos pero no tan agradables, especialmente por el ambiente. Nos tocó el grupo de Monterrey con Marruecos, Portugal e Inglaterra. No se sentía mucho el ambiente del Mundial, jugábamos apartados de la ciudad y no se vivía tanto lo que es el Mundial. A nuestros partidos iban en torno a 10.000 personas, sí que es cierto que ya en el último partido, contra Brasil en Guadalajara, había un buen ambiente tanto en la ciudad como en las gradas. Jugábamos contra un equipo potente, que tenía a jugadores conocidos en todo el mundo… Al final son aventuras que recuerdas después de jugar. Para cualquier futbolista jugar un Mundial es algo especial.

P. ¿Crees que fue injusto o al menos engañoso aquel 4-0 que sufrís ante Brasil?

R. Yo creo que Brasil era mejor que nosotros. Quizás influyó mucho el injusto penalti que nos pitaron y que supuso el 1-0. Hasta ese momento había estado muy igualado, habíamos dado un larguero… creo que el penalti influyó bastante. Un penalti en el que los dos fueron a buscar el balón, chocaron con los hombros los dos, se caen y al final nos pita penalti. Yo creo que ahí no había nada y el partido pudo haber sido diferente. Aun así, creo que ellos eran más fuertes que nosotros.

P. Todavía se recuerda tu hat-trick en aquel 0-4 de Osasuna en el Bernabéu. ¿Es tu mejor momento como futbolista?

R. No lo sé, pero sí es cierto que coincide con la mejor temporada de la historia de Osasuna, quedamos cuartos y también ese partido para mí, para el club y para la afición navarra es lo máximo. Yo siempre había jugado desde pequeño en la banda izquierda y cuando ficho por Osasuna me dicen que voy a jugar como delantero. Incluso jugando en Osasuna de delantero yo iba a la selección y jugaba de nuevo en la banda izquierda. Manejaba bastante bien las dos piernas, quizás un poco mejor la derecha, pero siempre jugaba por la izquierda. Sí que es cierto que había marcado casi 80 goles en liga polaca desde la banda. Después en España tuve que adaptarme pero también marqué casi 50 goles. Y de todos esos goles que conseguí, nunca hice un hat-trick… y lo tuve que lograr en el Bernabéu. Es curioso, quizás fuera el premio a todo lo que hice en mi carrera. En un campo complicado y difícil como el Bernabéu, algo inolvidable.

P. Hablando de la participación de Osasuna en la UEFA 91-92, perdéis en tercera ronda (eliminan a Slavia Sofia y Stuttgart) contra el Ajax campeón, pero antes habíais eliminado a Stuttgart con dos goles tuyos (2-3 en la vuelta) ¿Es este otro de los grandes momentos de tu carrera?

R. Sí, perdemos contra un gran Ajax de Blind, Bergkamp… un equipazo. Caemos 0-1 en casa porque ellos fueron mejores, pero en la vuelta, que no se jugó en Ámsterdam porque tenían el estadio cerrado (se juega en Düsseldorf), hicimos muy buen partido pero perdimos 1-0 con gol de Bergkamp en fuera de juego y con muchas y muy buenas intervenciones de Menzo, el portero del Ajax. Tuvimos opciones. Fue una aventura muy bonita en la Copa de la UEFA y dejamos una buena imagen.

La eliminatoria contra el Stuttgart también fue una sorpresa importante porque en aquellos tiempos era un equipo muy importante, para ellos fue un shock perder contra nosotros. Habían empatado en nuestro campo y allí conseguimos ganar 2-3.

P. Aquella fue otra de tus noches de gloria.

R. Sí, porque tuve la suerte de marcar dos goles allí. Llegamos a ir ganando 0-3, luego nos marcaron dos goles pero vencimos. Es otra de las grandes noches para Osasuna.

P. En la 93-94 Osasuna ficha a Jacek Ziober y Ryszard Staniek. Antes os habían fichado a Kosecki y a ti, después vendrían otros… ¿Por qué ese idilio de Osasuna con el fútbol polaco?

R. Al principio Osasuna fichó a un tal Jan Urban, un polaco al que no conoce ni Dios (risas), esa es la verdad. Ya te he contado que Tomaszewski jugó un año en el Hércules pero era portero, ningún jugador de campo había jugado antes en la liga española, una de las mejores ligas del mundo. Luego algunos directores deportivos empezaron a fijarse en el mercado polaco, de hecho a mí me ficha Iñaki Urquijo, que entonces era representante de jugadores de balonmano. Trae, entre otros, a Bogdan Wenta, uno de los mejores jugadores del mundo de balonmano que llega para jugar en el Bidasoa y después acaba jugando en el Barcelona. Y yo fui el primer jugador de fútbol de Urquijo.

P. Además tenías la responsabilidad de sustituir a Michael Robinson…

R. Esto es lo que hizo que se generase tanta expectación en Pamplona, todo el mundo se preguntaba si yo sería capaz de sustituir a Michael Robinson, que se retiraba. Yo no tenía ningún miedo, pensaba que no iba a tener ningún problema porque yo no era ningún crío, había llegado a España con 27 años de una liga fuerte como la polaca y de un club, el Górnik Zabrze, que en aquellos tiempos era el mejor de Polonia. Jugué un Mundial… llegué como un jugador experimentado. Después de tres entrenamientos ya sabía que no tendría ningún problema para jugar en Osasuna, además, comparando en aquel momento el potencial del Górnik con el Osasuna al que llego, yo sabía que el Górnik de aquel momento era más fuerte que Osasuna. No me asustaba nada el reto de jugar en Osasuna y la liga española y no me equivoqué.

Foto: empics || Wlodzimierz Lubánski

Foto: empics || Wlodzimierz Lubanski

P. Uno de los mitos del Górnik es el gran Wlodzimierz Lubanski.

R. Sí, un jugador histórico de la liga polaca. Uno de los mejores, para mucha gente incluso el mejor de Polonia. Jugó cerca de 80 partidos con la selección y marcó cerca de 50 goles. Lo que pasa es que no se dejó conocer tanto en Europa porque en los Mundiales de los que hemos hablado estaba lesionado (salvo en el Mundial 78 al que llega como veterano), pero es de lo mejor de la historia del fútbol polaco.

P. ¿Quién es, en tu opinión, el mejor jugador de la historia del fútbol polaco?

R. Yo diría Lubanski. También es cierto que está Deyna, está Mlynarczyk, el portero, también Boniek por supuesto, Zmuda, que jugó tantos partidos importantes… hay bastantes jugadores pero Lubanski fue un delantero muy importante que marcó muchos goles en el campeonato polaco, en la selección… También hay otros jugadores de épocas anteriores que no conozco tanto pero que podrían entrar. Lucjan Brychczy, que tuve la suerte de tenerlo en mi staff en el Legia, leyenda viva del club y que hace poco se cumplieron 50 años de su llegada al equipo. Jugador, entrenador y muy fiel al Legia, algo inusual hoy en día.

P. ¿Brychczy tampoco tuvo oportunidad de salir?

R. En su momento lo quiso el Real Madrid, pero por motivos políticos no se llegó a hacer, era increíblemente bueno. Tenía una técnica exquisita, sus números lo dicen todo. Cuando se refieren a Lucjan Brychczy todavía se habla de aquel fichaje frustrado por el Real Madrid, que tenía algo más que un simple interés en él.

P. ¿Cómo explicaría la decadencia sufrida por el fútbol polaco en los 90? ¿Hay esperanzas de que resurja con los Lewandowski, Piszczek, Kuba…?

R. Cuando me fui de Polonia en 1989, comenzaba una crisis muy importante en el fútbol polaco. Muchísimos jugadores han salido de Polonia y los clubes, que hasta entonces eran financiados por empresas nacionales, tuvieron que convertirse en sociedades anónimas. El nivel bajó mucho, los jugadores salieron de Polonia y la crisis del fútbol duró muchísimo, algo que influyó también en el fútbol base. Esto se reflejó en el rendimiento de la selección polaca, que tuvo que esperar mucho tiempo para volver a llegar a un Mundial. Parece que a raíz de la Eurocopa de 2012 el fútbol polaco se está recuperando y pinta muy bien. Ha mejorado mucho las infraestructuras, ahora hay estadios, algunos construidos para la Eurocopa, que son muy buenos y atractivos. Últimamente aparecen cada vez más polacos destacando en equipos europeos importantes. Ahora hay futbolistas en Alemania, en Inglaterra e incluso Krychowiak en España. El fútbol polaco se está recuperando y ya van apareciendo clubes como el Legia o el Lech Poznan en competiciones europeas. Se ve que vamos por el buen camino.

P. En una entrevista para esta revista, Raúl García señaló que su referente futbolístico había sido Jan Urban. ¿Cómo sientan estas palabras viniendo de quien vienen?

R. Sí, sabía que había dicho eso y es de agradecer. Yo llegué a España en un momento en el que los equipos solo podían alinear a tres jugadores extranjeros y tuve la suerte de venir a Osasuna y por esto me he considerado un embajador del fútbol polaco, he tratado de hacerlo lo mejor posible y he conseguido que Raúl, un chaval de la cantera que me veía muchas veces en El Sadar, viera alguna que otra hazaña. El hecho de recibir esos elogios de un jugador que está consiguiendo lo que está haciendo en el Atlético de Madrid, me da mucha alegría.

P. Una etapa de tu carrera de la que me gustaría preguntarte es de la temporada 94-95, cuando llegas en el mercado de invierno al Real Valladolid.

R. ¡De central! (Risas).

P. Efectivamente, ahí quería llegar yo. Llegas a Valladolid como delantero y de repente empiezas a jugar de central.

R. Ya sabes cómo va esto, a los delanteros poco a poco nos van bajando, primero al centro del campo, luego cada vez más abajo… (risas) No, pero aquello fue por casualidad. Habíamos tenido bastante lesiones en la línea defensiva y el entrenador decidió apostar por alguien experimentado y jugué cuatro partidos como central, el del Barcelona fue el último que jugué ahí.

P. ¿Y cuál fue tu primer partido como central?

R. Contra el Deportivo de la Coruña. Me acuerdo que en aquel momento era un equipo fortísimo, empatamos en casa a cero, hice muy bien las cosas y seguí jugando en esa posición… hasta que en Barcelona nos dieron un baño y a partir de aquel momento dejé de jugar ahí.

P. ¿Te gustaba la posición?

R. Sí, ya te digo que es diferente. Aunque por otra parte ya sabes cómo se mueven los delanteros. Muchos trucos que usan los atacantes los conoces porque tú mismo los has empleado. Adivinar a dónde se pueden ir, cómo cortar el pase, cómo entrar, cómo hacer que se sienta incómodo… haber sido delantero ayuda para saber todas estas cosas. Eso sí, la coordinación con el resto de la línea, las basculaciones y algunas otras cosas son más complicadas y se sufre algo más.

P. Te iba a preguntar por el defensa más duro al que te has enfrentado pero también podría preguntarte por el delantero al que más te ha costado marcar.

R. (Risas) Lo de marcar no te podría decir, fueron cuatro partidos. En aquella época había delantero muy buenos, jugadores que eran típicos rematadores como Julio Salinas, que era poco vistoso y marcaba un montón de goles. Yo veía a Hugo Sánchez y decía “si alguien ve a Hugo Sánchez regateando un defensa, que me avise”, prácticamente no regateaba a nadie. Era un típico rematador, dentro del área sabía dónde estar, cómo anticiparse y una definición increíble de cabeza, con el pie… era increíble. También destacaría al Buitre, esa palabra le define. Dentro del área era mortal, cuando había un balón dividido en tierra de nadie, ahí aparecía el Buitre para marcar. Kluivert era otro jugador que era diferente, Klinsmann… Había delanteros muy buenos y diferentes. Que sean actuales, quitando a los fueras de serie que son Messi y Cristiano, también hay otros como Ibrahimovic.

Jan-Urban

P. ¿Cuál es el defensor más complicado al que te has enfrentado en España?

R. Martagón, del Sevilla. Alkorta también era muy duro. Aunque no me gustaba que me provocasen, yo no entraba ni tenía problemas con ellos. En líneas generales no he tenido problemas con ningún defensa, nada más allá de un pisotón o un codazo, algo que no se vigilaba tanto como con las cámaras de hoy en día (risas).

P. ¿Hay algún jugador actual que te recuerde a ti?

R. Actual no sé. Pero mucha gente me ha decía que mi forma de jugar les recordaba a la de Laudrup. Me gustaba bajar más atrás para entrar en carrera, regateando y fintando. Que sean más actuales no te sabría decir.

Foto: diariodenavarra.es

Foto: diariodenavarra.es

P. ¿Se ve el fútbol diferente como entrenador?

R. Yo creo que tiene muy poco que ver. Ser jugador te ayuda muchísimo a la hora de conocer al vestuario, el comportamiento de la gente, qué puedes esperar, cómo se pueden sentir… Has vivido cosas que sabes cómo funcionan dentro y eso es una ayuda importante, pero luego hay que manejar a toda la gente que tienes en la plantilla, gente veterana, gente joven, algunos con muchas ganas de triunfar… Hay un poco de todo y al final hay que saber conseguir que te sigan, no hacerles la pelota pero conseguir un respeto mutuo. Hay que conseguir que todos remen en la misma dirección.

P. ¿Hay algún entrenador en el que te fijes especialmente?

R. Me gusta la capacidad de gestión de Vicente del Bosque, se ve que sabe llevar a las estrellas, tanto en el Real Madrid como en la Selección. Me imagino que él debe saber en cada momento lo que siente cada jugador, de qué manera ayudarle con sus palabras… esos valores son muy importantes a la hora de llevar al grupo. En ese sentido también es parecido Ancelotti. Para trabajar de esta manera hay que conseguir un prestigio, algo que hay que ganarse como también ha hecho Mourinho.

P. ¿Crees que tiene más mérito aprender a gestionar esos vestuarios sin la experiencia previa que supone haber sido jugador de élite?

R. Tiene mucho mérito, por supuesto. Los jugadores también ven si estás preparado, si lo que estás diciendo es cierto, es lo que ocurre en el campo. Si les convences y ven que lo que les intentas inculcar, tienes mucho ganado. Mourinho lo ha hecho bien en União de Leiria, luego le llegó la oportunidad de estar en Benfica y Oporto… lo que hizo en el Oporto también le dio mucho prestigio.

P. ¿Cuál sería la mejor versión de Osasuna?

R. Nosotros queremos ser un equipo que juega con intensidad. Un equipo pegajoso que no deje pensar mucho al contrario.

P. A principio de temporada os costó arrancar y encajabais muchos goles. ¿Qué necesitó el equipo para adaptarse a su idea de juego?

R. A nosotros nos cuesta hasta hoy. Yo siempre digo que las cosas pasan por algo. Todo lo que nos ha ocurrido durante la pretemporada, luego durante la Liga, con tan pocas fichas… estamos yendo a algunos partidos con 14 jugadores profesionales, ni siquiera podemos hacer los tres cambios por peligro de incumplir el reglamento… esto no es normal en un equipo profesional pero lo intentamos. No juegan los nombres, juegan hombres de los que hay que intentar sacar el máximo provecho. Yo creo que no estamos mal porque durante la primera vuelta hemos tenido muchos contratiempos y ahora mismo tenemos a algunos jugadores en la Copa de Asia y en la Copa de África. Hay que seguir, ahora mismo tenemos a jugadores que nos están aportando mucho como David García, Mikel Merino, Olavide y algunos otros que también tienen sus minutos.

P. Es complicado con una plantilla tan corta.

R. Tener a muchos jugadores internacionales nos perjudica bastante. Nosotros hemos hecho una plantilla como hemos podido. No pudimos fichar jugadores, lo tenemos prohibido por las deudas y no sabíamos hasta cuándo podríamos hacerlo, cuando nos dejaron era un poco tarde. Pero bueno, veo a la gente que se quedó muy comprometida, están trabajando muy bien y a ver si aguantamos este mes de enero sin internacionales.

Juan Arroita

Enamorado del fútbol. Dedicado en cuerpo y alma al periodismo deportivo desde que supo que no valdría para jugar al fútbol. Fundador de la revista Kaiser Football.
Twitter: @JuanArroita

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