Novedades

Irureta: “Desmotiva ver a veteranos llorando tras la final de Copa de Europa”

Entrevista al exjugador y entrenador

El gran Javier Irureta ha sido uno de los entrenadores más reconocidos en España, pero su pasado como futbolista guarda triunfos y anécdotas que sólo él puede contar con la cercanía que se le atribuye. Dispuesto a hacer memoria sobre lo que fue dentro del césped, repasa su carrera deportiva. 

Foto: www.clubatleticodemadrid.com

Foto: www.clubatleticodemadrid.com

Pregunta: Nace en Irún y se forma allí como futbolista, ¿qué importancia tenía el Real Unión por entonces?

Respuesta: El equipo era un histórico. Había ganado copas en España. Previamente a la formación del Real Unión, había dos equipos en la ciudad, el Racing y el Sporting. Al juntarse los dos clubes, surgió el Real Unión tal y como lo conocemos, pero eso es mucho antes de que yo estuviera. Estuve en juveniles y un año también en Tercera División. Anteriormente, en la playa de Hondarribi estuve jugando torneos y me gustaba mucho aquellos partidos. En esos años era un jugador cotizado por que el Mendelu me pagaba 25 pesetas, que para mi era un mundo. A los 15 años fui al Real Unión juvenil. Estuve tres años, todos ellos estando en la selección guipuzcoana. Entonces se jugaban torneos por provincias con selecciones de juveniles. Con 17 años querían que debutase, pero tenías que ser internacional para debutar con una edad menor de 18 años. La otra opción era ir a Madrid a un reconocimiento médico y si te consideraban que ya estabas físicamente para debutar con menos de 18 años en las categorías profesionales., podrías jugar. Yo el reconocimiento no lo pasé. Curiosamente aquel mismo día estaba allí el Atlético de Madrid. Antiguamente para hacer las revisiones médicas había que pasar por las federaciones. Ahora es el médico del club el que te dice si estás en condiciones, antes era cuestión de cada federación. Coincidencias de la vida, un año después jugaría en el Atlético de Madrid.

“Yo de pequeño era del Real Unión porque en aquel equipo había muchos jugadores que habían pasado por la Real”.

P. Todos de niños tenemos nuestro corazoncito, ¿de qué equipo era Irureta cuando era niño?

R. Del Real Unión. En aquel equipo en Segunda División había muchos jugadores que habían pasado por la Real Sociedad. También ten en cuenta que en aquella época no había casi televisiones en las casas. Sí recuerdo haber ganado un dinero tras haber cantado en Navidad pidiendo el aguinaldo. Igual serían unas 300 pesetas. Con ese dinero lleve a mi padre a Atocha a ver a la Real Sociedad. Tenía tan sólo 12 años. Recuerdo el partido, era Real Sociedad-Real Madrid. 0-4 ganaron los blancos, aún recuerdo la delantera madridista con Canario, Del Sol, Puskás, Manolín Bueno… fue el primer partido de Primera División en el que estuve presente. Entonces era más complicado ver partidos de Primera, siendo además de un pueblo.

P. En 1967 ficha por el Atlético de Madrid, ¿cómo se produce su fichaje?, ¿se imaginaba jugar tan lejos de casa?

R. Nunca me lo imaginé. Siempre pensé que iba a estar toda la vida aquí. El secretario técnico del Atlético de Madrid fue para allá. El año anterior había llegado Gárate. Y fueron de nuevo y no sé si me vieron o le dijeron cómo era mi forma de jugar y me ficharon. No fui el único al que fichó el Atlético de Madrid aquel año procedente del País Vasco, también llegaron Lamata y Arguiñano. Este último se volvió al Eibar y Lamata y yo nos quedamos en el Atlético de Madrid. Yo creo que fue De la Concha, secretario técnico del Atlético de Madrid, el que nos fichó para el equipo rojiblanco.

Foto: http://www.clubatleticodemadrid.com/ | Ufarte, Luis Aragonés, Gárate, Irureta y Alberto.

Foto: www.clubatleticodemadrid.com | Ufarte, Luis Aragonés, Gárate, Irureta y Alberto.

P. ¿Fue duro dejar Irún?

R. Yo acababa de hacer unos exámenes de maestría industrial. Entonces, un hermano mío me viene allí en Irún y me dice, “Oye que te quiere el Atlético de Madrid”. Por aquel entonces no había ni representantes ni nada, así que mi propio padre fue a las oficinas del club y allí escuchó la oferta. Como todo aquello era superar donde estaba, ya que estaba en Tercera División, aunque poco nos faltó para subir a Segunda (por aquel entonces no había Segunda B). Tras los exámenes nos dieron unos días para pensarlo y dije que sí. Yo tenía 18 años y todos los jugadores del Real Unión me parecían unos hombres, con 28 años, alguno incluso muy bueno técnicamente. Como Del Campo. Pero en definitiva, para mí el fichaje por el Atleti suponía una ilusión increíble, aunque me separase de mis seis hermanos y de mis padres, tocaba marcharse.

“Vicente Calderón era un empresario que dedicaba mucho tiempo al Atlético de Madrid”.

P. Vivió una etapa de cambio en el Atlético de Madrid, ¿cómo fue jugar en el recién inaugurado Vicente Calderón?

R. Pues era un poco difícil, porque toda la parte de arriba de tribuna no se podía ocupar todavía y esas aberturas en las esquinas, que aún permanecen, hacían de él un campo en principio frío. Era una afición magnífica, pero el propio entorno todavía no tenía el calor de los campos de antaño, como podía ser el Metropolitano o como es ahora que ya está todo más cerrado, con la tribuna de arriba terminada. Poco a poco la gente se fue amoldando y el Calderón ya es parte de la identidad del Atlético de Madrid.

P. Fue el presidente Vicente Calderón el encargado de que este nuevo estadio fuera una realidad, ¿cómo era el presidente?, ¿fue el mejor de la historia atlética?

R. Él era un empresario que dedicaba mucho tiempo al Atlético de Madrid. Una persona firme en sus convicciones y muy, muy atlético. Si ha sido el mejor, yo no soy quién para juzgarlo. En los 8 años que estuve sólo le tuve a él como presidente, así que para mí es el único y por tanto el mejor que he tenido yo (Risas). Luego ha habido también muchos y seguro que todos han intentando hacer lo mejor por el Atleti. Es cierto también que el Atleti por aquellos años ganaba muchos títulos. Fue un equipo que había ido creciendo y ganando en aficionados y en empaque como club, gracias a Vicente Calderón.

Foto: Marca | Vicente Calderón en el estadio.

Foto: www.marca.com | Vicente Calderón en el estadio.

P. Vamos a uno de los momentos cumbres de tu etapa en el Atleti, las semifinales de Copa de Europa en Glasgow. ¿Cómo se vive aquel encuentro en el que termináis con ocho jugadores?

R. La vivo como todos. Era un partido complicado. El Celtic había sido previamente campeón de Europa y había tenido otras finales importantes. Fue el primer equipo británico en ganar la Copa de Europa con el gran Johnstone. El partido en sí, ante nosotros, fue como es norma en las Islas Británicas, partido muy caliente. Un público muy volcado. Fue un encuentro complicado, ellos dominaron más. De una forma indirecta muchas veces se plantaban en nuestro área. Luego tenían a un driblador magnífico que era Johnstone, también a un gran Dalglish. Lo pasamos a duras penas el partido de allá. Luego en nuestro campo fuimos superiores y les ganamos 2-0. El partido de Glasgow tiene un mérito fabuloso por acabar con ocho jugadores y aún así sacar un empate a cero.

“En su paso de jugador a entrenador, Luis Aragonés nos habló a todos de usted de la noche a la mañana”.

P. El Atleti se mete en la final, ¿qué se le viene a la cabeza al recordar el zapatazo fatídico de Schwarzenbeck?

R. Uff, no lo sé. Estábamos en la ola esa que se produce tras un gol importante. Luis había marcado en aquella falta. La verdad que lo teníamos, que éramos campeones de Europa prácticamente, pero esos fatídicos segundos… No sé lo que sentir. Luego yo tenía la imposibilidad de jugar el segundo partido, ya que a mí me sacaron amarilla por una jugada que no creo que fuera de tarjeta, pero que me impedía jugar la segunda final en Heysel. No pensaba en otra cosa que no fuera que habíamos perdido una oportunidad magnífica de ser campeones de Europa. No sabía cuál iba a ser el resultado 48 horas después, pero mucha pena en ese momento y una gran desilusión.

P. ¿Cómo afronta que no va a jugar el partido?

R. Recurrimos argumentando que era una continuidad de la final. Nunca antes se había producido un hecho así en Copa de Europa. Fue la única vez en la historia que se jugaron dos partidos en la final. Luego ya llegarían los penaltis tras la prórroga. Ellos consideraron que era otro partido y me quedé sin jugar.

media.facebook.a8ef75bb-a451-40ce-b311-709ddb894765.normalized

P. ¿Había mucha desilusión en el vestuario tras la primera final?

R. El vestuario estaba muy resquebrajado. Gente que han sido en Atlético de Madrid mucho más que yo estaban rotos. Lágrimas, gente maldiciendo la mala suerte que habíamos tenido. En definitiva lo que se encuentra uno en el vestuario cuando se disputan finales y no sale como uno desea. Un espectáculo muy desilusionante. Ver a personas mayores llorando te desmotiva mucho.

P. Nos centramos en la figura de Luis Aragonés, ¿se notó mucho el cambio de Aragonés jugador a Aragonés entrenador?

R. Sí, sí claro (Risas). Ya el primer día nos vino con su carpetita. Ver a Luis con una carpeta era muy extraño. Era un jugador con mucho carácter, pero precisamente no parecía muy ordenado en muchos aspectos. Pero en el momento que empezó como entrenador, con sus notas, con su carpeta, luego con Joaquín Peiró que era su segundo, ya era otro. Con su propio trato nos quiso demostrar su nuevo papel. Con gente como Adelardo o Ufarte había estado muchísimo tiempo y cambió el trato. Nos habló a todos de usted de la noche a la mañana. No es fácil este cambio, él lo intentó y lo logró.

P. ¿Por qué se produce su salida del Atlético de Madrid?

R. Porque entonces había en Bilbao una operación llamada “Operación Retorno”. Algunos jugadores vascos que estaban jugando fuera estaban comenzando a ir al Athletic. Lasa que venía del Granada, Zabalza que estaba en el Barcelona. Luego, probablemente fuera yo el siguiente, y así llegarían más como Churruca. Así se había abierto la “Operación Retorno”. Luego, también se dio que habíamos jugado la final de Copa ante el Real Madrid. En la tanda de penaltis yo tiré el primero y me lo paró Miguel Ángel. Luego Del Bosque también falló. El caso es que perdimos la final de Copa ante el Real Madrid en los penaltis. No sé si eso pudo influir en la valoración de mi salida. En el verano jugamos el trofeo Carranza ante el Palmeiras y gustaron mucho dos jugadores, Luiz Pereira y Leivinha, para contratar a esos dos futbolistas el Atleti necesitaba dinero. El Athletic ofrecía unos 20 millones de pesetas. El Atleti aceptó porque sabía de esta forma que podía firmar a dos grandísimos jugadores.

1324542126_850215_0000000000_sumario_normal

P. En el Athletic llega de nuevo a una final europea y la pierde, ¿son las finales continentales su espinita en el fútbol?

R. No, no. He jugado dos y se perdieron de forma distinta. En la de la UEFA, ante la Juve, era una grandísima Juve, tenía un equipo terrible y nos ganaron porque nos marcaron un gol en casa y allí con el 1-0 les valía. Estuve a un mílimetro de haber levantado esas dos copas, pero es que es muy difícil llegar a jugar finales europeas. El Athletic no volvió a jugar una hasta 2012 y el Atlético de Madrid no volvió a la final de la Copa de Europa hasta 2014. Para los dos clubes en los que he estado es muy díficil llegar a esas finales y he tenido la suerte de estar presente.

P. Ha estado en dos equipos con muy buenas aficiones, ¿cree acertado un calificativo como ‘dos de las mejores aficiones del país’?

R. Yo creo que sí, son muy fieles. Diferentes también. La del Atlético ha sido crítica a veces con determinados jugadores, en cambio en San Mamés es más complicado eso. Por la peculiaridad que tiene el equipo con un entorno muy cercano entre jugadores y afición, hace que haya ese nexo desde el primer momento. Desde la grada siempre hay un afán de ayudar a los jugadores. Son dos grandes aficiones, con sus peculiaridades, pero son magníficas ambas.

Andrés Cabrera

Mientras respire seré periodista deportivo. Me encanta el fútbol y el aura que lo envuelve. La pasión de este deporte es incomparable, única.
Twitter: @Andres_inter

Latest posts by Andrés Cabrera (see all)

Deja un comentario.

Tu dirección de correo no será publicada.