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Amavisca: “Nunca he tenido ejemplos como futbolista”

Entrevista a José Emilio Amavisca

Al que conocían como el 'Puñal de Laredo' no puede abandonar al fútbol. Sigue siendo su pasión a pesar de las lesiones que intentaron aparte de ella. En Kaiser Football recordamos a aquel escuálido jugador con capacidad para correr por el costado y levantar la cabeza en busca de un rematador. Nosotros cambiamos los roles. Preguntamos a José Emilio Amavisca en forma de asistencia para que él remate a puerta con sus respuestas.

Foto: defensacentral.com

Pregunta: Uno de tus primeros precedentes futbolísticos sucede en los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992. ¿Cómo llegaba aquella selección?

Respuesta: Siendo en España, partíamos como favoritos. Se hablaba también de Italia y de las selecciones africanas, pero como anfitriona íbamos en la cabeza de las predicciones, aunque nunca con una plena seguridad.

P. ¿Qué trascendencia tuvo el colectivo por aquel entonces?

R. Hicimos un gran trabajo en equipo porque estuvimos 40 días concentrados. A nosotros nos hacía mucha ilusión, jugar unos Juegos Olímpicos a pesar de la poca trascendencia que tenía.

“Llegamos a los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992 como favoritos por jugar en casa. ¡Estuvimos 40 días concentrados!”

P. En cuanto a clubes, estuviste una temporada en calidad de cedido en el Lleida procedente del Real Valladolid. ¿Necesitaste dar un paso atrás para dar después dos adelante?

R. No fue un paso atrás. Yo llegué a debutar en Primera con 18 años por diversas circunstancias en el Real Valladolid, pero formaba parte del filial durante dos años. Yo quería competir a cierto nivel y el Lleida fue el equipo que me dio la oportunidad de irme a Segunda, para foguearme. Yo les estoy muy agradecido porque fue el club que marcó mis comienzos como profesional.

P. En aquella temporada vimos al Amavisca más goleador…

R. Sí, tenía mucha libertad para ir al ataque. Además, en cierta manera incidió lo cómodo que me sentía en el club y en la ciudad. Me integré muy bien con los compañeros.

P. Ya en Valladolid, en 1993 conseguisteis el ascenso a la Primera División. No obstante, el equipo vallisoletano llega a tener tres entrenadores distintos en aquella temporada: Boronat, Saso y Mesones. ¿Afectó este tránsito en el equipo?

R. No empezamos muy bien ese año a pesar de que partíamos como favoritos. Boronat duró cuatro partidos y entró en el vestuario Saso. Con él, empezamos a escalar un poquito pero fue con Mesones con quien dimos el tirón final. Fuimos muy apurados, con muchos problemas.

P. ¿Es más complicado el ascenso que ganar un título con un club que aspira a ello?

R. (Risas) No creo que sea más difícil subir a Primera División que ganar un título. Ganar un torneo o un campeonato está al alcance de muy pocos.

P. Unos pocos kilómetros separaron la humildad del José Zorrilla de la grandeza del Santiago Bernabéu. ¿Asustaba el salto al Real Madrid?

R. Eso no asusta nunca, solamente ilusiona. Cuando eres niño,  en las mismas playas de Laredo, sueñas algún día con jugar en el Real Madrid. Llegar a cumplir ese sueño es una satisfacción.

Foto: defensacentral.com

Foto: defensacentral.com

P. En tu llegada al Real Madrid, se decía que Jorge Valdano no contaba contigo. ¿Fue un mero rumor?

R. Esto fue cierto. El míster habló conmigo y me dijo que no tenía clara mi continuidad en el equipo porque sólo tenía un año de experiencia en Primera División. Yo pedí al equipo irme a un equipo concreto pero no me dejó. Después hicimos la pretemporada y todo salió genial.

P. ¿A qué club quisiste marcharte?

R. Yo me quería ir al Real Zaragoza. Por aquel entonces, jugaba competición europea porque disputaría Copa de la UEFA. El Real Madrid pensó que no tendría minutos tampoco, por lo que decidí quedarme.

“Valdano no contaba conmigo porque yo no tenía casi experiencia. Pedí al club irme al Zaragoza pero en el Real Madrid pensaron que no tendría minutos por lo que al final decidí quedarme”

P. Cuando llegaste al conjunto de Concha Espina, viviste el ocaso de la ‘Quinta del Buitre’. ¿Qué retales dejó aquella generación en tu paso por el Real Madrid?

R. Estaban Butragueño, Sanchís y Míchel. Pasas de verlos en la televisión a estar con ellos en el mismo vestuario. Fueron unos grandes profesionales que, sabiendo que estaban en el final de su carrera, fueron ejemplares con todos los jóvenes.

P. La temporada 1994/95 fue una de tus mejores temporadas en el Real Madrid, con una conexión demoledora con Iván Zamorano. Desde tu prisma, ¿Cómo veías al chileno?

R. En aquella época era uno de los mejores rematadores del mundo. Para un jugador de banda, era muy sencillo jugar con alguien así. A mí siempre me ha gustado jugar de extremo y tener a un delantero nato para que rematara. Esa asociación es la que nos realzó a ambos.

P. Eso no casa mucho con el falso 9.

R. Ni con el falso 9 ni con los extremos a pierna cambiada. El fútbol va cambiando. El fútbol es un ser vivo que va evolucionando.

P. Viviste durante tu estancia la llegada de Raúl al primer equipo. ¿Ya empujaba para convertirse en un símbolo del madridismo?

R. Nunca te esperas algo tan importante como lo que ha hecho Raúl. Cuando llegó con 17 años, se le veía un jugador diferente. Demostró mucha madurez jugando con gente que le doblaba la edad.

P. Logras conseguir un hito en el Real Madrid que no se lograba desde hace 32 años en 1998.  ¿Estaba tan mediatizada la Séptima?

R. En su día había más presión. La gente todavía te viene agradeciendo lo de la Séptima. Para todo madridista y aficionado al fútbol, aquel título llega con letras mayúsculas. Después de tanta mofa con las Copas de Europa en blanco y negro, aquello supuso un punto de inflexión.

AMAVISCA

P. Viajamos hacia Santander y a tu etapa en el Racing, el tema más manido es la mala gestión administrativa con personajes como Ali Syed y Ángel Lavín. ¿Debe de desconfiar el Racing del nuevo consejo de administración?

R. El club vuelve a ser desmontado otra vez. La verdad es que ha habido un caos importante y no sé si vamos a lograr que el Racing se recupere. Tiene muy complicado su continuidad en el tiempo. Muchos millones de déficit. La nueva administración solo quiere hacer una buena transición.

P. 43 segundos fue lo que duró el partido de vuelta de cuartos de final de Copa del Rey entre el Racing de Santander y la Real Sociedad. ¿Ese día cambió algo en el fútbol?

R. En Santander sí que cambió y en España en general también. Los jugadores fueron muy valientes porque algunos de ellos tenían la oportunidad de sus vidas para poder meterse en una semifinal. Eligieron que se hablara y se viera la situación antes de jugar el partido.

P. En varias entrevistas has asegurado que la llegada a la UEFA condenó al Racing. ¿El salto a Europa es para unos pocos por lo que repercute?

R. Sin duda. Para lograr una meta como esa, tienes que tener buenos jugadores y éstos, a su vez, cobran mucho dinero.  Hay que ser conscientes de que a veces no puedes hipotecar al club y menos para jugar la UEFA, porque ahora es una competición deficitaria.

P. Quizás una tripleta actual formada por jugadores al estilo Manjarín, Munitis y Amavisca salve cualquier situación.

R. (Risas) En su momento ya era difícil pensarlo. También había jugadores como Colsa en ese equipo aunque tampoco mirábamos mucha la clasificación por la parte alta. Llegamos a jugar muy bien.

amaviscaP. Llegas al Deportivo y hay una pregunta obligada. ¿Qué sentiste al ganar a tu antiguo equipo en el Centenariazo?

R. Siempre sientes alegría cuando ganas un título a pesar de ser contra el Real Madrid. Cuando eres profesional, quieres que gane el club al que representas. Por aquel momento era más del Dépor que del Real Madrid.

P. Viviste otra etapa de júbilo pero esta vez en el Deportivo de la Coruña, con el SuperDepor. ¿Creías, como con el Racing, que la situación y el derroche afectaría en un futuro?

R. Siempre lo piensas. El fútbol español, en general, ha vivido por encima de sus posibilidades. Ha gastado más dinero que el que recogía en caja. Algunos intentaron vivir con las pagos de televisión durante uno o dos años y se veía venir que habría problemas.

P. En aquella etapa hay jugadores bien distintos por posición, dejando claro el potencial que tenían los gallegos. Te ponemos a prueba: ¿Djalminha o Valerón?

R. No tengo duda de que me quedaría con Juan Carlos Valerón. Es un tío que sigue jugando y haciendo disfrutar al público.

P. ¿Tristán o Makaay?

R. Buff, es valorar la calidad con la contundencia, en la que ambos fueron pichichi. Quizás me quede con Makaay porque fue Bota de Oro, y recibir ese galardón en un equipo como el Deportivo tiene un mérito increíble.

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P. Ya cerrando tu etapa como profesional, ¿Cómo viviste los últimos coletazos en Barcelona?

R. En el Espanyol me encontré con un equipo joven y con muchas ganas. Me costó entrar en dinámica porque llegué más tarde pero al final el resultado fue muy bueno. Entramos en Copa de la UEFA, un objetivo que, en principio, no nos habíamos planteado.

P. En toda tu trayectoria, ¿Cuál ha sido el mejor entrenador que tuviste?

R. Seguramente sea Jorge Valdano porque fue con el que mejor he jugado.

P. Ahora estamos viviendo la exportación nacional a las mejores ligas europeas. En tu época, ¿valoraste el marcharte a otro país?

R. Esto es un concepto nuevo. Cuando yo era profesional, los casos como esos eran aislados. Solamente se iban aquellos que acababan sus carreras deportivas. En ese momento, la mejor Liga para mí era la española, donde había dinero y competitividad. Ahora, el marcharse es un fenómeno nuevo.

“Entre Djalminha y Valerón, me quedo con el canario. Si tengo que elegir entre Diego Tristán y Roy Makaay, me quedo con el neerlandés”

P. ¿Hubo oportunidades de salir de España para Amavisca?

R. Se hablaba en su día de equipos de Francia, pero yo siempre tuve claro que mi sitio era jugar en España. Ni me lo planteé siquiera el marcharme.

jos-emilio-amavisca591x828-759P. ¿Crees que el fútbol ha evolucionado desde que tú dejaste los terrenos de juego?

R. Creo que ahora se busca más el ritmo. Ahora los jugadores son atletas. Todos se fundamentan en el poderío físico. Sin embargo, lo que más me ha llamado la atención es como equipos pueden llegar a jugar sin extremos o sin delantero. Ahora un 9 puro es difícil de ver.

P. ¿Tenías algún ídolo en el que te intentabas reflejar?

R. Yo nunca he tenido ejemplos como futbolista. A mí lo que me gustaba era jugar al fútbol sin tener en nadie en el que fijarme. En lo personal, por supuesto. Mi padre fue profesional y me inculcó que antes de ser futbolista hay que ser persona, sin hacer ningún mal a nadie y ayudando siempre que se pudiera.

P. ¿Qué le faltó a José Emilio Amavisca para tener más consideración futbolística?

R. Hay que tener un compendio de cualidades para ser una estrella. A mí lo que me mató fueron las lesiones de rodilla. A partir del segundo año en el Real Madrid no tuve una continuidad. Mis rodillas han sido un quebradero de cabeza, una pesadilla.

P. Ahora, ¿qué queda del que conocían como el ‘Puñal de Laredo’?

R. (Risas) Ahora queda poco filo. No abandono los terrenos de juego porque el fútbol me sigue apasionando.

Entrevista publicada en el número #46 de Kaiser

Redacción Kaiser

La revista digital Kaiser Football está compuesta por periodistas apasionados por el fútbol. Tratamos de acercar la mejor información con los mejores colaboradores.

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