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Álvaro Espeso: “Erik Lamela llamaba mucho la atención pero Muniain era un escándalo”

Entrevista con el jugador del Arroyo

Todos hemos fantaseado alguna vez con participar en el torneo de Brunete, un campeonato que acoge a los mejores jóvenes del país. Algunos de aquellos niños consiguieron salir hacia delante, evolucionar y hasta triunfar en la élite. Otros, en cambio, se quedaron en el camino. Álvaro Espeso representa la cruz de la moneda. Nos sentamos con él para que nos cuente su experiencia, su paso por la cantera de un club de élite y las claves por las que no llegó a lo más alto en el complicado mundo del fútbol.

Pregunta: ¿Qué tal tratan a los jugadores en la cantera del Real Valladolid?

Respuesta: Yo llegué al Real Valladolid con 8 años y me fui con 14 y la verdad es que el trato es muy bueno. Siendo benjamín y alevín aprendes mucho de los entrenadores, que están muy preparados y reparten los minutos de forma equitativa, sin olvidar que eres el Real Valladolid y tienes que ganarlo todo, eres el club más importante de la ciudad y de la Comunidad Autónoma. Luego llegas a infantiles y cadetes, que es cuando el asunto gana en seriedad y ves algunos gestos que no gustan, sobre todo con la gente que viene de fuera, a los que se da un trato preferencial con respecto a los chavales de la casa. En el Valladolid hay mucha gente a la que se ha “largado” y se han quedado con chicos de fuera que no eran mejores que los primeros.

P. ¿Cómo fue tu primera experiencia en un gran torneo con el Real Valladolid?

R. Fue en un torneo en Miranda de Ebro. Allí jugó Erik Lamela, que estaba con el Barcelona. No jugué contra él pero le vi en varios partidos y llamaba la atención, era la gran atracción del torneo. Se le veían cosas de megacrack. Llegó a la final el Barça de Lamela contra el Athletic, en el que estaba Iker Muniain y contra el sí que jugué. Era un escándalo de jugador y en aquel torneo se decía que el Barça le quería fichar.

Foto: express.co.uk || Un joven Erik Lamela posa con la camiseta del Barcelona

Foto: express.co.uk || Un joven Erik Lamela posa con la camiseta del Barcelona

P. ¿En aquel momento te imaginabas que, tanto tú como ellos, llegaríais?

R. Hombre, por entonces yo lo jugaba prácticamente todo, quizás no despuntaba tanto como ellos, pero sí que tenia esperanzas de llegar a ser profesional.

P. ¿Cuáles crees que son los factores principales para llegar a la élite?

R. Primero, ser muy bueno. Yo quizás no fuera tan bueno como esta gente. Luego creo que hay algo muy importante, que no suene a tontería ni a tópico, pero cuando tienes 15-16 años, no descentrarte con la fiesta, amigos, chicas y demás, es clave. Ha habido gente que no era nada del otro mundo, se cuidaron en esa etapa, y han llegado más que los que parecían mejor que ellos.

P. Siempre se habla de jugadores que llegan gracias a “un padrino”.

R. Eso es un bulo. Joder, si verdaderamente te lo curras y eres bueno, no necesitas a nadie. Con padrino igual puedes llegar a las inferiores de un club pero si no vales… Luego igual resulta que tienes un padrino e igual te atascas. Lo que más influye es cuidarse, aunque también corres el riesgo de “pasarte de rosca”, obsesionarte en exceso y que al final no llegues a nada. Víctor Mongil, por ejemplo, es el caso de un jugador con el que coincidí, que se cuidaba muchísimo y que ha conseguido llegar. Le fichó el Atlético y ahora está en el Alcoyano jugando bastante en Segunda B.

P. Mucha gente se piensa que el nivel de los equipos de Segunda B y Tercera es bajo.

R. El nivel ha bajado. En Castilla y León, ves que el nivel de Tercera ha bajado. En el fútbol todo es dinero y la crisis ha afectado mucho a los clubes. Antes podías llegar a vivir con el sueldo de un equipo de Tercera División. Un compañero mío se pudo comprar un coche gracias al sueldo que percibía en un Tercera. Ahora, en Castilla y León, parece que hay equipos que lo están haciendo bien y no despilfarran tanto el dinero. Por ejemplo, aquí en Valladolid, equipos como el Tordesillas tienen una directiva modesta pero muy seria.

Un joven Álvaro Espeso jugando con la cantera del Real Valladolid

Un joven Álvaro Espeso jugando con el Real Valladolid en el Torneo de Brunete

P. Regresando a tus inicios, disputaste el Torneo de Brunete. ¿Con qué te quedas de aquella experiencia?

R. Es espectacular. Un sueño hecho realidad para un chaval. Yo lo había visto por la tele y cuando llegas, lo vives, las concentraciones en hotel con tus compañeros… Como si fueras un profesional pero con 12 años. Es algo inolvidable.

P. Ese año juegas contra el Real Madrid, un partido en el que te sales pero no conseguís la victoria.

R. La verdad es que es uno de mis mejores partidos. En los partidos importantes siempre he jugado más motivado y ese partido fue increíble. Perdimos de milagro, nos marcó Delfín, un negrito que jugaba arriba con otro delantero, Fran Sol. Eran dos tanques. Lo que hace mucho es el físico, en Madrid y en muchas comunidades ya están jugando a fútbol 11 y les metes a jugar a fútbol 7 y se nota mucho. Yo me acuerdo de Dani Carvajal, era un espectáculo por la banda, un portento físico.

P. ¿Carvajal llamaba más la atención que el resto de sus compañeros?

R. No. Se le veía que físicamente era impresionante pero era uno más de aquel Real Madrid.

P. ¿A qué jugador recuerdas de aquel torneo?

R. Yo me quedaría con Cristian Ceballos, que está ahora en el Tottenham. Allí ya se escuchaba que incluso tenía un contrato con Nike por 10 años, que en el Barcelona estaba cobrando un “pastizal”… Se hablaba mucho de él, para algunos era hasta un ídolo, veías a compañeros haciéndose fotos con él.

P. Si pudieras volver a los 13 años, ¿qué cambiarías?

R. El problema que yo tuve con 13 años fue mi lesión, un quiste en un testículo. Yo empecé jugando como titular pero tras esa lesión no volví a entrar en el equipo. A final de temporada podía haber seguido, aunque probablemente no me hubieran renovado, y fui yo el que decidió irse. Yo lo que quería era pasármelo bien y jugar. A esas edades se empiezan a ir los amigos con los que entraste y ves que llega gente de otros clubes a residencia, ves mucho mamoneo y eso no me gusta.

P. Te vas a otro equipo y le ganáis el campeonato al Real Valladolid.

R. Si, a la UD Sur, que ahora es un equipo importante que está en División de Honor en Juveniles. No me arrepiento de haberme ido del Valladolid. Te jode porque piensas que podías haber disfrutado un par de añitos más pero las cosas no fueron tan mal.

P. Tuviste una oportunidad de irte a jugar a Estados Unidos.

R. La verdad es que eso fue una pena. Cuando llega un momento en el que te resignas por no poder jugar más que en un Preferente o en un Tercera, te sale la oportunidad de jugar en Estados Unidos, donde puedes compaginar los estudios con el fútbol a un nivel semiprofesional. Yo llegué a ir a Madrid y firmé el contrato, pero el entrenador encontró allí a otro chaval que les salía más barato, no tenían que pagar seguros médicos, aviones, etc. Era una oportunidad única. Allí una carrera son 20.000 y yo tenía que pagar 300 euros los cinco primeros meses, tenía cubierto el alojamiento y los gastos . Tengo allí a un amigo, Borja Barbero, que me contaba que viajan mucho por allí, puede dejar dos semanas las clases sin que pase nada y la gente de las Universidades vive el fútbol con mucha pasión… La verdad es que es una pena, me hubiera gustado vivir esa experiencia.

P. ¿Te hubiera gustado intentar jugar fuera de España?

R. Sin duda, sobre todo la oportunidad de Estados Unidos, aunque me pilló tarde, ya en la Universidad con casi 21 años. Lo cierto es que tenía dos o tres ofertas más de Universidades norteamericanas pero exigían unas condiciones económicas que yo no me podía permitir. Te ilusionas tanto al principio que cuando luego te dan el mazazo te acabas viniendo un poco abajo. Según salí del colegio en bachillerato, debería haberme ido.

P. Técnicamente eres un jugador bastante bien dotado, ¿cómo siente ver en la élite a futbolistas que probablemente tengan menos calidad que tú?

R. Hay jugadores como Arbeloa o Puyol que, aunque técnicamente no sean espectaculares, tienen carácter y por eso los quieres tener siempre en tu equipo. Ellos tienen garra y transmiten ese empujón que siempre ayuda cuando sobre el campo estás agotado.

Foto: competiclub || Espeso efectúa un cambio de juego en un encuentro con el Arroyo (Valladolid)

Foto: competiclub || Espeso efectúa un cambio de juego en un encuentro con el Arroyo

P. Tú eres mejor jugador que ellos pero ellos son mejores futbolistas que tú.

R. Sin duda. Otro ejemplo, Mascherano. Solo hay que verlo en el Mundial, dando él la charla a sus compañeros, es un motivador nato, un tío con carácter al que siempre quieres tener a tu lado.

P. ¿Qué te ha enseñado el fútbol que no te podría haber enseñado cualquier otra cosa?

R. Que el fútbol sea un juego colectivo es algo fundamental. Aprendes muchos valores que de otra manera no podrías adquirir. Los mayores éxitos que he conseguido en el fútbol han sido gracias a un vestuario unido en el que todos se llevaban bien. La unión y armonía son imprescindibles.

P. Otro elemento del fútbol, que quizás pase algo desapercibido, es su función integradora.

R. Absolutamente. Eso es cierto. Los amigos los haces muchas veces por eso. Además, algo que he comprobado es que conoces mejor a una persona dentro del campo. Los amigos que tienes del fútbol sabes que son para toda la vida, no te van a fallar. Puedes conectar y conocer a alguien mucho más a través del fútbol.

Redacción Kaiser

La revista digital Kaiser Football está compuesta por periodistas apasionados por el fútbol. Tratamos de acercar la mejor información con los mejores colaboradores.

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